sábado, 31 de octubre de 2009

Allegro ma non tropo

Voy a hacer una declaración y una afirmación como historiador en potencia que todavía soy: me he convertido en un gran admirador de Carlo Maria Cipolla. Y no sólo por sus Tres historias extravagantes o por ser un catedrático de historia económica con un amplio espectro de trabajo, sino por ser sencillamente tan genial. Y para apreciar su genialidad, quizás donde mejor se refleje sea en esta obrita, una maravilla que debería ser lectura obligatoria en la secundaria, bajo mi siempre humilde punto de vista. Desde que el profesor de Arqueología general lo recomendase, me entró más curiosidad aún, y la verdad es que no resulta para nada reprochable dicha recomendación. Aparte, ahí queda pendiente la lectura sobre Papalagi...

Se compone de dos partes bien diferenciadas: en la primera parte nos narra ese proceso el cual denominamos comúnmente como Edad Media a travérs de su gran motor histórico: la pimienta. Así, elabora una desternillante sucesión de acontecimientos en tono satírico y bastante bonachón de cómo el desarrollo de dicha época estaba supeditado a esos elementos tan irrisorios en principio y tan suntuarios a su vez como la especia picante, el vino o el puro vicio. Creedme que jamás he leído una tesis sobre el comercio en la edad media con la que me hubiese reído tanto. La segunda parte quizás sea un poco (o mucho más) irónica que la primera, con un estudio a modo de parodia del método sociológico sobre la estupidez humana. Tremendamente abrumador y revelador.

Todo esto que menciono hay que leerlo para entenderlo. Es toda una experiencia volcarse en esta lectura, rápida y muy placentera, en la que no dejarás de aprender un montón de cosas y que además, pasa un buen rato. No voy a decir que sea altamente recomendable, sino que si algien tiene la oportunidad de echarle un vistazo y leerlo, que se lo lea. El resultado no decepciona ni creo que deje indiferente a nadie. No diré más, pero volveré a insistir a pesar de resultar cansino en su lectura, ¡no me seáis positivstas y leéroslo, coño!

viernes, 30 de octubre de 2009

Anime: Fall 2009


Bueno, ya tocaba ir haciendo esto, que noviembre está a la vuelta de la esquina. Otro año que me quedo en casa el finde del salón porque supuestamente iba a ir a Baza a limpiar cacharros de cerámica... pero mágicamente vuelvo a estar hasta el culo de curro. En fin, va tocando ponerse las pilas ya. Por eso me quito esto de encima. Esta temporada de anime se puede resumir en dos palabras: secuelas y ecchi. Si no todas, casi todas tienen ese componente en su definición o género. Vamos, una gran temporada. Vayamos a ello:

The Book of Bantorra: empezamos con una decepción. Adaptación de unas novelas que tratan sobre que la gente cuando se muere se convierte en una piedra que escribe su historia, y un equipo de libreros mágicos se dedican a compilar dichas historias. Pero nos topamos con esoterismos raros y posesiones chungas. Aparte de una animación combinando 2D y 3D que queda bastante mal, aparte de ser lento y tener plotwists chungos e incongruencias de guión. Una pena, era de las que quería seguir.

Nyan Koi: un chaval random que no soporta los gatos adquiere la habilidad de comunicarse con ellos mientras se desarrolla un harén. Otra vez lo mismo, pero parece que va pillando gracia conforme avanza. A la larga le daré una oportunidad, pero en principio no me hizo mucha oportunidad. Otra serie a ver por los DVDs, que parece que quitarán alguna que otra iluminación o vapores molestos...

Kampfer: tío random se despierta un día convertido en chica con superpoderes y se tiene que enfrentar con otros personajes a los que les pasa lo mismo. Pinta horriblemente random, pero según he podido apreciar hay juego de seiyuus y se hace bastante llevadera. Posiblemente le dé una oportunidad cuando salgan los DVDs, a ver si le meten pantsu o tetas.

Tegami Bachi (Letter Bee): shônen de un cartero que va recorriendo un mundo de fantasía y van pasando cosas místicas. Muy del palo para mi gusto y con Pierrot de por medio. Jun Fukuyama puede ser el único aliciente si eres fan de los seiyuus que se han hecho con un nombre, pero por lo demás...

To Aru Kagaku no Railgun: FUCK YEAH, BIRIBIRI ANIMU! Spin off de la entretenida To Aru Majutsu no Index, donde tendremos por protagonista a Misaka Mikoto, la tsundere eléctrica. Los primeros episodios son muy de rellenaco vil y presentación de personajes. La pregunta es si se tirará así todo el tiempo o si cambiará a una trama seria en la que podamos deleitarnos con la buena animación heredera de la precuela.

White Album Final Act: la serie que más FFFFFFFFFFFF me hará soltar durante toda la temporada. Segunda parte de la cliffhangereada adaptación de la visual novel que si bien en un principio me dejó bastante tibio, finalmente me acabóenganchando cual culebrón de sobremesa. Rina Ogata FTW y duelo de seiyuus haciendo de idols... ¿cómo acabará la cosa?

Seitokai no Ichizon: dijeron que el primer episodio tenía gracia. Y tenía, pero poca. Ahora tiene menos. Pero la sigo viendo. Un consejo escolar compuesto de cuatro tipos de moe (una pettanko chillona y canija con tendencias tsunderes hacia el prota, dos hermanas, una tsundere 100% y otra fragilita y señorita viciada a la PSP y la típica chica buenorra y oscura que abusa de fetiches) y un vicepresidente calzonazos frikón de los eroges que anhela un harem end. Shit happens y tal Pascual. Here's DEEN.

Seiken no Blacksmith: ésta sí que es un truño, pero mágicamente la va a seguir hasta el Tato. Ambientada en un mundo de medievo rancio de brujas y caballeros, nos topamos con Cecily Campbell, hredera de una familia, que es una caballero manca de una ciudad importante a la que le salva la vida Luke, un herrero weeaboo con katanah y una elfita moe que hade espadas de fuego para matar demonios. Así, empiezan a pasar cosas, pero lentamente, y fanservice happens. Una basura en toda regla que es imposible no ver. Vistos cuatro, vistos todos. El caso es que parece ser que harán también destape con los DVDs... Entonces, ¿por qué demonios la estoy siguiendo ahora?

Yumeiro Pâtissière y Miracle Train: los pongo juntos porque de ambas series el OP me dijo "no sigas más". Una tiene pinta de matar diabéticos y otra parece orientada a solteronas. Do not want.

Natsu no Arashi! Akinai-chuu!: la mejor de esta temporada. Secuela de la entretenidísima Natsu no Arashi!, combo breaker de SHAFT con Jin Kobayashi (famoso por ser el polémico autor de School Rumble). Sobran las palabras al respecto, y decir que vistos tres... MOARRRRRR. Gracias Crunchyroll por vetarme ver esta serie en tu web.

Sora no Otoshimono: capullo integral se encuentra con un ángel al que salva y éste le concede deseos. Sería normal si la ángel no se gastase una 120 de ubres y el chaval no fuese un pervertido que sólo desea hacer marranadas. En fin, no pasa nada y sale mucha ropa interior. ¡Me vale!

Kobato.: ¡pero qué chiquilla más adorable! Madhouse y CLAMP vuelven a unir fuerzas para sacar una nueva serie. En este caso la de la obra más reciente de nuestras ninfómanas favoritas. La chica en cuestión viene a la tierra para arreglar corazones que sufren y llevárselos en una botellita y a ver lo que pasa.

Nogizaka Haruka no Himitsu Purezza: si no he podido ni con la primera, el resto es imaginable. Qué cosa más del palo, cutre y estúpida. Para verdaderos adoradores del random, pero que yo no he conseguido tragarme ni por activa ni por pasiva. Ni con episodio (censurado, claro está) de primaveras calientes.

11eyes: adaptación de la VN homónima. Chico típico cuya hermana se suicidó años atrás, huérfano y con un parche junto con niña apegada típica (con bragas rosas) un día aparecen encerrados en un universo paraleolo al que llaman noche roja. Total, se encuentran con monstruos de tentacle rape, compañeras de instituto con armas mágicas, etc, etc. Todavía no se ha desvelado mucho de la trama en dos capítulso, pero pinta medianamente bien. a ver en lo que acaba.

Cheburaska Arere: serie infantil de un cocodrilo gentleman que conoce a un monito que se cae para atrás. Son dibujos infantiles. Ahí se quedan.

Kimi ni Todoke: de lo poco que se salva de la crema como contenido original. Adaptación del manga shôjo homónimo (el cual no pude ver debido a su fuerte estética shôjo, la cual en la animación Production IG ha suavizado considerablemente, cosa que se agradece), nos narra las vivencias de Sawako, una muchacha con aspecto fantasmal de la que todo el mundo está acojonad pero que en el fondo es un cacho de pan, conoce al chico guay de la clase, que es mazo de enrollado y se hacen amiguitos, surgiendo otros sentimientos por lo que parece, parte de ambos. Muy edulcorado todo y con unos secundarios bastante simpaticotes. Must see.

Sasameki Koto: el primero se reduce en "bueh, otra serie de bolleras...", el segundo en "hostias... ¿triángulo amoroso con trap?" y el tercero en "HAHA, si al final engancha y todo...". Además, la chica alta con gafas mola.

Darker than BLACK Ryusei no Gemini: no he visto la primera, pero todo el mundo está que no caga con esta segunda, en la que parece que nos trasladamos a Rusia a ver qué hacen las lolis con los componentes de la serie anterior. Me tendré que ver la primera y todo...

Aoi Bungaku: el staff tenebroso de Madhouse se atreve a fichar autores famosos como Takeshi Obata y... y... OH FUCK! Tite Kubo para adaptar clásicos de la literatura de Osamu Dazai. Y el primero pintaba bien, con una historia sobre un mierdacas de estudiante de arte que escapa de la poli por ser un revolucionario y que se topa en su camino con una pava que le anima a que se suiciden juntoss ya que su vida es una mierda. Ambientación de principios de siglo y demás... Veremos lo que sale.

Fairy Tail: cuando vi el OP pensé lo que me encontré acto seguiro, una puta basura. Animación mal hecha, QUALITY en cada monigote, seiyuus molestos (Hirano Ayay está hasta en la sopa). Vamos, shônen random adaptación del manga de éxito de Hiro Mashima, otro de los discípulos de Nobuhiro Watsuki. Sinceramente, no sé si molestarme en ver algunos capítulos, pero por lo pronto... puef.

Kuuchu Buranko: putos de Toei, dejad de sacaros obras maestras de la manga. Irreverentísima "cosa" de los creadores de Mononoke (o sea, conservando su estilo) que va sobre un neurólogo o psiquiatra o lo que sea que cambia de forma a una loli, un maromo con orejas de oso de peluche y un profe entrado en edad con cabeza de oso de peluche verde, mal afeitado y con flores psicodélicas tatuadas, acompañado por una enfermera calentona a veces 2D, a veces 3D. Un primer capítulo muy prometedor y el segundo epiquísimo. Otro must see de la temporada.

Winter Sonata: adaptación de un dorama coreano. Lento como él solo. Ahí se queda para quien quiera ver un culebrón.

Y esto viene a ser todo lo que me he atrevido a ojear en impresione sgenerales y bajo mi humilde opinión. Ahora, a ver cuántas consigo seguir, terminar o lo que sea. Para ser una temporada bastante mediocre, al final he acabado pillando por ver demasiada mierda. Espero que no repercuta en mis actividades de trabajo cotidianas... Bueno, todo se verá. Hasta otra.

martes, 20 de octubre de 2009

Reflexiones de retrete I: arqueólogos en Granada

Mi ordenador de sobremesa ha petado. Ha sido algo rápido e indoloro, cosa de la fuente de alimentación. Y claro, sin ordenador, poco más tengo que hacer... Bueno, sí, las cosas de la facultad y tal. Tras leer esta entrada más de uno irá corriendo a regalarme una de las mejores fuentes de alimentación del mercado porque el no tener ordenador disponible 24/7 como antes me ha dejado tiempo para hacer algo más que lo de la facultad, pero relacionado con ello: pensar.

"Tú siempre estás pensando, coñazo ambulante", dirá la gran mayoría de los lectores de este antro (a lo sumo, tres o cuatro personas y algún pobrecico que rondase por Google y esa despiadada multinacional de los buscadores le llevase a este antro). Bueno, pues como todo el mundo, ¿no? El caso es que me he dedicado a pensar en cosas de lo más insustancial, y no precisamente a trascendentales preguntas sin resolver como, por ejemplo, a qué huelen las nubes (sum, sum). Y todo gracias a esos curiosos personajes que sólo pueden encontrarse en la facultad de Filosofía y Letras de la UGR y que dan título a esta nueva sección que inauguro hoy por necesidad moral y una dosis de aburrimiento crónico.

¿A dónde coño pretendes llegar, puñetero? Bueno, mi intención es dar una introducción al exceso de pensamiento que he tenido que llevar a cabo estos últimos días debido a la acción que están ejerciendo y han ejercido sobre mí estos personajes. No digo que ejercerán porque sería positivismo (luego explicaremos esto). En fin, a lo que iba. Si yo no supiese que Ahmadineyad es el presidente de Irán, sin duda diría que ese hombre pertenece al departamento de Prehistoria y arqueología de la Universidad de Granada. La explicación es demasiado sencilla: los arqueólogos en esta ciudad parece que van de compras como las pijas, de cinco en cinco, porque tienen unos gustos en lo que se refiere a la indumentaria bastante semejantes, o por lo menos, lucen modelitos cuasi clónicos, y además, muy característicos. Es gracioso, pero tras mi experiencia con al menos 4 arqueólogos en clase y de reconocerlos y verles por los pasillos, he decir que parece que se vienen a la facultad con el mono de su trabajo de campo. Y en cierto sentido, es así. El caso es que he de reconocer que dicha estética me gusta, y que si quisiera ser arqueólogo, sin duda una de las excusas sería ésa.

Pero claro, la cosa no se habría tergiversado hasta este punto si no fuera por esa maravillosa asignatura troncal de cuarto curso de Historia llamada Métodos y técnicas de investigación histórica. Un nombre muy atractivo sin duda alguna. Vaya si lo es. Eso de estudiar teoría de la ciencia y del conocimiento, la evolución del mito al logos, la diferencia entre mito y filosofía, Kant y sus paradigmas de razón teórica y práctica, postulados a priori y a posteriori... Todo precioso por ahora. Todo un gozo hasta que llegamos a la parte que ha tergiversado definitivamente mi percepción de la realidad como hasta ahora: la ciencia positiva, el positivismo. Sí amigos, el puto positivismo.

Supongo que a estas alturas ya no quedarán lectores, o si queda alguno, se andará tirando de los pelos. ¡Ya empieza el pesado este de nuevo con su tute particular! Sí, no es que sea un paladín del eclecticismo ni de la posmodernidad, pero sinceramente... sí soy un cruzado contra el positivismo. Y más contra el positivismo que resurge a día de hoy, pervierte y contamina y crea una especie de buffonismo con la gente que se adhiere a esta corriente y la defiende desinteresada e inconscientemente, porque muchos de los propugnadores del positivismo no saben ni que lo promulgan, pero lo hac en. Y eso no se debe permitir. Por eso hay que readoctrinar. Bueno, eso suena bastante feo, pero yo me entiendo. Reeducar sería más acertado en un principio, sí. Aceptemos pulpo como animal de compañía. Dejo de irme por los cerros de Úbeda (un saludo, Raúl). Lo que vengo a decir es que la filosofía positiva y la ciencia positiva nacen a raíz de la evolución del pensamiento racional heredero de la doctrina de Kant. Esto consiste en la digievolución de la razón, que nos hace preveer a través de un método inductivo los sucesos futuros a través de aspectos tales como la reiteración o la repetición natural observada e interpretada a través de los sentidos. Si junto caramelos Mentos con Coca Cola, erupcionará. Chachi, ¿eh? Pues así es como me he enterado de que el hecho de que ayer amaneciese y hoy amaneciera hace que el que mañana amanezca sea positivismo. ¡La reconcha de la lora!

He ahí uno de mis traumas de esta semana. No valía con el pie sobrecargado que aún me duele, no vale con el resfriado que me pegó mi hermano y que me ha dejado con unas toses y unos trancazos de mocos que me hace padecer unas toses dignas de un tuberculoso, y no vale que se me haya quemado la fuente de alimentación de mi ordenador de sobremesa, sino que además, descubro que el futuro es positivismo. ¡Estoy condenado a la perpetua desesperación! Y sí, esta predicción también es positivismo. ¡Estoy rodeado de positivismo (y sobre todo, por delante)!

En fin, podría seguir con la cháchara del positivismo todo el día y enervarme, pero por hoy hemos tenido bastante. Además, bastante me quema ya la lectura obligatoria de la asignatura, en la que estoy aprendiendo más que nada a cómo leer una cosa diez veces y no llegar a comprenderla. Cuando lo termine ajustaré cuentas con él (oh, de nuevo... Vale, sí, lo capto; ya paro).

Y ahora toca hablar de esperpentos. Esto ya no viene mucho a cuento, pero estaba yo esta tarde en la parada de Gran Vía esperando al magnificente 33, ese gran ejemplo de lo bien que funciona el sistema de autobuses en esta querida ciudad (y más con grandes arterias de circulación cortadas por eternas obras y bastantes capilares camino de la facultad levantados) cuando se aparece un sujeto en bicilceta, con altavoces de musiquilla navideña, chaleco reflectantge naranja, una poblada y cana barba un cristo más grande que el de Velázquez colgado del pescuezo. Dando muestra de la gran calidad que sirve a la ciudad el transporte público granadino, permanecí varios minutos sentado en la parada frente a mi antiguo instituto, el Padre Suárez, mientras a viva voz se desgañitaba este insigne personaje a viva voz metiéndose "con el Zapatos". Pero no sólo con él, echándole mierda al sistema, echándole mierda al partido, y echándole mierda al otro partido. Bendita sea ésta la partidocracia española que ya en su momento me hizo llorar, pero de la cual ahora me río porque no me creo ya nada de lo que me ofrece. Maldito paradigma neoliberal de un bloque de "democracias" liberales insertas en un sistema de libre mercado... el fin de la historia, según Francis Fukuyama. Otros dicen que la ideología ha muerto, no sé si creérmelo. En fin, me vuelvo a ir a tierras jienenses.

El caso es que este hombre ha despotricado sobre el falseamiento del 11-M, de la decepción de la izquierda dinástica que tenemos en España, esos personajillos elegidos a dedo entre los mandamases que se enfrentaron heroica y valientemente a la difícil realidad del franquismo y de la Transición, y que una vez se asentaron en el poder rentabilizaron sus heroicos actos de unas formas más o menos particulares y sui géneris. Llámesen Roldán, Mario Conde, Ruiz Mateos... sean o no del SOE, salpicó a todos por igual. El caso es que ya sean de un partido o de otro, la gran mayoría de los políticos ya ha¡n demostrado de qué pasta están hecha, y la verdad es que da bastante vergüenza. Pero en fin, así es la corrupta partidocracia sensacionalista en la que vivimos.

El hombre empezaba a caerme simpático, con su perpetua alegoría de que nos robaban los ricos para seguir quedándoselo ellos. No le falta razón al colega, mas en desacuerdo no estoy. La polémica la suscita con la llamada al boicot con el voto, si más les votamos, más nos roban. Estos políticos, qué mentirosos. A estas alturas yo ya me pregunto por qué no le pegamos un petardazo al Congreso. Un petardazo no, válgame Enlil, pero vamos, no es nada descabellado soltar un loco o dos con machetes a ver si pasa algo (más que anecdótico, a poder ser). Bueno, yo ahí lo dejo, es una idea y esto es un país libre, además, producto de ese ambiente neoliberal que nos imponen en el que somos... "libres". En fin, ahí os dejo la cosa para que os queméis un poco la cabeza como yo ya he hecho este último par de días y que espero que me arreglen el ordenador rápido o acabaré como Ahmadineyad, de excavaciones atómicas.

sábado, 17 de octubre de 2009

Maria Holic: Best Kyun Ever!!


Pues nada, ayer por fin me decanté a rematar la faena con esta frenética serie de SHAFT. Y creo que con frenética me quedo corto. La cosa va de Kanako, una estudiante transferida a un colegio religioso femenino y es una chica bastante alta y de tendencias bolleriles. Hasta ahí, algo típico, salvo porque esta muchacha está completamente salida. Así, al acceder a dicho colegio con ganas de hacerse un harén más que de otra cosa, se topa con una preciosa chica de primero, Maria, acompañada por su doncella, Matsurika. Resulta que la dicha diva es en realidad un chaval travestido con una mala hostia proverbial que empezará a hacerle imposible la vida en el colegio interino a Kanako, siendo compañeras de habitación y provocándole todo tipo de movidas... y urticaria.

Con estas premisas, nos imaginamos una comedia de situación bastante ridícula, pero es entonces cuando le añadimos el factor SHAFT. Esto no sólo significa una cartelería abusiva y una tendencia de los personajes a hablar como ametralladoras (factores que han contribuido a su "infansubeabilidad"), sino ofreciendo un plantel de seiyuus reputados y bastante bonachones, un ritmo y un estilo artístico muy característicos de sus producciones y continuas referencias a otras de sus series; además de ser un absoluto desfase. De ahí que diga que frenético se queda corto. Destacar también muchos de los personajes secundarios, que le dan un toque despiadado y muy cómico a la serie, haciéndola una de las más exageradas de este año en el sentido de que consigue desatar la carcajada (en especial en los últimos episodios) a niveles insospechados. El intento de refinamiento de la estética del yuri clásico de colegios interinos católicos junto con la vulgaridad exótica que se marca SHAFT (aunque con una belleza formal destacable, al menos por norma general en sus series) en una serie ya de por sí escandalosa consigue dar una impresión muy positiva y bastante refrescante al mundo de tópicos de los que abusa ahora mismo el anime, jugando con ellos y transformándolo en vitales comedias de situación que juegan con muchos elementos propios del estudio, en mi opinión, siempre a su favor. Junto a eso, destacar el ED, que ha marcado tendencia con el 8 bit art, además de ser en algunos episodios completamente desternillante.

Pues eso, ya nos veremos en la segunda temporada... que supongo que no tendrá desperdicio, como esta primera mitad. A disfrutarla, que lo merece.

lunes, 12 de octubre de 2009

Agora: qué cabrones eran los cristianos


Pues vamos a hacer el comentario de la película de moda dentro del cine español, siendo español sólo el director (que según me enteré, nación en Chile) y parte de la producción. La nueva película de Alejandro Amenábar nos traslada a Alejandría (valga la redundancia) a ver cómo a finales del siglo IV d.C. (tardoimperio romano oriental) se las gastaban los cristianos. Y yo digo "nada nuevo". Eso sí, ponerlos como se les ha puesto es darles un valor un tanto exagerado, pero no alejado de la realidad. Seamos sinceros, paz y amor más bien poca, eso es cosa de hippies, no de curas ni de la religión oficial de un imperio belicoso. Pero bueno, antes de irme por los cerros de Úbeda, tocará darle un repaso a la película en sí (spoilers time).

Como todo el mundo sabrá, la ciudad egipcia de Alejandría tenía un faro que se cayó tras un terremoto y una ostentosa biblioteca que ardió hasta los cimientos. Nos metemos de lleno en la clase de una filósofa patricia de la ciudad que enseña a sus alumnos la ciencia de la antigüedad, Hipatia. Pero claro, en una ciudad en la que conviven cultos paganos orientalizantes, religiones ex oficiales del imperio y preponderantemente los recientemente (al menos, históricamente) legalizados cristianos (a nadie le importan los judíos, ¡son judíos!), pues claro, tiene que pasar lo que lleva pasando toda la vida: conflicto. Y claro, entre unos que son ofendidos y otros que quieren sentirse ofendidos, se justifican linchamientos masivos y peleas de bandas que ríase usted de los Latin Kings. Además, antaño se hacían las cosas más a lo guarro y casi que quedaba peor. Así, un esclavo de la señorita esta acaba seducido por la religión de Cristo y eso obliga a su señora a desvincularle de su casa. Finalmente, esa especie de campus universitario de la época es asaltada por los fervorosos cristianos, que se la cepillan de una manera bastante iconoclasta, similar a lo que en unos 1600 años después se haría en Barcelona con ellos mismos (queridito Lerroux). En fin, el cristianismo se impone como religión oficial, y los parabolanos se hacen con el control de las calles. De mientras, nuestra protagonista sigue investigando y los cristianos erre que te erre con judíos, paganos residuales e inmorales, herejes e infieles varios. Menos mal que la profa se ganó a sus alumnos, y ahora uno es el que lleva las riendas de la ciudad y otro obispo en una ciudad cercana. Pero esto no puede acabar bien, ¡es cine español! Así que nada, como en tiempos de Franco, vienen los curas y la lían parda con su verdad absoluta escrita en griego y así pillan a la profa y fin de la peli. Contado así parece una puta mierda de película, pero ahoa vamos a entrar en lo divertido y lo que yo he visto que la hace potable.

Por lo pronto, rematar la faena de lo que no me ha gustado: esos planos a lo Google Earth que se gasta, un recurso bastante ridículo a mi juicio, sobraban y bastante. También hay que destacar la excesiva prolongación de la película, se hace basatnte larga en algunas partes, pero en general es interesante. Bastante interesante, debería añadir. Pero es que yo soy un gran aficionado a las crisis y a los momentos coyunturales de bajini, y qué mejor momento que el último siglo de vida de aquella esplendorosa cosa que unos llamaron Roma. No exactamente Roma, pero se me entiende. En fin, a lo que vamos: la película en sí no es más que un alegato seudofeminista y anticristiano por mucho que su director no quiera reconocerlo. Cogiendo dicha historia lo que hace es cargar contra la Iglesia, de su cambio radical en cuanto se oficializó tras un edicto que ahora no recuerdo cuál fue ni cuándo, pero rondaba esas fechas. Otros aspectos destacados son la misoginia de herencia cultural proximooriental que irradia en el cristianismo, el condicionamiento ideológico y el fervorismo que propugnan las religiones, y lo sumamente cazurros y destructores de "esa verdad universal" que es la ciencia, que dice las cosas como son y no hay que rechistarlas, que son como palabra de Dios pero científicamente demostrada, eso sin estar escritas en ningún tratado desde tiempos inmemoriales. O sí, pero da igual. Al fin y al cabo, casi que es la misma mierda (o eso me han acabado demostrando a base de una permitida comida de coco por mi parte durante las clases de arqueología). En fin, la dicotomía de siempre, ya lo discutiremos en otra cosación.

En conclusión, la película es fumable si se sabe mirar con qué ojos, y la verdad es que claro, si el tema gusta pues entretiene, si no, se hace un muermazo. Y ahora, a modo anecdótico, resaltar que curiosamente acabamos viendo la película en la misma sala que el profesor de tendencias historiográficas. Un saludo para él y la parienta, que parece que disfrutaron la peli tanto como nosotros. Y poco más, la recomendaría pero no me atrevo, así que ya sabéis, si os apetece un rato de cháchara... pues la veis y ya hablamos. Hala, hasta otra.

domingo, 11 de octubre de 2009

Colección de anime veraniego I

Bueno, si otra cosa he hecho a lo largo de todo el verano ha sido ver dibujitos japoneses. He mepezado algunas series, he terminado otras, otras ni me las he planteado... En fin, un poco de todo. Desde agosto he rematado algunas faenas que tenía pendientes y que ya iba tocando aunque fuera comentar, pero cierto es que también he visto algunas cosas que sería mejor no comentar y de las cuales, seguramente, pasaré dehablar, así que si se me olvida algo... Bueno, tampoco será el fin del mundo. Lo de siempre, podéis comer spoilers y demás.

Aoi Hana: la serie que se estrenó este verano de lesbianitas felices con unos tonos pastel y bastante bonita de parte de JC Staff. Ha quedado en eso, en algo pasteloso y con sus momentos de sonrisas y sus momentos de lágrimas. ¿Típica serie de bolleras? Pues sí, pero al menos es bonita y agradable y se deja ver.

Arashi no Yoru ni: una película que trata sobre un corderito y un lobo que se hacen amigos durante una noche termentosa mientras se refugian en una cabaña. Entonces, traban una simpática y profunda amistad que han de mantener en secreto para que sus respectivos grupos no los excluyan. Cuentecito infantil muy a lo Disney, con sus momentos tiernos, típico alegato de que la amistad es para siempre y que no hace falta ser muy similares para ser amigos y esas cosas que se les pretende meter en la cocorota a los chavales de hoy en día. Todo muy tierno pero excesivamente largo y con cierto toque amanerado.

Hitsuji no Uta: aburridas cuatro OVAs de un maromo que tiene debilidad por la sangre y se va a vivir con su hermana. Movidas familiares, estupideces dignas de emos y demás estupideces se dan cita en cuatro demasiado desarrolladas OVAs con exceso de QUALITY y un argumento lento que aburre cosa mala. Creo que sólo las vi porque hubo un diseño de personaje que me gustó. por lo demás, absolutamente prescindible. Todo.

Mobile Suit Gundam ZZ: me podría tirar horas hablando sobre la "peor no pero sí más desprestigiada (y con razón) serie de Gundam". Tras el nivelazo que dejó Z Gundam, a esta serie se le exigía demasiado, y empieza como una ridícula serie de humor barato de los años ochenta. El arco de Shangri-La es simplemente vergonzoso, patético y ridiculizante, un día en la tele vi un capítulo de Isidoro y no pude evitar acordarme de estos capítulos. Luego no vuelve a retomar el cauce hasta la aparición del nuevo modelo de Gundam (con progresivas ridiculizaciones de elementos de la serie anterior, ya sabéis a qué me refiero) y con el prescindible arco de Moon Moon (space aztec ninjas 4TL). A partir de la llegada a la Tierra, la cosa cambia y se endereza, y la serie vuelve a ser todo un alegato a la "Tominíaca", lo que se andaba buscando tras el final de Z. Los personajes comienzan a mostrar cambios, se atisba el drama de la guerra y el pesimismo que el director transmite a su obra a través de sucesos dramáticos que sí dan en el punto adecuad para hacer escurrir alguna lagrimilla. Destacar el papel de Judau Ashita, el piloto del ZZ, que a pesar de comenzar siendo un chulapas de barrio, acabó siendo uno de los mejores pilotos. Para quien quiera más discusiones al respecto de ZZ, que bara un hilo al respecto en /m/ y deje volar. Lo dicho, me parece una serie muy minusvalorada, pero en parte se entiende por qué.

Ookiku Furikabutte: simpática serie de béisbol de instituto de un instituto que hace un equipo nuevo y tiene que empezar a desarrollarse: entrenamientos, primeros partidos, la relación entre los jugadores, el equipo técnico y todo eso. Bonita serie de A-1 Pictures (un estudio que no me suele gustar) que da la talla enseñando las bases del béisbol (ahora sé cómo va bastante mejor) y que engancha de principio a fin. Muy amena para cuando no se tiene nada mejor que ver.

Overman King Gainer: una de las series más recientes de Yoshiyuki Tomino. Es la serie de Sunrise que pasaría por una de BONES. Conserva el estilo propio del director (se nota en previews, resúmenes de episodios y en el cómo engarza en las imágenes las pantallas abriéndose de los pilotos de los mechas) y parece una sucesión directa del estilo Turn A Gundam completamente, lo cual le da puntos a una simpática serie en la que un viciado de los juegos de robots, Gainer, se mete de lleno en el éxodo hacia el este de una macrociudad siberiana y de mientras la compañía de ferrocarriles siberiana trata de detenerles. Se hace también muy amena, aunque tiene altibajos, aunque acabó gustándome bastante en general. Seguramente volveré sobre ella cuando me dé por hacer una macroentrada sobe la "Tominíaca".

Plastic Little: una OVA calentona de acción futurista sobre una nave de cazadores de mascotas que se mete en un meollo chungo con unos militares. Para pasar el rato, pero nada del otro mundo.

Superflat Monogram: corto musical de Toei que anunciaba algo de Louis Vitton. Era una fumada mazo de rara pero me gustó mucho, muy colorido y estético. Además, sale un panda virtual y una loli cuyo diseño me recordaba al de Digimon. Muy Toei todo.

The Wings of Honneamise: una de las películas ochenteras de Gainax. Deslumbrante sería quedarme corto ante esta maravilla de la animación ochentera. Si bien es cierto que es una película algo lenta, tiene momentos cumbre asombrosos y otros muy movidos, además de estar perfectamente animada durante todo el metraje. La cosa va de una especie de carrera espacial en la que el protagonista se ofrece como voluntario a hacer de conejillo de indias como primer piloto espacial en un mundo bastante extravagante. Así, se ve cómo se lleva a cabo el desarrollo de la nave, el entrenamiento del sujeto y los problemas y dobles morales que se le presentan al protagonista durante este tiempo. A destacar, tocaría destacar toda la película, maravillosa en su desarrollo y excelentemente animada como he repetido hasta la saciedad. Dos horas muy bien aprovechadas.

To Aru Majutsu no Index: a ésta le debería dedicar una entrada de verdad, pero me sale más rentable hacer esto. En una ciudad donde la ciencia lo controla todo y el 80% de la población son estudiantes con poderes psíquicos, nos encontramos con Kamiyo Touma, un mierdas sin poderes psíquicos salvo el de un brazo que anula los efectos mágicos y psíquicos cuando éstos entran en contacto con él. Así, un día se encuentra con una monjita loli peliazul que tiene en su mollera 103.000 libros prohibidos y la buscan asociaciones de magos. En realidad, es un punto poco importante, porque a lo largo de la serie, los arcos autoconclusivos de 2 a 5 capítulos que se dan, poca relevancia se le da a este hecho. Aun así, si te gusta el shônen, esta serie se hace muy entretenida, y a pesar de ir también por altibajos, el resultado es bastante decente ya que combina una muy buena animación con una trama interesante y unos personajes que te ganan.

Tokyo Magnitude 8.0: el "psssssss" de la temporada de veano. Otra serie de BONES. El nombre lo dice todo: catástrofe natural, muerte y destrucción. Prota con su hermanito son rescatados por valiente tetona y se ponen a buscar a su familia mientras shit happens. Al final seudodrama y cara de que te han tomado el pelo, aunque puede escaparse una lagrimilla. Lo dicho, BONES parece estar DIEjobu.

Top no Nerae 2 (Diebuster): más flipadas de Gainax, que no le llega ni a la suela de los zapatos a su predecesora en la saga de los robots más chulos que un ocho. Aun así, se deja ver, aunque podría haber sido mejor. Diseños de Sadamoto. Fin.

Yurumates: esto viene a ser una mezcla entre Hidamari Sketch y Vidas Etílicas. Unos fracasados de la vida que narran sus vivencias de pordioseros en una casa de habitaciones alquiladas. Todo muy rancio, pero es un slice of life simpaticote y algo morboso por lo negro de su humor.

Zoku Natsume Yuujinchou: qué puedo decir sobre la secuela de una serie que me cautivó. Esta segunda parte sigue los mismos pasos que la primera (vamos, que es una maravilla). Eso sí, esta vez nos hará cuestionarnos muy seriamente a todos (que no a todas) nuestra sexualidad... pero sigue molando.

Pues eso. En unas me he extendido más, en otras menos... A alguna le podría haber dedicado una entrada entera, pero así me resulta más económico y me obligo a escribir menos, pero es que el trabajo acumulado es... Ya si alguna destaca en exceso, le dedicaré una bonita entrada, como la que le haré a Princess Tutu un día de estos (trataré que sea esta semana). Venga, a pasarlo bien.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Lecturas veraniegas I

Y otra entrada sobre cosas que he hecho este verano y que no han sido Digimongo. En fin, tampoco es que me haya hartado a leer, si eso unos pocos libros y algún que otro cómic... En fin, vamos allá.

Introducción a la Economía (J. K. Galbraith): me apetecía leer algo sobre economía, algo que me diese una idea sobre lo que ya anduve "estudiando" en bachiller, pero... qué cosa. Me encontré con una serie de entrevistas del ácido y dicharachero Galbraith, donde respondía una serie de preguntas sobre la evolución económica desde la segunda guerra muendial hasta la segunda crisis de los setenta. Me quedé casi en las mismas, pero me ha incentivado a tratar de leer algo más de este señor.

La sociedad del riesgo global (U. Beck): un libro de denominado por mi profesor de mundo actual "el sociólogo de moda en Europa" que trata sobre la tesis sociológica de la década anterior y la presente, la sociedad del riesgo global, tesis que se encuadra en el marco neoliberal del mundo globalizado y asumido por la individualización. Tesis interesante sobre la que incidir y acabar desbrozando.

El socialismo (E. Durkheim): ¿un clásico de la sociología hablando sobre el socialismo? Eso es el primer tercio del libro, bastante interesante. Luego ya empezamos con los discusos sobre la teoría de Saint-Simon, los dos tercios restantes, y se hace bastante aburrido. Eso, me acabé aburriendo de él y ahí lo dejé aparcado.

Arrugas (Paco Roca): de lo poco de cómic que he leído este verano. Recomendación directa del crítico Álvaro Pons, quien contaba, merecidamente, maravillas de esta obra. Una tierna historia sobre un hombre mayor cuyos hijos deciden internar en un asilo porque éste comienza a padecer los primeros síntomas de alzheimer. Así, vemos cómo conforme se va haciendo dicha enfermedad con él, vive una serie de sucesos, unos más disparatados que otros, en la residencia en la que está internado. Una historia muy bonita y bien narrada, que se hace corta, pero que sin duda se comprende perfectamente por qué ganó el premio nacional de cómic del año pasado. Un imprescindible.

El último judío (Noah Gordon): hacía bastante tiempo que no leía un anovela, y me decanté por esta novela histórica que estaba en las estanterías del pueblo. La obra nos cuenta las vivencias de Yonah, un joven judío que tiene que sobrevivir vagando por la ancha Castilla de finales del siglo XV y principios del siglo XVI después del edicto de expulsión de los judíos, siendo el mismo aún judío. Así, sufre toda clase de contradicciones y vicisitudes que le forjan como persona, mientras trata de desvelar los misterios que entrañaba el misterioso asesinato de su hermano y clama venganza por lo que le sucedió a los de su religión. Un desarrollo interesante que hace que se lea rápido, pero o deja de ser un mero producto comercial de entretenimiento de masas mejor logrado que otros, eso sí, pero que no propugna por nada nuevo. Otro best seller de temática histórica.

Cristianos y marxistas: problemas de un diálogo (coord. Jesús Aguirre, VV.AA.): un librito que recoge una serie de reflexiones de teólogos, filósofos, historiadores y politólogos que hablan acerca de la relación entre las ideologías marxista y cristiana en diversos aspectos. Libro con bastante carga filosófica y política, aunque incidiendo en una problemática algo superada, pues han pasado unos 40 años desde la publicación de la mayoría de los artículos que en sus páginas se encuentran. Aun así, es una lectura interesante para hacerse una idea de la problemática que suscita dicho tema.

La broma asesina (A. Moore y B. Bolland): los orígenes del archienemigo del hombre murciélago explicados por Alan Moore. No llega a ser otro Watchmen ni mucho menos, pero nos da una idea del origen de la personalidad de un escatológico Joker, el retorcido rival de Batman, a quien se enfrenta en esta oscura y a la vez demasiado corta obra con una despiadada actitud hacia sus tradicionales némesis. Muy recomendable.

King of Thorn (Y. Iwahara): curioso manga con tintes a lo Resident Evil y Silent Hill que cuenta la historia de una serie de personajes encerrados en una cámara frigorífica que despiertan de su letargo rodeados de criaturas monstruosas y luchan por sobrevivir a pesar de tener una extraña enfermedad que va secando sus células hasta convertirles en piedra. Poco a poco, se irán desvelando los secretos de los personajes y sabrán más acerca de lo que ha sucedido y la relación con su misteriosa enfermedad. La historia empieza tremenda, y va ganando aliciente en un agobiante desarrollo digno de los mejores juegos y películas de terror, aunque en los últimos capítulos pierde un poco de fuelle. Aun así, es altamente recomendable. Aparte, parece ser que en Sitges se estrenará la película de Sunrise que adapta a este manga. Tráiler.

En fin, creo que esto es todo. Nos vemos en próximas entradas.