sábado, 20 de noviembre de 2010

Kaze no Tani no Nausicaä: postcolonialidad animada


Hace muchos años que tuve mi primer contacto con las películas del señor Hayao Miyazaki. Recuerdo que tenía recién comprada la cuarta entrega del coleccionable de El señor de los Anillos y andaba pintando los recién adquiridos guerreros uruk-hai que acompañaban a dicha entrega. Mientras los empezaba a manosear y pintar, mi hermano llegó con la cinta prestada de Mononoke Hime (La princesa Mononoke). Un averdadera maravilla de puesta en escena de recursos de animación y una trama magnífica, intensa y muy comprometida. Me maravillé al instante. Después seguí viendo algunas de sus películas de Ghibli (la maravillosa El viaje de Chihiro, Porco Rosso, El castillo ambulante...) como externas (Lupin III: el castillo de Cagliostro). Pero realmente todo se remonta a la infancia, como todo buen chaval de mi generación, que recordaremos aquella serie tan fantástica de un futuro muy lejano, que ya no se ve tan lejano, de Mirai Shônen Conan (Conan, el niño del futuro). Una verdadera puesta en escena de la incipiente genialidad y compromiso de este hombre que nos ha legado un verdadero espíritu crítico, posiblemente de los más rotundos que se encuentren en el mundillo de manganime.

Contactos posteriores me topé cuando visité París, en una de las exposiciones que más me han gustado de cuantas he visitado, una especialmente dedicada a dos auténticos genios del cómic internacional que, como mencionaré después, guardan mucha relación: Jean Giraud (Moebius) y el propio Miyazaki. Y más recientemente, he visto su corto musical At your mark (muy en su línea, magnífico) y el capítulo 155 de la segunda temporada de la animación de la obra de Monkey Punch Lupin III, titulado Farewell, dear Lupin. Todo ello, por supuesto, enromemente recomendable si se tiene la oportunidad de disfrutarlo.

Entrando ya un poco en boga del asunto, nos metemos de lleno en esta épica historia. Primero hablaré de la película de animación, la que dio lugar al nacimiento del estudio Ghibli, y posteriormente hablaré del manga, advirtiendo, claro está, de que habrá spoilers a porrillo. La película, estrenada en 1984, nos cuenta una historia más edulcorada que la originalmente concebida en el manga, con ciertas semejanzas pero a la vez con importantes diferencias que cuando revise ambos argumentos ya puntualizaré. El contexto es un mundo que, hace siglos, sufrió la devastación por una serie de grandes máquinas de guerra de una civilización anterior muy avanzada tecnológicamente que supuso la destrucción de la misma a cabusa de ello. Como el mundo quedó muy contaminado, comenzaron a aparecer grandes formaciones boscosas y nuevos animales como grandes insectos que mantenían al margen a los humanos por ser altamente tóxicas, las llamadas zonas contaminadas. Nausicaä es una chica que vive en el Valle del Viento, hija del rey Jiru, muy querida por su pueblo. Un día llega una nave del reino de Tormekia que choca contra el valle y en él se encuentra una princesa del reino de Pejite, que muere en el incidente, y una gran bola de carne en la cual se encuentra un dios de la guerra, de los que destruyó hacía siglos la civilización anterior. Así, al día siguiente llega un ejército de Tormekia que se hace con la plaza y se llevan a Nausicaä. Pero durante su traslado, las naves de Tormekia caen en una emboscada del príncipe Asbel de Pejite, que derriba sus naves, haciendo caer a Nausicaä y sus acompañantes a la zona contaminada, donde tendrá una gran revelación: los oms, unos grandes insectos cubiertos de un durísimo caparazón, se arremolinan para atacar a los humanos. Su misión a partir de ahora consistirá en mediar entre los humanos, testarudos y caprichosos, y los seres del bosque contaminado que quieren acabar con los humanos. Mucho simbolismo, buenos muy buenos, malos muy malos... Y final feliz.

El manga (publicado entre 1982 y 1994) es algo mucho, pero que mucho más elaborado que la ya de por sí fantástica película (que, todo sea dicho, resumir en dos horas todo lo que hay en el manga, la verdad es que sería tela de complicado). Formalmente tiene un estilo más europeo que japonés en cuanto a su estilo de dibujo, cargado de fuertes líneas de tinta que recuerdan más a autores de los ochenta europeos como Richard Corben o Jean Giraud/Moebius, aunque con una disposición de páginas muy serena, equilibrada y poco innovadora. En la misma situación de antes, pero con fuertes variaciones de guión y trasfondo de personajes, además de añadirle el factor de una segunda facción en discordia, el imperio de Durku, contra la que se enfrenta Tormekia, le dan una mayor versatilidad a la historia. Así, nos metemos de lleno en un conflicto más global, no a escala local como en la película, una guerra entre dos imperios cuyos intereses consisten en tener el control de todo el territorio, haciendo todo lo factible y jugando todas las cartas posibles para ello, en una guerra desoladora en la que todo vale, desgraciadamente para todos ellos. Así, Nausicaä entra de lleno en el conflicto con un papel relevante, pero más que nada, en segundo plano de su verdadera misión, una inverstigación sobre la zona contaminada y como mediadora entre los seres humanos y la naturaleza, y entre los primeros en sí. De animación, para ser de la época que es, está muy avanzada y muy cuidada, suavemente llevada, de un ritmo elegante y preciosista, es además acompañada por una maravillosa y acertada banda sonora compuesta por Joe Hisaishi.

Como ya he mencionado, la película es una versión edulcorada, bastante, de lo que es el manga, con escenas realmente despiadadas y muy crudas. Argumentalmente, aparte de centrarse mucho más en el conflicto bélico entre las dos potencias de Durku y Tormekia, nos introduce mucho más en los personajes secundarios, los cuales, en algunas ocasiones, quedan completamente transformados y ecplipsados en la película. Y en el trasfondo general de la obra, mucho más. La guerra intestina que se manifiesta y todo el constructo ideológico que se aprecia en Durku son sin duda dos de los aspectos más logrados dentro de los elementos a destacar de la obra. Y la aportación de todos esos elementos míticos del Daikaisho, los distintos credos y la visión mística de la civilización anterior le dan además un cierto interés antropológico. Pero sin duda, su plato fuerte es la violenta crítica a la acción del hombre sobre el medio, como efecto subsidiario del conflicto y como consecuencia general de sus acciones, destinadas a la autoextinción por tener una gestión muy inadecuada de todo el panorama a escala global.

Resumiendo, nos encontramos con una fuerte crítica a la guerra, al machismo de una cerrada sociedad falocrática con el rol de unas mujeres que llevan la batuta en el desarrollo de esta obra (y en general, de la mayoría de las de Miyazaki) y un alto componente de compromiso con el medio ambiente. Así pues, referido al alcance nocivo tanto a escala global como local, da un ejemplo de la crudeza de los enfrentamientos entre dos naciones, casi como una guerra mundial, con todo tipo de daños colaterales y de desarrollo de elementos muy nocivos tanto para las personas como para su medio. Y aun así, implica que el avance tecnológico y esa idea tan valorada que tenemos del progreso, si se lleva por donde se lleva, da de todo menos buenas sensaciones y, lo que es peor, buenos resultados. También es interesante, en su desenlace prácticamente, ver cómo los elementos de dualidad y las paradojas de las que se componen la vida se manifiestan claramente en muchos de sus aspectos. La existencia de la zona contaminada como el elemento purificador de la tierra que los seres humanos envenenaron pero que a la vez los intoxica y les obliga a mantenerse al margen de ellos nos expone que la naturaleza es sabia y sabe enmendar sus errores, y no se obceca ciegamente en mantener sus intereses. Es una tendencia al equilibrio natural de la que los hombres se pueden aprovechar y que sin lugar a dudas podría utilizarse en beneficio de todos y no como otro recurso más para fomentar desigualdades y favorecer a una minoría que se ha hecho con el control de los mismos.

En definitiva, tanto la película como el manga son sin duda dos obras maestras dentro de sus respectivos géneros. Pocos, poquísimos pueden conseguir transmitir todo lo que se transmite de una tacada en apenas sesenta capítulos luego condensados en dos horas de película que no alcanzan a ofrecer todo lo que ofrece en papel pero que aun así aporta mucho, muchísimo de lo que en el otro formato se ofrece. Comparativamente, me gustaría destacar una diferencia que creo muy, pero que muy fuerte entre película y manga que me reventó bastante a la hora de ver el film, y es el papel de la princesa de Tormekia, Kushana, que en el manga es sin duda uno de los mejores roles femeninos elaborados en este género por todo lo que simboliza y por ese trasfondo tan macabro a la vez que demostración de auténtica fortaleza. Me dejó bastante patidifuso a la hora de ver la película, pero bueno. En kíneas generales, debo decir que sin duda ésta es una de las obras cumbres e imprescindibles que todo aquel que se llame aficionado al género (o al menos, buen aficionado y con un interés importante por lo que son los grandes episodios de la misma) lo vea, pero sobre todo, que lo disfrute, que se emocione y que se maraville con uno de los mejores mangas, y por extensión merecida, comics que se han hecho hasta el momento. Sin desmerecer nunca a la película, que también aporta su granito de arena.

Pues esto es todo. La verdad es que me ha sorprendido mucho, más de lo que esperaba. Así que si tenéis oportunidad, pedidme el manga porque es algo difícil de equiparar con cualquier otro. Aunque claro, todo dependa de gustos, pero creo que por todo lo que es, cómo se narra y todo lo que significa, debe tenerse por encima de todo ello. Una aventura postapocalíptica épica, emocionante y sin duda, muy comprometida. Sin duda representa muchos de los valores que estamos perdiendo a marchas forzadas por la coyuntura que vivimos en este mundo que cada vez se sustenta más en su propia irracionalidad, y es aunque sea un ejemplo futurible que nos debería hacer reflexionar. En fin, nos leeremos en próximas entradas. Que os vaya bien a todos/as.

viernes, 19 de noviembre de 2010

We're talking about Tolkien

Hola buenas qué tal. Retomo la cosa esta más por vergüenza que por otra cosa. Acumulación de ideas y reseñas que se llama, más bien. Pero ni ganas ni tiempo de ponerme con ello un día. En fin, hoy nos toca hablar de un montón de terminología que he ido aprendiendo desde que me dio por juntarme con la gente de la STE (Sociedad Tolkein Española), concretamente en la smial (o sea, la reunión) de Granada, llamada Minas Tirith (por razones más que evidentes, o si no os suena, iros a Jesús del Valle, subid el monte y vislumbrad la imagen del Albaicín al atardecer) cuyo blog tengo en el apartado de enlaces/blogs de interés personal (el de gondorianos) donde se recopilan las actividades y talleres que se realizan en las actividades de dicha smial.

Pues desde una vertiente bastante variada, se aborda una visión de estudio de lo que viene a ser la obra de Tolkien y sus inspiraciones e influencias, entre otros aportes más lúdicos. En definitiva, dedicación al análisis de todo lo que está relacionado con Tolkein y su mundo elaborado, desde lo más profundo de su filosofía hasta el más simple de los juegos, pasando por actividades de senderismo en la montaña y lecturas de todo tipo. Y precisamente de lo primero que he comentado será en lo que me centraré. Tenemos la verdadera suerte de convivir con Eduardo Segura, un verdadero especialista en la figura del profesor de Oxford, que dedica su trabajo al análisis de la obra y vida dde Tolkien desde una perspectiva literaria, filosófica y biográfica (es autor, entre otros, de El mago de las palabras, biografía del susoc¡dicho que amablemente me firmó hace unos meses a pesar de haberlo leído hace unos siete u ocho años durante la ESO).

Así, mi interés por la obra de este sudafricano afincado en la Gran Bretaña aumentó, hasta tal punto de ponerme a hacer algo que ya había descartado por esa horrible vertiente neopositiva que inundaba mi mente hace escasos años, leerme su obra magna: El señor de los anillos. El redescubrimiento de esta obra es sin duda uno de los acontecimientos más interesantes de mi vida reciente (a pesar de que ahora lo tengo bastante estancado por razones de fuerza mayor y no tan mayor). Pero gracias a ello tengo una nueva fe en lo que es leer algo más aparte del género ensayo. Según Tolkien, esta obra es la traducción de unos textos anglosajones escritos por el cronista Aelfwine (en anglosajón, "el amigo de los elfos") que narraba la historia de unos tiempos anteriores en los que se desarrolló un curioso proceso histórico (por utilizar una terminología técnica de mi deformación profesional y seguramente bastante poco acertada) que dio lugar a la narración que aquí se nos presenta.

Visto de esta manera, abordaremos a partir de aquí todo eso que me llamó poderosamente la atención, como el concepto de subreación, de fe secundaria y otros cuantos más. Basándonos en unos importantes principios teóricos referidos a la literatura y la filosofía principalmente, tenemos que tener presente siempre que lo más destacado es el mantenimiento siempre de una coherencia interna entre todos los elementos que componen la obra mítica de Tolkien. El desarrollo de una historia y una crónica de esa historia fundamentada en los idiomas que iba inventando no ofrece más que un destacado ejemplo de cuán genial llegaba a ser este hombre. La base fundamental de toda su obra es mantener esa interconexión toponímica y filológica, sobre todo de nombres. Así, el elemento fundamental que debe dar consistencia a la obra es el de creerse su propia invención para que todo encaje como si se tratase de un pentominó. De esto pasamos al concepto de subcreación, de vital importancia. Pasado por un filtro cristiano, la subcreación consiste en un nivel inferior de creación, no material, que el hombre puede crear a imitación de Dios a través de la palabra. Así, no puede modificar la realidad según su voluntad (no al menos sin una aplicación técnica), por lo que este nivel inferior de creación coherente se manifiesta por la narración, o más concretamente, por el uso de la palabra (ya que el nivel de verdadera creación sólo lo posee la divinidad, en este caso, Dios). Así, se sale de lo empírico, de esa contaminación que desde mediados de la modernidad se tiene del mundo sensible, yéndose un paso más allá (con una excusa bastante platónica, todo sea dicho de paso). Así, la imaginación, la mente, es el motor de esta nueva realidad. Y la aceptación de dicha realidad, que mientras estés absorto en ella lo es, viene a ser lo que se conoce como fe secundaria. La creencia de que lo que se lee es real al estar absorto en la lectura, creyendo pertenecer a esa realidad que genera la lectura y la imaginación es lo que termina de dar coherencia al asunto, ya que si tienen elementos que encajan de nuevo genera una validez que traslada a un mundo que puede llegar a ser tan válido como el real, proque tiene su explicación lógica (dentro de nuestros parámetros de la lógica, claro está).

Esta entrada al idealismo está mejor estudiada en la obra de otros autores e incluso en algunos artículos de crítica literaria y filológica de Tolkien (recordemos que Tolkien era filólogo, profesor de anglosajón en Oxford y de lenguas nórdicas en Leeds). Así, a pesar de estar en contra de la mitlogía comparada de Max Miller o de tomar prestados términos técnicos de W. Morris y George McDonald, cuya influencia fue decisiva, se crea una poesía, un mito que, al ser una concepción idealizada de la imagen real, se consigue que sea más cercano al concepto que la propia realidad. Por eso, según estos preceptos, Pegaso es más real que un caballo del campo, pues cumple los requisitos y el precepto de la "caballidad", utilizando el mismo ejemplo de Eduardo Segura. Así, el mito pervive como la imagen que se tiene de la realidad, consiguiendo una coherencia general entre ideas que forman una nueva realidad. Y esto hacía funcionar las mentalidades de antaño (espero que todo esto algún día me sirva para hacer algún ensayo de la categoría de Los reyes taumatúrgicos, pero no creo).

En fin, y esto es todo por mi parte por hoy. Debo reconocer que muchas cosa debo de haberlas explicado con pinzas o directamente mal, así que perdonen las molestias y sobre todo mi incompetencia, pero pretendía dar una visión muy general, dejar un par de ideas explicadas y aportar ese horrible filtro que es mi opinión (cosa que, sinceramente, no puedo evitar, simplemente porque sería ir en contra de la propia naturaleza humana, y eso todavía no he aprendido a hacerlo). No sin antes, agradecer generosamente a toda esta gente, amigos y conocidos vinculados al mundo de Tolkien que he hecho más o menos a partir de marzo de este año, que han contribuido a aumentar mi interés por la obra de Tolkien y a profundizar y conocer muchos otros aspectos teóricos y filantrópicos vinculados a su estudio y disfrute. Así que sin más dilación, me despido y hasta la próxima entrada, que espero que no se haga tanto de rogar (que aún me queda pendiente alguna reseña de película). Nos leemos.

domingo, 24 de octubre de 2010

One Piece 10th Movie: Strong World


Pues anoche me dio por fin por echarle un ojo a esa tan alabada película de uno de mis shônen favorito y que llevo siguiendo desde hace siete años: One Piece. Reconozco que debo de llevar como casi cuatro años sin haber visto algo animado de esta serie, y menos tan reciente y tras haber dejado tan adelantado (lo máximo que me ha dejado la edición española de Planeta) el manga.

Del sector comercialoide de Toei (o sea, no debía esperarme algo al estilo de Mamoru Hoshoda en las películas de Digimon y Superflat Monogram o de Kenji Nakamura en Mononoke o Trapeze), esta película acaba dejándonos una animación bastante normalita para haber sido tamaña "superproducción", de casi dos horas, que nos deja una aventura de relleno de los entrañables personajes creados por Eiichiro Oda. El pirata Shiki, conocido como el León Dorado (un superviviente de la época de Gold Roger) se ha dedicado los últimos veinte años a experimentar en sus islas flotantes con animales. Topándose con la banda del sombrero de paja en mitad de una tormenta que le fue advertida por Nami, decide secuestrarla para que pase a formar parte de su tripulación, desencadenando la correspondiente reacción de rescate de sus colegas/nakamas, con lo típico en el desarrollo de la serie.

En definitiva, una película currada en algunos aspectos (sobre todo en algunas escenas en 3D, pero se gasta bastante QUALITY), con guión original de Oda (bastante random, pero es que el shônen no da para más) y... Bueno, si eres fan de la serie la aguantas bastante bien. A modo de curiosidades ya, no recordaba que Zoro compartía seiyuu con Hijikata (el de Gintama) o por ejemplo, me ha resultado bastante acertado oír a Franky con la misma voz de Dark Schneider o Judeau Ashta (le pega, es voz de macarrón). Y muy simpática la de Brook. La verdad es que lo que más se disfruta sin duda de esta película es el despliegue de bichos y personajes tan característicos del autor. Según reconoce, le encanta dibujar animales, y en esta película no fue una excepción, dándoles además un papel destacado y predominante a unas criaturas que, con cierto precedente (o al menos yo lo veo así) en Akira Toriyama, fomentan la definición del estilo de este mangaka. Aparte, su manera de crear antagonistas tan curiosos y divertidos lo hace sin duda absolutamente genial (Bon Clay... ;__;). En fin, al menos desde mi percepción. Y es que para mí, éste es sin duda el discípulo aventajado de Nobuhiro Watsuki. La verdad es que me resultaría curioso que, viendo su estilo, todavía Masaaki Yuasa no haya confiado en él para el diseño de personajes de alguna de sus creaciones. En fin, reconozco que me gustaría verlo, pero creo que sería bastante irracional.

Ah, y que no se me olvide: además de la peli, hay también una especie de spin off de la misma en la que te cuenta la relación de Shiki con Gold Roger y cómo llegó a donde está. Tampoco está mal, es más completista, pero aporta alguna cosa al universo de la serie. Así que, con esto y un bizcocho, hasta la próxima reseña de algo. ¡Nos leemos!

martes, 19 de octubre de 2010

Anime Fall 2010


Bueno, pues ya, tras tres semanas de emisión, tocaba ir dando las primeras impresiones de otra nueva temporada de sidosas series japonesas que adoran esos gordos malolientes treintañeros casados con una almohada enfundada en su personaje femenino favorito. Y cuatro inadaptados a la realidad global de por aquí. Pero en fin, es divertido perder el tiempo a principio de curso, y como cada año y tras sudar olímpicamente de la entrada referida a la temporada de verano (en la que tampoco nos perdimos nada destacable), pues repasemos lo que va de ésta:

Star Driver: ¡Bones plagiando Code Geass! ¡El mundo se ha vuelto loco! La cosa esta va de un chaval que llega a una isla llena de pavisosas salidorras que llevan una megaorganización de la muerte oculta tras la fachada de un instituto cuyos uniformes llevan corbatas que parecen pollas. Y nuestro prota es un GINGA BISHÔNEN (o como han traducido los de IS, un "guaperas galáctico") que se dedica a frustrar los planes de sus malvados compañeros de instituto combatiendo con mechas flaman sacados de un carnaval veneciano del siglo XVIII, con muchos arco iris y muchas mariconadas superfashion. Si no fuera porque es de Bones, habría pasado de ella. Eso sí, la peleílla de robots del capítulo tres con estética a lo Imaishi ha molado. Aunque personalmente, Heroman me estaba gustando más.

Iron Man: otra adaptación de un clásico de Marvel. Esta vez, Madhouse mete mano con una animación decentilla pero con demasiado 3D y una trama bastante pava (y unos diseños de personaje bastante repelentes). Lo más destacable es que Tony Stark está doblado por Keiji Fujiwara (yay!). Por lo demás, shitsuxhard.

Panty & Stocking with Garterbelt: Gainax se ha superado a sí mismo imitando el estudio cartoonnetworkesco de Genndy Tartakovsky (creador de, entre otros, El laboraorio de Dexter y Samurai Jack). La cosa va de dos angelotes, una pija muy puta y una gothlolita aficionada a los dulces que se dedican a combatir a fantasmas. Tienen sus rifirrafes internos, pasan muchas cosas escatológicas y LOLGAINAX. En el fondo mola, pero hay que darle una oportunidad y ser algo de tard de este estudio de animación (del que por cierto, van combinándose sus distintos staffs paracada minicapítulo de la serie, con eróticos resultados).

Kuragehime: curioso josei ha cogido esta vez el estudio Brain's Base para adaptar. Una friki de las medusas que vive con una panda de solteronas nerds de las cosas más rancias (una de las muñecas de porcelana japonesas, otra de los trenes, otra de los hombres mayores, y otra del Romance de los Tres Reinos). El caso es que por vicisitudes de la vida acaba colando en ese recinto de pureza y castidad (las tías además padecen una misoginia importante, por no decir directamente sociopatía) a un travelo. Ahí se acaba el capítulo uno y ED de Sambomaster (¡dato muy importante!). Tocará ver qué pasa a continuación, más que nada por idolatría hacia este estudio.

Bakuman: Takeshi Obata a los lápices y Tsutsumi Ohgi al guión, ambos a la carga de nuevo. Esta vez, una historia de amor de fondo en una serie sobre "cómo hacer un manga y publicarlo en el mundo editorial". La verdad es que pinta estupenda, pasando un poco de la tirria que le acabé pillando a la anterior colaboración de estos autores (Dessu Notto). A pesar de que pierde algo de factor reactionface con respecto al manga por lo que se ve, está bastante bien, aunque se nota que JC Staff lleva otras tres series esta temporada. A modo de información adicional, Norma empezará a publicar el manga este Salón de Barcelona. Compra bastante recomendada, desde luego, si esta adaptación es fiel.

Togainu no Chi: una mariconada monumental de bishônens que se pelean en una ciudad devastada. Botada al primer capítulo por náuseas provocadas a altas horas de la madrugada. Y a Sugita Tomokazu no se le deberían dejar papeles tan sumamente homosexuales.

Soredemo Machi wa Mawatteiru: Shaft desilusionando... ¡¿Cómo es esto posible?! De base, cogemos una serie sin gracia, la hacemos en plan "no tenemos un duro" y encima... Chiaki Omigawa de seiyuu protagonista. Bastante "pfffff" (a pesar del OP de Maaya Sakamoto, lo mejor sin duda en estos dos primeros capítulos... pero "Ukiuki~!").

Shinryaku! Ika Musume: la invasión de la niña calamar... ಠ_ಠ Lo que no haga moe Japón... Bastante repelente a primera vista, y supongo que a segunda, y a tercera... Vamos, que es como Working!! pero con menos gracia aún. Serie demasiado veraniega además para esta época en que empieza el curso y nos recuerda que tenemos que empezar a ir a clase. No thnx.

Arakawa under the Bridge x Bridge: pura esencia Shaft, con serie rara y rancia de base, escenas ralentizadas y muy estáticas, referencias a porrillo... Vamos, todo lo que no han puesto en Soredemo (de la cual podrían haber hecho como otra Natsu no Arashi!, pero no han querido por ahora). Y lo más importante: repertorio de doblaje COJONUDO (así, con mayúscula). Aunque siguiendo la línea de la primera, un tanto cargante (se repite ya mucho Hiroshi Kamiya).

The World God Only Knows: un viciado a los juegos de citas hace un pacto con un demonio para erradicar espíritus prófugos de chavalas ligándoselas para darles un beso y librarles del pérfido espíritu. De base, parece una tontería, ahora, la serie está requetemaja. Buen trabajo de Manglobe, que le ha dado un toque de calidad bastante decente. Además, versión de AU disponible.

Otome Youkai Zakuro: reconozco que, desde que me enamoré de Natsume Yuujinchou, este asunto de los espíritus japoneses me gusta mucho. Y si lo ambientas en pleno final del diecinueve japo, pues mejor. Serie recreacionista de folklore tradicional enfrentado a la incipiente occidentalización a modo de shojazo de JC Staff. Vamos, que me lo trago sí o sí.

Yosuga no Sora: harem random que en principio no llama la atención pero HOLY SHIT QUÉ TETACAS SE GASTA ESA TÍA. Para las noches solitarias. Ah, y OP de eufonius (como dice LoTuS, efecto ALI Project con este grupo también).

To Aru Majutsu no Index II: qué decir. La primera molaba un taco, y después de ese aborto que fue To Aru Kagaku no Railgun, la verdad es que se agradece bastante volver a ver a Touma como personaje protagonista en acción. A ver qué sucede.

Mi hermana pequeña no puede ser así de mona: vale, reconozco que el título tira para atrás mucho. Muchísimo. Es más, es hasta ranciamente depravado. Pero por ahora la serie se gasta una animación cojonuda y la trama es hasta simpática. Típica niña diez, que es la hostia en el cole y en los deportes, es preciosa y además trabaja como modelo. Pero tiene un oscuro secreto que su hermano pasota descubre... y es que le gusta el anime de mahou shojo y los eroges. En fin, no quiere que nadie se entere y su hermanito tiene que guardarle el secreto y ayudarle a hacer amigas frikonas. Está muy, pero que muy simpática. AU e IS parece que la van a sacar en colaboración (por lo que leí en el blog de mrm).

MM!: creo que esta serie la he visto la temporada pasada, y la anterior, y en todas las temporadas desde hace algunos años. Es más, en algunos años hasta la he visto por duplicado o hasta por triplicado. Jun Fukuyama es un chaval de instituto sadomaso que se encuentra con una enana chillona y una tetotona androfóbica que pega leches. Señores guionistas (sobre todo ustedes, los de Xebec) cómprense un poco de originalidad, por favor. Vuelvan a hacernos una como Fafner, por piedad.

Fortune Arterial: otra adaptación de eroge, con vampiros parece ser, que cumple incluso más canónicamente los preceptos de eroge típico, rozando el canon de lo random. Casi que pasando directamente.

Super Robot Wars: the Original Generation - The Inspector: basado en un juego de peleas entre robots gigantes con tías tetonas y chillones muy masculinos gritando como cabrones dentro de ellos, hasta que lol cosas pasan. A ver en qué degeneran los siguientes, que pinta... no lo sé, pero no creo que sea agradable. Also, JAM Project en el OP :3~~

En definitiva: no esperéis nada por parte de los divertidos porque seguimos necesitando encoders (¿quién se apunta?), IS sacará si no la mitad, más de la mitad y merece la pena ver las releases de gg nada más por leer los comentarios que suelen de jar de título en los chapters. Nothing more to say. Nos leemos.

martes, 5 de octubre de 2010

K-ON!!: ¿moeblob o una esmerada visión de la realidad cotidiana estudiantil?

Hala, por toda la puta cara.

Hace unos años salí del instituto medianamente (que no mediocremente) formado para enfrentarme a la realidad cotidiana de la universidad. Era un bastísimo mundo del cual el salto cualitativo me pilló desprevenido y aún ando remendando errores del primer año sin mucho éxito por razones varias, desde mi propia inoperancia e incompetencia hasta escollos de lo más variados que se cruzan en mi camino o bien me cruzan los cables para indagar en la acción de los dos primeros factores mencionados. Por esa misma regla de tres sigo viendo anime, aun a riesgo de que cada temporada sigo más series que empiezo y dejo estancadas y ahí andan ocupando disco duro, asumiendo el importante coste de opotunidad se genera en el mismo.

Digamos que esto que acabamos de ver, de manera convergente, da resultado de una serie animada adaptada de un yonkoma en una revista japonesa cualquiera que va de unas niñas de instituto pijo femenino que están en el club de música ligera (en japo, "keion"). La serie no va de nada, simplemente, cosas pasan. En su momento, me quejé fervientemente cual paladín de una causa "objetiva y verdadera" de la horripilidad de la primera parte de esta serie (que en cierto sentido, sigue pareciéndome repulsiva, y más aún tras ver la segunda temporada, pero por razones absolutamente distintas a las que se pueden llegar a imaginar en estge punto). Si bien es cierto que el seudobucle de dos arcos de seis capítulos de la primera temporada no ofreció nada nuevo ni agradable, Kyoto Animation han vuelto a demostrar que son unos verdaderos trolls en el mundillo. Ni Hideki Anno ni Kentaro Miura ni hostias en vinagre: estas crías, y las crías en sí.

Me explico: la serie es un evidente, pero evidentísimo reflejo de la despreocupación humana del ciudadano medio en su época formativa. Nos muestra un claro ejemplo de aburguesamiento explícito: niñas que van a un colegio pijo y que se dedican a perder el tiempo vegetando y macerando situaciones cotidianas estúpidas que cualquier mortal hace cuando comparte un rato con sus amigos. Y quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Bien es cierto que no vamos a ponernos a decir que tenga un mensaje de ayuda a los necesitados o de apoyo a causas contra el cambio climático o las injusticias del mundo; pero es que más bien refleja una vertiente contraria que incita a la despreocupación, a la buena vida y a tomarse las cosas con una filosofía bastante pasota ante la situación coyuntural actual. En fin, alarmismos aparte, esto no viene más que a ser una reafirmación del sistema no a partir de un estabilishment, sino más bien un elemento de ocio dirigido a un público concreto que disfrute y se despreocupe durante veinte minutos semanales de lo solitaria y triste que es su vida.

Pasamos página. Bien, no es una obra a la que se pueda sacar un verdadero sentido existencialista como podamos encontrar en alguna de las obras de Osamu Tezuka, pero lo que sí que genera es, al menos en mí, una sensación de nostalgia que me corroe. Y eso ya sí que nos vamos a enfocar en un aspecto concreto: y es la vida de estudiante de instituto. Ya me jacté en ToraDora! de ello en su lado más crudo, pero es que aquí te venden el contrario de una manera más evidente. Y eso me ha tocado. Es más, me ha afectado de una manera distinta a como me afectó con la anterior.

Uno echa la vista atrás y se ve aún siendo un pardillo con ansias de conocimiento práctico, expectante a aprender o entender la realidad desde una perspectiva materialista, fundada en los conceptos que hoy cuestiono tanto de "bondad", "justicia" o "lo adecuado". En fin, era un pobre infeliz que no se esperaría todos esos batacazos teóricos que ahora corroen mi mente cada vez que voy a jiñar. Precisamente el ver cómo me juntaba en los recreos con los más variados personajes de mi instituto, disfrutaba de su compañía y hacía todas esas cosas, a la gente que antes veías todos los días y que ahora seguramente ni recuerde sus apellidos... (sus nombres en mayoría sí, mi mala memoria es mala memoria relativa). En fin, es lo que me ha transimitido en su recta final esta serie: un recuerdo algo lejano ya de buen humor, esperanza en el futuro, incredulidad e inocencia... Algo que todos antes de meternos en la cruda realidad experimentamos en el día a día en comunidad, con un compadrazgo total (al menos en mi caso) y una serie de inquietudes ante los nuevos retos que se presentan, tanto a diario como a la larga.

Me doy cuenta de que ya he empezado el último año de la carrera de Historia y ando más perdido que un bastardo en el día del padre. Las alternativos de futuro se van limitando mientras el paso del tiempo, inflexible e indomable, continúa avanzando a su ritmo, ni lento ni rápido, sin prisa pero sin pausa. Barajadas todas las opciones, uno echa la vista atrás y se plantea si tomó la decisión correcta, echando de menos esos días agradables y joviales. Además, el madurar como persona, experimentar otras sensaciones y deslizarte por nuevos ámbitos epistemológicos te hace desarrollar unas facultades que antes no tenías que te hacen darte cuenta de algo que bien puedes echar de menos o bien simplemente puedes ensalzar como "aquellos gloriosos días pasados", cuando puede que en realidad no lo fueran tanto.

Esa manera de forzar los sentimientos y de sacarlos a relucir y transmitir esas sensaciones que habías olvidado pero que afloran de nuevo es lo que, al menos en su última mitad, me ha transmitido esta serie. Ver cómo se desarrolla un año académico en 26 capítulos da para mucho más que dos en 14 (y 15 si contamos el OVA). Esa manera retorcida de hacerte recordar las sensaciones que tenías al graduarte (en mi caso, "gloriosamente") en el instituto es algo que no podré dejar de agradecer a estas niñas, a las que en principio detestaba y al final te acaban cayendo simpáticas, compartiendo sensaciones que ya compartí hace tiempo. Ahora no sé si las echaré de menos, supongo que sí, te acabas encariñando con ellas y sus vivencias, que te recuerdan sí o sí a las tuyas, en esos tiempos en lo que todo pintaba más de color de rosa. Me estoy haciendo mayor y cada día la decadente cultura antieuropea que genera la mentalidad postmoderna europea (más decadente aún si cabe) me obliga a ver las cosas con otros ojos y con muchos ojos distintos. Pero mi corazoncito, ése que guardo en una prisión de hielo pase lo que pase, aún aspira a florecer y a recordarme que yo en mis tiempos también fui un ceporro que se restregaba por las mesas esperando ventilarse la merienda en el recreo. Ahora prefiero ahogarme en una pinta de Guiness mientras elucubro sobre el nacimiento oriental de esa misma cultura decadente que practico intensiva y demagógicamente.

En fin, me tocará esperar a la película, pero no creo que me llegue a tocar ya tanto la fibra sensible como esto. Le he acabdo cascando un 8 en MAL, quizás debería empezar a plantearme comprarme un criterio nuevo (así le casqué la misma nota a Gundam ZZ). O solidificar de nuevo mi mente en una cerrazón neopositiva que me haga creer que los dogmas empíricos existen. ¿Debería agradecerle al relativismo todo esto? Todo depende de cómo se mire... Pues nada, os recomiendo esta segunda entrega (que, repito, no la primera, salvo el episodio extra), está simpática y se deja ver alegremente, pues resulta hasta divertida. Alejándonos de su idealización seguro que a todos los que hayan pasado por algo similar a lo mío caerán en pensamientos y elucubraciones similares. Hasta el próximo tocho infumable sobre algo que no tiene nada que ver con lo que en realidad es (pero Derrida se sentiría orgulloso de mí... o no).

jueves, 16 de septiembre de 2010

200 años del Grito de Dolores

Rara vez me da por hablar del aniversario de algún acontecimiento, pero es que da la casualidad de que este año he estado llevando a cabo unas pesquisas en relación a esto. Resulta que, referente a mis lecturas veraniegas, tal y como comenté, anduve liado con los asuntos de un artículo de investigación que he de realizar a lo largo del curso y empecé con ello este verano. Tal artículo versa sobre movimientos sociales en la época de la independencia de la Nueva España. Así que me puse a leer esa historiografía oficial y tradicional sobre el asunto para ver si me aportaba algo referente a esto. Poca cosa, pues esa historiografía de lo que versa es de un fuerte componente político y económico, siempre presentando a los "héroes nacionales" como tales, hablando del desarrollo militar y político, basado en conjuras, alzamientos y luchas fraticidas entre los partidarios del rey, los partidarios de una buena administración y los partidarios de la independencia de las naciones de nuevo cuño que estaban por aparecer a lo largo de los dos tercios inferiores del continente americano (o sea, Centro/Mesoamérica y Sudamérica).

Una de las figuras más vitoreadas en este respecto sin duda es la del párroco de Dolores de aquel entonces, Miguel Hidalgo y Costilla, un sacerdote criollo ilustrado que fomentaba la culturización del indio (curioso fue leer en una obra de Halperin Donghi sobre cómo llevaba a cabo representaciones de obras de Moliére en nahua con los indios como protagonistas). Además, estuvo vinculado a una serie de sublevaciones y alzamientos que fueron rápidamente sofocados por la oficialidad ante la permisividad del virrey Iturrigaray, el cual fue depuesto por los realistas debido a su trato favorable a la autonomía del virreinato de Nueva España. Así, llegó al poder el virrey Apodaca, un realista que no permitía a los criollos apoderados influir en el devenir político a pesar del apoyo que se llevaba a cabo desde la península por la Junta Central y sus recién inauguradas Cortes. Viendo que nada más a través de las armas podría llevarse a cabo dicho lñevantamiento, el 16 de septiembre de 1810, a "grito pelao" en el mercado de su comunidad, el párroco fomentó la rebelión contra las instituciones peninsulares alabando la figura del Rey y de la Virgen de Guadalupe. Logró adherirse unos 20.000 campesinos y mineros en principio, los cuales ascendieron para la toma de Guanajuato y otras plazas simbólicas hasta 80.000, de los cuales la mitad desertaron en la batalla del Cerro de las Cruces, frente a Ciudad de México, replegando ante éste al ejército sublevado, mal armado e indisciplinado a pesar de su exceso de cañones, frente a las tropas oficiales de los generales del virrey. Así, a principios del año siguiente, el cura Hidalgo y algunos de sus lugartenientes fueron apresados en Coahuila y fusilados en Chihuahua, exponiendo sus cabezas como trofeos de guerra en el mismo lugar en que, unos meses antes, habían llevado a cabo una matanza indiscriminada de criollos y peninsulares (unos 300) en la alhóndiga de la ciudad de Guanajuato.

Cabe así empezar a analizar las relaciones políticas, sociales y económicas que a raíz de una crisis de subsistencia, que genera un food riot (como aquí en España el de Esquilache en 1766, bien estudiado por Pierre Vilar en un artículo publicado en la Revista de Occidente, por ejemplo) a grito de "¡Viva el rey y abajo el mal gobierno!", una constante en la sublevación popular de tradición hispánica a partir de la segunda mitad del siglo XVIII especialmente. Así, vemos cómo se trasloca por necesidad a otros lugares, como ya se ejemplificó con otros movimientos, como el de los Misioneros del Socorro en Paraguay o la revuelta de José Gabriel Tupac Amaru en Perú durante la época mencionada. Tras el vacío institucional en que quedó la península, el mito del rey invisible, propagado por México a modo del viaje fantasma del rey a lo largo del país en un carruaje oscuro, fomentó la creencia popular de que no se había abandonado a su suerte a los súbditos. Y vaya cómo nos salió luego al que llamaban "El Deseado"... pero eso es otra historia. Mención especial a la dificultad de la situación política también, con una minoría criolla en la administración local americana (en general), siendo la carrera de los peninsulares en América premiada con acceso al Consejo de Indias, digámoslo así, como un ascenso de categoría en la burocracia del Estado imperial español. Así, los funcionarios de justicia (oidores, alcaldes del crimen y jueces en las audiencias sobre todo) eran principalmente de origen peninsular, fomentando la sublevación de la que, por ejemplo, ahblé antes a pesar de la permisividad que algunos altos cargos de la administración (y en última instancia, hasta el virrey José de Iturrigaray, ya mayorcete) daban con respecto al acceso de los criollos al cargo, cuya venta fue, desde tiempos de los Austrias menores, la manera de acceso más eficaz a las instituciones.

Muchas cosas que me dejo en el tintero y mucha morralla que se habla y se hablará en estos días al respecto, pero de ahí a considerar que Hidalgo pretendía generar una nación independiente... Vale, puede sentarse un precedente, pero este hombre, más que otra cosa, lo que consiguió fue que se le fuera de las manos una masa humana que sólo quería comer (pues las malas cosechas hicieron que el precio del maíz se disparara) y a la que realmente poco le importaba la nación (es más, en la matanza de la alhóndiga de Guanajuato, poco distinguían entre criollos y peninsulares, lo que provocó el miedo de estos sectores y la nula adhesión de los mismos, hasta llevarlos a perseguir este movimiento, fallando uno de los principales objetivos del cura ilustrado). El miedo les hizo perder una oportunidad, y su gran descoordinación e indisciplina otra. En herencia, nos han dejado la imagen romántica de este personaje, al cual he empezado a tener un especial cariño, y del cual parece ser que el mejor retrato realizado hasta ahora es el de Hugh Hamill, elaborado en los años cincuenta del siglo pasado. Extensa bibliografía y ríos de tinta han corrido sobre el tema, desde los más clásicos de la perspectiva liberal del diecinueve de Lucas Alamán hasta la vertiente historiográfica de la "historia desde abajo" del profesor Van Young de la Universidad de San Diego (el cual tiene una monumental obra que debería leer en algún momento). Luego ya, a través de esto, se pueden llegar a entender los fenómenos posteriores que desembocarían en otro episodio, cuyos protagonistas serían el general realista Félix María Calleja (que llegaría a virrey) y el cura mestizo José María Morelos, propulsor de la constitución de Apatzingán de 1814. Pero eso ya será otra historia que comentaremos dentro de unos años, cuando toque, si es que aún profeso cierto amor a esta etapa.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Arsesino: una visión futurible de España


Bueno, va tocando cambiar un poco de aires. Me ha dado por ojear en las estanterías y esta semana me encontré con esto. Me dio por leérmelo tranquilamente y... madre mía, qué cosas tengo por casa. La historia de esto se remonta a la colección de la revista de Ediciones la Cúpula El Víbora que nuestro padre nos ha legado a mi hermano y a mí (una revista de cómic Underground que llevaba publicándose desde los años ochenta). En algunos de los números más recientes (bueno, más cercanos al final de su publicación, que fue allá por 2005), creo que alrededor de 2002 a 2004, había una serie curiosa realizada por un excepcional guionista como es Hernán Migoya e ilustrado por Enric Rebollo. Eran una historia gamberra (como lo que normalmente se dejaba ver, en especial por la última época de la revista) con una curiosa historia, y aprovechando que hace un tiempo me lo encontré en un apartado de cómic de una feria del libro de ocasión, pues me hice con él.

La cosa va sobre que en la España de dentro de un siglo y pico, convertida en superpotencia por haberse convertido África en un continente lleno de petróleo a causa del devenir de la situación actual, y España se aprovecha de eso para alcanzar un gran estatus a nivel global. Pero los políticos, como vienen demostrando, siguen en sus trece y posiblemente vayan a peor. Por eso, viendo que esta grotesca clase está amenazando la estabilidad y el bienestar de la población española, un asesino de tendencias anarquistas y con bastante mala baba llamado Arsenio se encarga de cepillárselos. Y cómo no, su principal objetivo es... el rey. A partir de aquí, suceden una serie de vicisitudes que le ligan con la Casa Real y acaba proclamándose rey, lo que genera a su vez un complot contra su persona por parte de las instituciones, en especial a partir del anuncio de que adhesionará a los EEUU a la nación para convertirla en un estado más de la gran superpotencia, debido a la mala coyuntura económica.

Verdaderamente estamos ante un claro ejemplo de cómo se dan, a travér de los etereotipos, visiones de la vida tanto política como social española. Se juegan con todos ellos alternándolos con el cómic de aventuras y de intrigas sobre todo, aderezados con un contenido violento y sexual considerable a lo largo de la historia, generando un aire de comedia bastante desternillante, pero que a la vez no pierde su enfoque de crítica a todo lo que parodia. Y más si luego vemos las opiniones del dibujante en el apéndice del mismo volumen. Pero en fin, en definitiva es una obra muy entretenida y curiosa, cuanto menos. Es excepcional para conocer bien todos esos tópicos que se explotan sobre la política y sobre la sociedad que se politiza, y hasta en cierto sentido, se prostituye políticamente. Se evidencia la verdadera hipocresía que existe en muchos elementos reivindicativos, a la par que remarca los vicios y las malas intenciones y acciones de los actores sociopolíticos en un contexto de crisis moral de la propia nación, sobre todo por el ejemplo de dirigente, que se dedica a llevar a cabo más aventuras jamesbondianas defendiendo a sus hijos que a su propio país. Merece mucho la pena leerlo y darle vueltas al asunto, aparte de echarse unas buenas risas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Yokohama Kaidashi Kikou: en un no muy lejano futuro...

Good Night Days~... Ey, espera...

Bueno, pues aprovechando que hoy me he quedado frito en casa, voy a seguir con mis comentarios pendientes de este verano. Ahora le toca el turno a uno de los mangas más hermosos que hay, tanto en planteamiento como a nivel ilustrativo. Estoy hablando de las andanzas de nuestra androide favorita, Alpha, en las tranquilas tierras de un futuro muy futurible en el centro de Japón: Yokohama Kaidashi Kikou (relato de un día de compras en Yokohama, o algo así venía a ser).

Pues la historia va de una robot que frecuenta una cafetería en la costa, la cual tiene escasa clientela normalmente y suele verse con los amigos del pueblo (un chaval del pueblo, el vejete de la gasolinera, algún que otro transehúnte extraviado...). Y poco a poco van apareciendo otros personajes que harán más o menos mella en su vida diaria o bien en la de sus más cercanos conocido, apareciendo relaciones entre los personajes que quedan ahí expuestas. A lo largo de la serie, vemos que poca cosa va pasando, pues realmente, lo que mejor se aprecia es el paso del tiempo, que progresivamente va acelerando conforme la serie avanza.

Lo realmente fascinante de esta pequeña maravilla quizás no sea tanto la sucesión de acontecimientos sino todas esas sensaciones que transmite, aderezadas con un hermoso estilo por parte del autor, Hitoshi Ashinano. La forma en que la tranquilidad y la alegría abruma en la mayoría de los capítulos que se leen contribuye a mantener un aura de bienestar, muy absorbente, en quien puede disfrutar de esta obra. Eso sí, también sabe jugar con los sentimientos: el paso del iempo es implacable y hace mella en todos los personajes a los que acabas por conocer y apreciar, resultándote dolorosas las separaciones y desapariciones de los mismos.

Lo que realmente también ha significado un impacto para mí ha sido sin duda la ambientación. Estamos hablando de que, en un mundo que la tecnología ha permitido crear robots humanoides y grandes máquinas voladoras, vive una progresiva ruralización debido, al menos en el caso japonés que se expone, debido a la crecida de las aguas, el abandono de las grandes ciudades y su posterior cubrimiento por la maleza y otros procesos postdeposicionales (¡quién fuera arqueólogo en ese tiempo!). Lo que se evidencia así es una fuerte crítica respecto a la mentalidad que se tiene sobre el cambio climático, que ni una teconología tan avanzada puede salvar. Estamos ante una fuerte crítica también a ese optimismo teconlógico al que también parece recurrirse muchas veces en la narrativa japonesa, tanto en manga como en animación. Y todo aderezado y fuertemente camuflado con ese aura de quietud y tranquilidad. Así, combina ambos elementos con el paso del tiempo, pues el mar va avanzando, comiendo terreno a la tierra, mientras el clima se vuelve más extremo, con lluvias fuertes y calor muy intenso en verano y un frío invernal que hace que hasta nieve en la costa. Podrían ser fenómenos aislados, pero creo que pueden verse como ejemplos paradigmáticos. Quizás este toque moralista, en cierto sentido, hacia un más que posible futuro en este sentido pueda darnos a ver que deberíamos preocuparnos más por hacia dónde nos estamos dirigiendo, y la verdad es que me parece muy acertado en este respecto. De ahí también contrubuyo a pensar que este manga es algo que debe llegar más allá de la cierta superficialidad que dan los personajes, y meterse más en su entorno, en dónde viven y en qué ha acabado por convertirse el mundo, evidenciado claramente en todos esos viajes que los personajes realizan y en cómo ven que, poco a poco, vamos quedando menos y la naturaleza recupera su papel dominante, a modo de un cíclico castigo. Aun así, no deja de ser ciertamente optimista esta especie de "venganza natural", pero sigue siendo un ejemplo evidente de que hay que cambiar las cosas. O al menos, así lo veo yo.

En otros momentos puede hacerse una interpretación materialista y simbólica: lo que para Alpha significan el café o la cámara, recuerdos evidentes de su dueño. Así, (y ojo a los spoilers) cuando el huracán destroza el porche de su casa o se le pierde la cámara en el acantilado, se trasmite una tristeza y una melancolía que difícilmente te puede transmitir otra cosa, debido a la relación inexistente o ya bien a modo de mero recuerdo de Alpha con su dueño. Así también pasa con su relación con otros personajes, pero creo que no tan intensamente como en estos casos, a los que se dedica un capítulo entero, pero que en conjunto son los elementos que crean la verdadera ambientación de la serie.

Dicho esto, recomendar encarecidamente su lectura, en concreto la versión castellana, magnífica versión castellana que ronda por la red, fruto de la colaboración de tres personajes a los que se echa de menos mucho su trabajo en el mundo de las scanlations en castellano. Desde aquíles agradezco encarecidamente su trabajo y el acercarnos a esta joya. Además, ya un poco de mi parte, recomiendo un poco de música ambiental para su lectura, como por ejemplo podría ser la banda sonora de esa seriecilla dirigida por Osamu Kobayashi y producida por HAL Film Maker un poco desconocida como es Natsu no Sora. Una combinación magnífica. Y bueno, con esto y un bizcocho, hasta la próxima. ¡Nos leemos!