lunes, 29 de agosto de 2011

Meme chorras: tus cinco bandas japonesas

Hay gente que me ha pedido actualizar el blog con algo más de frecuencia de la habitual. Mis disculpas ante todo, ya sabéis que me gusta desaparecer el verano, al menos, hacerme el desaparecido. Bien es cierto que este verano me ha salido completito, sobre todo en cosas malas. Me ha tocado enterrar a un abuelo y buscar piso en Madrid durante las JMJ, justo llego hoy a Granada y me encuentro con otra abuela ingresada en el hospital. Realmente, he desconectado poco, menos de lo que hubiese querido. Así que vengo con las pilas a medio cargar, a afrontar un curso bastante novedoso lleno de incertidumbres y con una acumulación de cosas pendientes que me da cosa empezar a enumerar. Así que voy a distender un poquito y voy a ofrecer un meme de ésos chorras que se montan por la red para que los colegas se recomienden cosas. Esta vez tiraré al apartado musical, que no hablo mucho de estas cosas y me gustan más de lo que parece. Mi plan consiste en decir cómo los descubrí, qué características tiene (a muy grandes rasgos, dejé de entender de música hace mucho) y qué temas destacaría así en un principio, incluso discos en general.

ASIAN KUNG-FU GENERATION: creo que este grupo apenas necesita presentación. Son de lo mejor que nos han dado musicalmente hablando (al menos, en tiempos recientes) desde el país del sol naciente. Un grupo de rock con atisbos de indie (o eso dice la gente) que queda muy, pero que muy resultón. Quién no recuerda sus grandes temas de populares series de animación como Haruka Kanata (el 2º OP de Naruto, de cuando la serie todavía gustaba) o Rewrite (4º OP de la primera serie de Full Metal Alchemist). Más recientemente también participaron en un OP de Bleach o en el de la magnífica Yojouhan Shinwa Taikei (a la cual espero que demos carpetazo en breve, todo sea dicho de paso). En cualquier caso, es una banda muy versátil y que combina muy bien las lemodías con sus ritmos, variables dentro de los propios discos en las distintas pistas, pero de una fuerza y una notoriedad muy evidentes. Son un grupazo y merece la pena escuchar su discografía de arriba a abajo, porque son realmente buenos.

Sambomaster: curioso grupo que también apareción en uno de los temas de entrada de Naruto (el 5 OP, para ser más concretos) y que ya he visto posteriormente en una película de Bleach y en el ED de Kuragehime (serie que, dicho sea de pasó, me defraudó enormemente). De un ritmo trepidánte y que suena como si sus integrantes se lo pasasen realmente bien tocando su música, combinan aceleradas canciones con desbordante arrogancia musical, pero el resultado me resulta bastante agradable.

Bump of Chiken: recuerdo haberme topado con un bonito tema, Laugh Maker, en un vídeo de Youtube de animación un tanto pencota, que me dejó muy buen sabor de boca. Así, indagué un poco más en este grupo de amigos que hacen una música muy experimental, tanto como variado es su registro, muy agradable y propio. Cuentan con una amplia discografía, con aportes a escenas de apertura de animes, como Tales of the Abyss (Karma), o de cierre de películas, como al cuarta de One Piece (Sailing Day). Entre otros temas quizás destaque K (por cierto, con este vídeo gana mucho), pero debo decir que también merece la pena escucharse discos suyos, como el curioso Orbital period. No creo que deje indiferente.

Baseball Bear: quién me iba a decir que un grupo suavón como éste me acabaría encandilando con algunos de sus temas más marchosos. Y es que son otros que tienen un registro variable que te deja un buen sabor de boca. Habiendo visto Ookiku Furikabutte, con su primer OP, Dramatic, quedé bastante convencido de la calidad del mismo. Y con el ED de Toshokan Sensou, CHANGES, quedé conevncido. Después llegó a mis manos un disco que me resultó bastante completo y ya les di el visto bueno definitivo.

UNISON SQUARE GARDEN: éstos son lso que más recientemente he descubierto, con grata sorpresa, pues me ha gustado mucho ese tono desenfadado y veloz que le dan a sus canciones, tales como son los OPs de Tiger & Bunny (esta serie está pegando muy fuerte en Japón, tocará echarle un vistazo sí o sí) o de las recientes OVAs de Yozakura Quartet (tengo que pillarme el manga de ésta a ver qué me ofrece). Después de catar un par de discos, llegué a paladear el más reciente, Populus Populus, que está rematadamente bien.

(Éste va de regalo) JAM Project: cómo iba a olvidarme como aficionado al género mecha (y eso que apenas veo series que pueda catalogar como tales... necesito recuperar la vena gundamera pronto). Mira que hasta he llegado a ver a Hironobu Kageyama en acción (en un concurrido concierto con... ¿unas 20 personas de público?), pero es que como mejor salen es dándolo todo los cinco a la vez, con esa canción que se entonaba al inicio de una de las primeras series fansubeadas que vi, La princesa abandonada (y que nos gustó a toda la panda. ¡Joder, qué lejos queda eso ya!). Después llegaron algunas series de mechas como Shin Getter Robo o SRW, de lo cual salté a las recopilaciones periódicas que ofrecían la colección de los reyes del anisong. Y qué demonios, con toda la fuerza que ofrecen y esas explosion es de adrenalina, ¡quién se resiste!

Joder, me dejo a The Pillows (cómo olvidarme de esa pedazo de banda sonora que se gastaba FLCL, de los EDs de Moonlight Mile o de sus temazos repartidos en su extensa discografía), Stereopony (trío de muchachas más o menos rockerillas con algunos temas bastante chulos), Nana Mizuki (sobran presentaciones, su currículum habla por ella... aunque no de su grupo), entre otros. Y ahora a nombrar a gente que a ver si me sigue el juego en sus blogs:

-Záresh (faltaría más, que nos tiramos las noches hablando de este tipo de cosas y otras muchas).
-Los chicos de Koi-nya (cualquiera de ellos... ¡o todos ellos, demonios! Ya nos conocemos de hace tiempo, qué menos que una pequeña contribución para que tengan algo más de opinión que de información).
-Djevel (para que luego te quejes de que no actualizo, a ver si me sigues la corriente).
-Darklink17 (¿tienes de eso? Ni puta idea, pero te menciono por si acaso te da la neura).

Si alguien quiere darse por aludido, que lo haga también. Total, los blogs que he nombrado en general (salvo Koi-nya) tienen una frecuencia de actualización similar a la de este antro. En fin, debería ponerme a revisar ya las más de 120 poáginas de torrents de Tokyo Toshokan antes de que sigan subiendo su número. Pero me apetecía dejar esta tontería, recomendaciones de mi (mal) gusto musical del país nipón. En fin, espero que esto sirva a alguien para animarse a escuchar algo (o algo más) de esto y que también me sugiera algo interesante, o a ver si ya lo conocía de antes y podemos intercambiar impresiones. Ains, qué bien viene desconectar de vez en cuando...

sábado, 2 de julio de 2011

Kick Ass: ¡patead traseros en nombre del bien!


Más bien "que el culo del bien sea pateado", pero me apetecía parafrasear a uno de esos héroes de infancia del Baldur's Gate. Contextualizando, hace unos días quedé con unos compañeros de clase para ver una peli y echar el día en un momento de ésos que tienes un respiro entre exámenes y decidimos ver la película basada en el cómic de Mark Millar (al que se le recuerda por otras obras como Wanted!) y John Romita Jr. (éste colaboró, al guion de Michael Straczyncki, con una relectura totémica de Spiderman a principios de la década del 2000. Por cierto, debería seguir ese hilo argumental de The Amazing Spiderman, estaba bastante simpático) del mismo nombre.

La película, con sus más y sus menos, era bastante divertida, con momentos bastante estrafalarios pero también con otros de flipadura de envergadura muy holgada. Este tipo de películas dejan buena impresión siempre y cuando no hubieras leído el cómic, como en mi caso. Ahora bien, me decidí a leer esta semana el cómic (sí, debería haber estado estudiando, pero eso a quién le importa ahora) y madre mía. La película casi que es un bucólico cuento de hadas en comparación con la mala uva demostrada por algunos cambios más o menos puntuales que diferencian tanto el cómic como la película. Y es que la película se ha visto muy edulcorada con respecto al cómic, con mucha, pero que mucha más mala leche, sobre todo enfilándose en el final.

Entremos en materia: ¿nunca os ha dado por pensar por qué la gente quiere ser famosete de tele o futbolista, personas que no aportan a la sociedad pero cuyo poder adquisitivo es elevado y tienen un estatus de consideración mayor aún si cabe; en vez de un bienhechor enmascarado? Fácil, pues esos personajes con superpoderes que salvan a viejecitas o derrotan a pérfidos supervillanos defendiendo la justicia son pura ficción. Es más factible llegar a ser Belén Esteban si juegas bien tus cartas que una especie de Batman o un Superman. Triste pero real. Ese mismo pensamiento le vino a la cabeza al joven protagonista de esta aventura, que se topa con la horma de su zapato cuando decide convertirse en un justiciero anónimo enmascarado y lo único que hace es recibir palos. Y que palos (como que le mandan al hospital y acaba con varias placas en la cabeza y algunos nervios machacados). Curiosamente, tratando de ayudar a la gente se mete en líos con la mafia neoyorkina y le salva el trasero una niña con espadas y también enmascarada que es ayudado por otro individuo con un antifaz sobre su rostro. De esta forma, la mafia trata de desembarazarse de ellos y empiezan a pasar cosas mientras el joven vestido de buzo verde decide si seguir con sus jueguecitos de superhéroe o tratar de encauzar su vida, típica de chaval de clase baja en medio de una gran ciudad estadounidense (posiblemente, uno de los puntos fuertes de estas series, especialmente las de Marvel, es poder apreciar muchas situaciones que se ven en los barrios bajos del centro de estas macrourbes).

Entrando ahora en los matices y en algunas apreciaciones personales apreciadas entre cómic y película que pasan por el filtro de esa extraña moral yanqui que suelen tener las adaptaciones a la gran pantalla, me permito unas cuantas observaciones que no dejan de ser curiosas. Lapelícula, por así decirlo es... políticamente más correcta. No me refiero a palabrotas ni a aspectos soeces, pues hay algunos que están calcados al cómic (en especial, en la primera parte, que son prácticamente desarrollos paralelos). Aun así, se puede ver que mientras que en el cómic los barriobajeros que le pegan su primera paliza a este nuevo héroe de las calles son una panda de chavales negros con pinta de raperos gamberros, apreciamos en la película un cierto mestizaje. Desde luego, queda más ligado a la realidad el aspecto del cómic, pero bueno (son matizaciones menores, tanto de realidad social como de la propia percepción de la imagen de la sociedad americana, no sé si esa idea aburguesada que se debe de tener de esos barrios marginales). Luego también, a raíz del hecho del que se hizo famoso, una pandilla de puertorriqueños en mitad de ese barrio que le atizaban a alguien que huía de ellos quedaba como "explicitada" o al menos sin dar lugar a la mención de ello en la película. Son cosas así, la cuestión racial en EE. UU. es "serious bussiness" o, como lo llamo yo, un trauma nacional no superado aún a día de hoy.

Ahora entremos en spoilers (avisados estáis) por la diferencia entre lo edulcorado y pasado por esa épica barata yanqui de la película y lo delirante y tremebundo del cómic. Para que el protagonista termine de darte la sensación de estar completamente jodido al final del segundo, más que nada, al cual no le queda ni vida como persona normal ni como superhéroe, dándote a entender que eso de practicar la justicia por tu cuenta y riesgo es una putada mayúscula. De ahí que nos vendan a Big Daddy, el papá de la chica que se mete unos mecos exagerados, como otro friki aburrido que se montó un pasado ficticio (que hacen realidad en la película... con Nicholas Cage además haciendo de este individuo) como madero puteado por la mafia, que mataron a su mujer y se lleva a su hija para establecer una venganza. La verdad es que cuando te das cuenta de todo eso te quedas como un poco impactado (sobre todo viendo todo el berenjenal que tiene montado, pero más que nada por la niña). Y ese desenlace de confesiones que lo único que hace es tirar más aún por la borda las aspiraciones y esperanzas de un protagonista ya de por sí machacado por la vida... pero en lo que coinciden tanto película como cómic es en ese final tan abierto y con tan, tan mala leche de Bruma Roja aún acechando.

En definitiva, tanto la película como el cómic están bastante bien. El cómic es de lectura rápida y la película muy amena, así que para una tarde de diversión puede hacerse el combo pack entre ambas. Hasta aquí el pescado vendido por ahora, a ver si me animo y escribo otro ratillo más, aunque ea durnate el fin de semana. Hasta otra entrada.

miércoles, 22 de junio de 2011

Cuarto aniversario del blog

Cuatro añitos. Cuatro añitos desde que me dio el caprichito de hacerme un cutreblog que no sé por qué sigo manteniendo medianamente. El caso es que podría aprovechar este momento de recreación para soltar un "Muchas gracias por vuestro apoyo todos estos años", pero es que esto ya no lo apoyo ni yo.

Echando la vista atrás, la escasez de entradas en los últimos seis meses (escasez en toda regla) me hace plantearme objetivos de cara al verano ahora que ya tengo el curso a punto de caramelo. Y más ahora que el año que viene a saber dónde puedo acabar, que ya tengo plaza en el máster de la Universidad Complutense de Madrid (a partir de ahora, UCM) a seguir dándole vueltas a mis mexicanitos. A todo esto, ¿para qué usar una egoentrada como ésta? Pues una solución sencilla será la que mencionaba antes, marcarme objetivos: más reseñas de libros, series y puede que hasta videojuegos y partidas de rol, alguna movida de tipo académico, excursiones, noticias de actualidad, ataques de emosidad... A saber. Por lo pronto, podría marcarme esto:

-La entrada pendiente (a sólo dos episodios de acabarla desde hace tres meses) de Star Driver. Puede que si me da, también la de Hourou Musuko. Para un par de series de animación japonesa recientes que merecen la pena...
-Valoración de la carrera: ahora que se me acaba el chollo, cuando tenga el título habré de hacer alguna imbecilidad de este estilo para no recomendar a nadie seguir mis pasos.
-Leerme algunos libros (El crash del 29 de mi amado J.K. Galbraith, El queso y los gusanos de Ginzburg, posiblemente El señor de los anillos o alguna otra novela a la que tenga ganas).
-Valoración de los mangas que ando leyendo por ahora: por qué me anda defraudando Hajime no Ippo, el mono al que me tiene sometido One Piece, la nueva ondanada de shônens que me va a dar por leer, La espada del inmortal, Ashita no Joe, mis impresiones sobre la obra de Inazuma (Shôji Sato) y toda esa morralla.

Vamos, que tengo un veranito para aburrirme y eso que todavía no hay nada dicho académicamente hablando. Tocará seguir esperando como poco un mes más. Por ahora, ahí os dejo. Que os divirtáis.

miércoles, 15 de junio de 2011

Seudoensayo de tendencias historiográficas

Me toca hacer el trabajito más jodido de la carrera (en realidad, el único en que te obligan a usar el coco para algo más que copiar y pegar) y ando con un pequeño cruce de cables que no me permite concentrarme. Será el influjo estelar del eclipse de luna del que podemos gozar hasta dentro de un rato. La cosa es que como no sé por dónde hincarle el diente a una comparativa de análisis discursivos, uno quejándose de la literatura histórica europea del siglo XIX, otro quejándose de la historiografía india del siglo XIX. Cuánto daño han hecho los estructuralistas en general y los postestructuralistas en particular.

En el primero nos topamos con un señor parece ser que falsamente acusado de formarse en las artes del análisis literario (por lo que se lee en Wikipedia, el tipo tiene bagaje formativo en historia) pero que aplica dicho análisis a las obras clásicas de la historiografía y pensamiento y filosofía de la historia en el siglo XIX: Croce, Marx, Ranke, Michelet y Burckhardt entre otros. Lo primero que llama la atención es que el tipo se dedica a aplicar tropología a la forma de contar y pensar la historia de una generación un tanto ya superada (como superadas están sus tesis, según afirma un profesor de la Universidad de la Laguna). Así pues, le niega el estatus científico a una gente que escribía historia... hace 150 años. Uno se puede hacer a la idea de que ya ha llovido desde entonces. Sobre todo con toda esa morralla debatística. Aunque claro, uno se pone a pensar sobre qué se entiende por ciencia y esas movidas y casi que le da por darle la razón a este tipo: se hace a veces un discurso que casi que llega a literario y con bastante poco rigor. Pero claro, en ese caso estamos hablando de un revisionismo árdidamente practicado por tendenciosas tendencias de corte patriota, liberalote y altamente conservaduroide (y de luteranos anchos de huesos). Bueno, el resto también inventamos (si es que a intuir se le puede llamar así). Aunque claro, de eso a decir que nos inventamos las cosas... Más bien yo lo llamaría hacer un guion adaptado de los acontecimientos y procesos históricos. Luego ya cada uno es libre de decir lo que quiera siempre y cuando tenga un cierto rigor para con la confianza que se otorga desde el gremio (más que desde la Academia, vayamos luego a que nos salgan esos diccionarios biográficos tan sugerentes elaborados por los partidarios de la beatificación de Doña Isabel la Católica).

El segundo casi casi que es repetirse un poco: quince años después de la publicación de lo que nos ofrece el sujeto anterior, aparece otro haciendo una revisión postcolonial con una categoría de análisis parecida pero que se centra en deconstruir un poquito más la historia colonial de la India. Sinceramente, le guardo un poco de aprecio ya que me sugirió algunas iniciativas que espero llevar a cabo próximamente en mis pesquisas investigativas (y posiblemente cuando me digne a visitar un archivo, tal y como me recomendó un poco por las malas una catedrática de la Complutense hace unos meses). Aquí entra un poco en la casificación de los textos tanto por su cercanía a los hechos relatados como por el partido que toma quien escribe, lo que le da un valor más interesante de enfoque, especialmente de todas esas nuevas historiografías que nacieron a la estela de la descolonización. Un texto interesante.

Como podréis apreciar, he omitido nombres y demás para evitarme posibles berenjenales. Aunque creo que los aludidos pueden darse como tales. En fin, esto no me ha abierto muchas puertas, así que tendré que ponerme manos a la obra antes de que den las doce y tenga que ponerme a responder felicitaciones a porrillo. Buenas noches y demás.

lunes, 23 de mayo de 2011

Elecciones municipales 2011

No quería hacerlo, pero lo han conseguido: he vuelto a indignarme. Qué puta vergüenza debería darnos todo esto. Nos las damos de antisistemas y ahí estamos, legitimando el bipartidismo con nuestras acciones. Es que no hubo suficiente con cuatro Barça-Real Madrid en un mes, no.

A ver, atemperémonos. Debería estar hablando sobre comportamientos de campesinos indígenas a principios del XIX novohispano y estoy aquí con un poco de agitación postelectoral. Y no es para menos, pues nuestro amigo Pepe Torres repite legislatura (esta vez no contrasto fuentes, a joderse)... por tercera vez consecutiva y con mayoría. El hombre que nos ha dotado de parkings por toda la ciudad, que nos reconvirtió la Gran Vía de Colón y la Avenida de la Constitución sólo para poner un banderón gigante enfrente del Triunfo y que no da un puto duro a la Rober para que mejore su flota vuelve a salir con el fantabuloso proyecto de petar de ascensores los accesos a la Alhambra. ¿Quién es el puto genio que ha permitido que esto ocurra? Voy a ser un poco cabrón por mi actual desencanto: algunos antisistema. Está muy bien sentirse fuera del juego democrático y demás, pero si se está haciendo una revuelta para cambiar las cosas de manera pacífica y siguiendo las reglas del juego... pues mal, muy mal se ha tenido que montar algo. O eso o seguimos siendo los mismos gilipollas que hace cuatro años por mucho que nos escudemos en los trending topics de la #spanishrevolution. Spanish revolution mis cojones. Más "revolution" es lo que estoy estudiando y ya han pasado doscientos años de eso. Es más, la victoria arrasadora de la derecha liberal española, una especie de mezcla extraña entre neoliberalismo a ultranza (representada por la que, al menos a mi juicio, más miedo da de todo este tinglado estrafalario), de tintes conservadores junto a una derecha de corte tradicional más digna de la mofa que otra cosa (aún sustentándose en un exministro franquista... ¡Su Dios nos pille confesados!) son los que llevan el discurso militante. Y los imitadores del Tea Party son los que se están haciendo con el poder de dicha fuerza. Y encima Europa metiéndonos sus medidas liberalizadoras para facilitar la explotación y la maximización de los beneficios de quien tiene más. Y la seudoizquierda en el poder cediendo terreno hasta convertirse en una derechilla capitalista. ¿Es que nadie aquí se ha leído con algo de cariño (y sentido común) al señor Galbraith?

En fin, yo era escéptico ante el movimiento social tan "rupturista" que ya veo que lo único que ha roto han sido sus papeletas para que pase lo de siempre: alta abstención y votan siempre los cuatro gatos que votan siempre a los mismos. Y como cuando uno lo hace mal, el otro lo hace bien... En fin, menos mal que al ahora le empezará a ir bien al PP. Me quedará el consuelo de que seguramente, en los próximos 4 años, el Madrid gane alguna Champiosn. Qué gilipollez he dicho, pero fíjate tú las que ganó cuando gobernaba el PP y mira tú a por las que lleva el Barça en los últimos años. ¡Si hasta ganamos un mundial! Qué retorcido me estoy volviendo, se nota que tengo buenos maestros.

En fin, más de un mes después escribiendo para indignarme... Si no me he querido indignar antes es porque me lo temía. Temía que me indignaría con la indignación. Así que ya se sabe, señores "indignados": si tanto quieren reventar el sistema desde dentro, háganlo bien, siguiendo sus reglas de juego y ofreciendo una alternativa más posible, o al menos que fomente no sólo salir a la calle, okupar una plaza y plantar en los jardines de las fuentes lechugas. Id a votar, joder. Hacedlo por vuestros padres, que han perdido su trabajo, por vuestr/asos abuelas/os que cobran una miseria de pensión tras toda una vida trabajando, o por vuestras/os (posibles) hijas/os y su futuro, que no tengan que vivir en este mundo donde los tiburones blancos devoran todo lo que pillan en vez de proteger de otros depredadores a los pececillos. Y si quieren cambiar las cosas, pues ahí tienen un par de teas. Sólo tienen que encenderlas y lanzarse al ayuntamiento a por la cabeza de esa gente que mantiene este estabilishment tan decadente y que se siguen aprovechando de nuestro borreguismo aplicado. En la acción está el pragmaticismo. Y si tanto quieren una ideología muerta, que la maten ellos mismos.

Estoy viendo que mañana me arrepentiré de la mitad de lo que he dicho, pero bueno. ¡Y viva la Virgen de Guadalupe!

miércoles, 6 de abril de 2011

VIII Coloquio internacional Visiones y revisiones de las independencias americanas (23 de marzo - 25 de marzo de 2011, USAL)

Oh, una entrada. Sí, sé que iba ya para tres meses, pero en fin, más vale tarde que nunca. Si vengo a escribir algo aquí es precisamente porque he tenido una de las experiencias más alentadores y por qué no, más satisfactorias desde que empecé a estudiar esta dichosa carrera de Historia. Sí amigos: fui invitado a dar una pequeña charla (que apenas duró un cuarto de hora para regocijo del público) relacionada grosso modo con lo que ando trabajando para un proyectillo de investigación (el cual ya me cansé de mencionar en otros momentos y lados).

Para empezar, contextualización: en la Universidad de Salamanca, cada dos o tres años organizan, desde 1998, un coloquio internacional dirigido por los profesores Izaskun Álvarez Cuartero y Julio Gómez Sánchez sobre temas de independencias americanas. Como da la puta casualidad de que mi trabajillo de investigación de una beca propia de la universidad iba de eso y de que este año se celebraba el coloquio, pues me comentó una becaria del departamento que buscaban ponentes. Ingenuo de mí, accedí a ofrecerme. Me dieron sitio y hale, a la aventura salmantina.

Eso mismo digo yo, una aventura de investigación. O al menos, de suedoinvestigación. Decidí tirar por algo cercano a lo que estaba trabajando (de lo cual ya llevaba leído lo suyo) y me enfrenté a la Real Audiencia de Ciudad de México en esos años convulsos. Mi presentación iba sobre represión y uso de la violencia por parte de este organismo novohispano en el cual, oh sorpresas de la vida, estaba un granadino dando caña por ahí. Y tanta caña que dio, pues casi que fue el que firmó la sentencia de muerte de José María Morelos. Así que me tocó meterle caña al asunto y, después de los exámenes, ponerme manos a la obra. La verdad es que el trabajo ha sido bastante fatigoso y complicado porque me ha pillado muy de nuevas y ha resultado bastante mediocre, con lo que tendré que matizar algunas cosillas y reelaborar otras ideas.

La expedición, tras terminar casi a úlima hora todos los preparativos (matrícula en las jornadas, presentación power point y demás) empezóel martes 22 de marzo. Salí dirección a Madrid y luego de allí, escala en casa de mis tías y a darse el rondo castellanoleonés. Hospedado en un hostal cercano al centro (muy cómodo y el cual me enganchó cosa mala al canal Boing!... ¡hacía años que no veía Totally Spies! o Dragon Ball Z!), establecido como campamento base, me dediqué a deambular el primer día para hacerme al cuerpo del terreno. Al día siguiente, llegué a la facultad sin saber dónde había nada, hasta que me encontré con los organizadores (todos ellos una gente cojonuda, todo sea dicho de paso) y ya amablemente me atendieron con esto y lo otro. Así, pasaron las horas, con interesantes conferencias... hasta más o menos las siete y pico. Oh problema.

La cosa es que preparé una exposición de unos veinte minutejos, pero cuando me dijeron que tenía diez minutos se me vino el mundo un poco encima. Además, fallaron dos de los ponentes que estaba en la mesa de comunicaciones conmigo (bueno, a uno le dieron una poresentación completa... y fue magnífica) así que me puse a temblar en el último momento. Además, la intervención anterior de doña Ascensión Martínez Riaza, catedrática y directora del departamento de Historia de América I de la UCM me terminó de acojonar vivo. Así pues, respiré hondo, agradecí... y al lío. Tartamudeé en bastantes puntos y los lapsus no hacían más que aflorar. La verdad es que es todo un cambiazo el pasar de ver desde arriba a abajo a los ponentes de la mesa a ser tú el que ve las caras de atención de los cuatro gatos de primera fila y toda la gente a otra cosa arriba en las bancas de los alumnos. No sé si causaría buena impresión, pero yo no me siento especialmente satisfecho con mi trabajo ni mi exposición. Era mejorable en muchos aspectos y me faltaba ritmo y confianza en mí mismo. En fin, pequé de pardillo en esto y al final... me cayó una buena reprimenda de la antes mencionada catedrática (pero por asuntos meramente profesionales, los cuales luego justificó dándome consejos y mencionando a autores que había mencionado previamente durante mi charlilla).

En definitiva, la experiencia fue muy enriquecedora. Conocí a mucha gente, tanto organizadores como ponentes invitados, incluso a alumnos o amigos de la organización, que me dieron ánimos a seguir en esto y muchos consejos y anécdotas que recordar con cariño. Lo dicho, que me quiten lo bailao. El resto del coloquio se pasó volando, porque tenía intervenciones realmente interesantes y que te daban muchas ideas y nuevas p'erspectivas para abordar todo tipo de temas relacionados con las independencias, el liberalismo hispánico de la primera mitad del siglo XIX y otros aspectos variados de una época que me ha caído más de rebote que de otra forma para investigar (reconozco que nunca me gustó demasiado La Pepa, pero las circunstancias mandan).

En fin, esto me ha servido para establecer un primer contacto con el mundo profesional de la Historia, con gente de las más variadas procedencias y qué demonios, para engrosar un poquito mi incipiente currículum extraacadémico. Pero bueno, como bien está lo que bien acaba, decir también que después de todo esto me fui una semana de crucero por el oriente mediterráneo... así que no me puedo quejar. Salvo por la acumulación e trabajo que se me ha hecho en estas dos semanas, pero bueno, es lo de menos ahora mismo. Ya me tocará hacer un breve repaso de toda esa movida que resulto en ese rascacielos sobre las aguas que era la nave Zenith. Así que por lo pronto, nos leemos en próximas entradas, que espero que no tarde casi tres meses como ésta.

Ah, y se me olvidaba, el tríptico del coloquio por si a alguien le interesa.

jueves, 13 de enero de 2011

La sociedad opulenta (J. K. Galbraith)

Hace tiempo ya que tengo en gran estima a uno de los más destacados economistas del siglo XX: John Kenneth Galbraith. Sinceramente, no sabría cómo definirle, pero el compromiso de sus escritos valora una importante vía al capitalismo de dicha centuria, con un mayor compromiso con el afectado negativamente por este sistema tan partidario de los fuertes. Y en una de las obras en que mejor plasma este sentimiento (y de la que, por cierto, tengo entenido que le tacharon de "rojo") es precisamente ésta: The Affluent Society.

En ella da un amplio pero divulgativo (relativamente) discurso sobre el funcionamiento del sistema capitalista a mediados del siglo XX. Realmente, en esta primera parte impone su visión contraria ciertamente a este modelo, analizándolo detenidamente. Mas realmente, lo que me interesa destacar en este sentido es cómo a través de ello llega a establecer la definición de una clase de personas que, favorecidas por este sistema, y más concretamente en el país paradigmático de este fenómeno, los Estados Unidos de América, se han impuesto como las que se aprovechan de ello a la vez que lo sustentan.

Son muchas y muy curiosas las afirmaciones al respecto que hace, sobre todo en lo tocante a varios temas como puedan ser el valor de la producción, la importancia de ciertos tipos de gravámenes impositivos en productos, el papel del Estado, la formación de esa nueva clase, entre otros aspectos que no he llegado a comprender mucho mejor por falta de bagaje en cuanto a teoría del funcionamiento económico.

De todo ello, sin duda me gustaría quedarme con unas reflexiones que me planteaba en base a lo que decía y sobre todo a un trabajo que voy a intentar realizar para una asignatura de la universidad. Lo primero y más fundamental que debemos tener en cuenta es que nos estamos refiriendo a los USA, o sea, partimos de un prejuicio de base de que esta sociedad es occidental a la par que no es europea. Bien, qué demonios estoy diciendo con esto. Pues con esto me quiero referir a que en la base de todos nos encontramos una forma de hacer las cosas que se ha contagiado debido a la inspiración no sólo anglaica (no me gusta usar el apelativo "anglosajón", aunque sería más o menos lo correcto en este caso), sino que además nos topamos con una nación que vive en una mentalidad completamente ilustrada, basada en que todo lo que proviene del trabajo de propiedad es de quien lo ha conseguido esforzadamente ya sea por su propio factor trabajo o a través de una transacción comercial. La concepción de la propiedad es acérrimo, como acérrimo es el sentimiento que tienen estas personas a la hora de obtener un bien o servicio con el sudor de su frente. Tanto vales como tanto te lo curras. Es muy calvinista esta concepción. Como calvinista es la ideología que predominó y triunfó a lo largo de la historia de esta nación, la posiblemente más vieja del mundo (si entendemos nación por algo como lo que yo entiendo, o sea, algo radicalemente distinto de lo que cualquier nacionalista entendería como tal). Démonos cuenta de que la gente que vino a este vergel norteamericano fue gente muy vinculada al mundo del capital, trabajadores que con sangre, sudor y lágrimas montaron un país a base de sobrevivir a su hostil clima y a sus hostiles pobladores, a los cuales ahora han desplazado de todo mérito posible (y eso es otra cuestión de la que daría para hablar, pero no es el momento). Así pues, tenemos a una trabajadores humildes huidos de la señorialista europa en la que los vagos están bien vistos y los curritos están bien jodidos. Y los vagos lo tienen todo y los curritos, poca cosa o las ricias. Y esto en la incipiente (bueno, ya no muy incipiente salvo honrosas excepciones) mentalidad burguesa que viene despertándose desde la época bajomedieval es una putada. Así que hagamos las maletas y vayámonos a nuevos lugares más molones. Tanto que hasta los vikingos se pasaron por allí (y para que molasen más, ahora necesitaría también tener zombis, pero esto no es Haití).

Una vez se han asentado, independizado y organizado, estas gentes se pelean por cosas superadas en esa realidad que han abandonado tales como la esclavitud. Aquí surge el que sin duda es el gran trauma nacional yanqui: la población de color, los habitantes con derecho a ser libres pero ni vecinos ni con más derechos (otro apartado del que ya nos explayaremos largo y tendido otro día). El hombre blanco se ha apalancado en un sitio que está de maravilla para vivir, con una tierra fértil plagada de recursos y de tamaño king size. Así que aprovechémonos de ello y hagamos un país potente que, tras caérsele un trozo, se implanta lo que podríamos denominar como un sistema de desarrollo capitalista de aúpa. Y así, con sus ciclos de crisis y todo (como teleológicamente previenen las doctrinas marxistas), nos damos cuenta de que tenemos ante nosotros una nación llena de individuos que trabajan por y para su persona. Y la carencia de ese apego al corporativismo clásico del Antioguo Régimen que rechazaron de plano casi desde el establecimiento de los primeros colonos ha generado una mentalidad que podríamos definir como absolutamente liberal. Y con absolutamente me refiero en prácticamente todos los sentidos de la vida. Es tan liberal, que duele hasta verlo: la concepción de la propiedad es lo más sagrado(y se declaran un país laico...).

Esta sacralidad del esfuerzo a cambio de la propiedad es lo que imbuye el funcionamiento de la vida del ciudadano estadounidense medio. Así pues, confía en su propia iniciativa y en la iniciativa privada de los demás individuos para sustentarse en comunidad. "Tú haces esto, yo me dedico a lo otro. Y yo te cambio lo otro por esto". Así es como el olibre mercado funciona, pero con el factor equivalente. De lo poco que recuerdo de cuando estudiaba economía en el instituto es del coste de oportunidad. Esto consiste en que el valor gastado en una cosa podría ser utilizado en adquirir otra cosa, siendo una alternativa de gasto entre una cosa y otra. Así formamos correlaciones. Explicado con dinero de por medio quizás sea más fácil de entender al darle un valor estándar a las cosas, así que haced el esfuerzo o buscadlo en la Wikipedia.

¿Y a santo de qué viene todo este discursito tan árido y desagradable que me acabo de marcar? Pues muy fácil: qué pinta en todo esto papá Estado. Papá Estado es un padre en toda regla y quiere mucho a sus hijos. Tanto que se desvive por ellos. Pero claro, un padre tan protector acaba causando a los pobres hijos, una vez entran en esa rebelde edad de la pubertad, una necesidad de independencia y privacidad. Así que papá Estado, que ha estado cumpliendo todas las necesidades de sus vástagos finalmente acaba por desengañarse con sus hijos, los cuales no quieren seguir siendo tutelados por ellos, y prefieren alcanzar el éxito individual o toparse con su derrota por sus propios medios. "Eso sí, dame veinte pavos que voy a salir esta noche", dice antes de marcharse, y papá, orgulloso de la decisión de su nene, se los da. O se los debería dar, pero no tiene suelto porque la iniciativa individual de su nene origina que no recaude fondos, o que los nenes se opongan en rotundo a darle parte de su esfuerzo para que pueda pagarles no ya caprichitos, sino en teoría necesidades básicas de las que tienen derecho. Y es aquí donde entra en juego esa paternalista forma que Galbraith defiende pero que a su vez los neoliberales tachan con un nombre que suena batante mal: neofeudalismo.

Neofeudalismo vendría a ser algo así como una vuelta del intervencionismo estatal en la economía de mercado. Así, mientras los contribuyentes pagan un alto aporte de lo que obtienen como beneficio de su actividad, tienen derecho a eso que, pagando más, obtendrían a cambio del trabajo de otros dedicados a ello. Sí señor, nos referimos a los servicios. Para que todos mis niños tengan acceso a una buena educación, seguro médico, transporte y demás, pues vamos a poner todos un poquito de nuestra parte y a hacer una colecta común para vuestros hermanitos necesitados. Y la respuesta por parte de los individualistas hijos es "No". Así de claro y rotundo. La importancia del valor de cada cual es trascendental, y el que no puede con ello o no tiene la capacidad suficiente pues que acarree las consecuencias de su propia incompetencia. Así funciona el sistema: los fuertes que tienen oportunidades subsisten los condenados al fracaso por carencia de oportunidades y medios se quedan al margen. O bien son desplazados por algún factor condicionante por parte de los que pueden (o han conseguido poder). A qué me recuerda esto... Es pura ley de la selva.

En esta selva del libre mercado, subsiste el que es más avaricioso. Y luego va y se le da un papel importante a esto a la producción. La producción, pues, es la base, es fundamental. Es lo que se genera del trabajo, es mi moneda de cambio, es lo que me da mi valor como persona individual e independiente dentro del conjunto. Si no produzco, no soy nada. Pero la producción tiene una condición: la necesidad. Si yo produzco algo que se necesita, mi valor incrementará. Aquí y ahora es cuando actúan las reglas de la oferta y la demanda, o bien la estrategia individual: quien crea una necesidad y crea algo para satisfacerla es sin duda el gran triunfador en esta jungla. De ahí el valor tan importante de la producción, pero ¿conviene ir más allá de la demanda? El stock tampoco es algo beneficioso, pero menos beneficioso es dejar colgada a toda esa gente que te exige una necesidad que o bien es innata o bien les generaste tú. Y hasta aquí hemos llegado.

Supongo que a estas alturas ya todos nos hemos hecho una idea de cómo va la cosa: si vales te metes, si no te quedas fuera. Y si no queremos que valgas, te echamos de una forma sutil pero coherente con este funcionamiento. Y es a estos desplazados a los que deberíamos calificar como pobres. Aquí ya me hago una primera idea de que el concepto de pobreza se genera en este marco. Y de esto trata grosso modo (espero) mi trabajito en cuestión. Lo comparto con vosotros porque me apetece soltar un buen ladrillo inaguantable y de paso dármelas de marisabidillo en cuestiones económicas de las cuales, realmente, no tengo ni pajolera idea. Así que si hay incoherencias o gazapos de tamaño colosal, acháquese a que soy un (sub)producto de la LOGSE. Pero eso no me quita mis inquietudes para con el mundo de ayer y de hoy. Y es que no hay nada casual, como dice don Aarón Cohen. Y así vemos como esta pescadilla que se muerde la cola nos ha puesto donde estamos debido a su funcionamiento especulativo y a la producción fantasma que genera esos fenómenos paranormales que insistimos en denominar como economía. Y así va el mundo, basado en esas hostiles leyes de oferta y demanda a través de las cuales se puede justificar que hay todo este paro porque la gente no busca trabajo. Y a quienes han realizado este estudio, les han dado un Nóbel de economía. Luego recuerdo que me explicaron a qué se debía esto y casi que parece coherente, pero suena demasiado interesado. En fin, soy un escéptico con muy mala formación de base y muchas ganas de meter el dedo en la llaga. Porque a fin de cuentas, así van las cosas.

Y ésta es mi percepción del mundo y un "resumen interpretativo" de lo que me ha supuesto, con mis escasos conocimientos sobre teoría económica, historia económica de los EEUU y antropología social. Diría algo así como "espero no haber sido un coñazo", pero no quiero engañar a nadie. Me apetecía disertar. En fin, debería estar estudiando... Hasta la próxima, internautas.

jueves, 6 de enero de 2011

Katanagatari


Pues mira tú si ha sido breve el asunto que aquí estamos de nuevo. A falta de una buena cosecha este año que nos acaba de dejar (que realmente, la habido, aunque escasa, para variar en el mundillo este), pues aquí nos ponemos con una de las series del año, y nunca mejor dicho, porque han tardado todo el año en emitirla. Nos topamos con otra adaptación de una de las novelas ligeras de NisioisiN, que todos recordaremos como el autor de aquella tan coreada en su momento Bakemonogatari ( y que el mariquita de darklink17 nos ha estado traduciendo en su incipiente fansub).

La cosa va de una chavalita, la estratega Togame, a la que el shogún le encomienda la tarea de recuperar doce espaditas de un artesano tarumba de hace unos siglos. Pero no son doce espadas cualquiera, son doce espadas especiales por sus características (y porque, conforme va avanzando la serie, vemos que no todo son exactamente espadas o lo que se entendería como concepto normal de "espada"... qué inductivo me ha quedado todo esto). Así que para cumplir su misión, va a buscar al último descendiente del clan Yasuri, el cual maneja una técnica de combate llamada Kyôtôryu, consistente en utilizar el cuerpo a modo de espada, creando al combatiente que lo usa en espada. Así, se hacen amiguitos y van luchando contra personajes de lo más varipinto para conseguir su propósito. Con esta premisa, se nos desarrolla una serie en donde las conversaciones son el punto fuerte, más que nada, porque no se callan ni debajo del agua. La primera premisa es pensar que, en una supuesta serie de acción como ésta, tanto diálogo apenas tendría cabida, pero qué va, todo lo contrario, le dan sin parar a la sinhueso. Y la verdad es que son muchas conbversaciones en las que dicen mucho sin decir nada, pero ahí precisamente reside mucho del atractivo, no ya de la serie, sino quizás del propio estilo de Nishio Ishin.

A través de esta búsqueda, se desarrollan doce capítulos de composición más o menos similar, donde nos topamos con toda clase de personajes, de lo más variopinto: desde un clan de ninjas que recurrentemente aparece a lo largo de toda la historia hasta la antagonista de Togame, cuyo subordinado Emonzaemon mola mucho; pasando eso sí por todos los portadores de esas extravagantes armas que han de ir recolectando. El desarrollo de la relación entre los dos personajes principales sin duda es otro punto fuerte pese a ser en algunos sentidos típica, pero en otro también muy entrañable y curioso. Además, la trama se encuentra llena de giros argumentales, algunos realmente impactantes. Además, se acmpoaña todo de un estilo ciertamente minimalista y una animación de muy buena calidad, además de con aportes bastante simpáticos a la hora de narrarnos muchas situaciones y acontecimientos. En general, es uno de los platos fuertes de este año que ha acabado, sin duda prácticamente un imprescindible.

Pues con esto y un bizcocho acabo lo que serían las reseñas navideñas. No las he hecho antes por pura perrería. Incluso quizás haga alguna más, pero no sé si merecería la pena, porque tampoco es que haya nada más que decir al respecto. Simplemente, recomendaros todo esto. En fin, nos leemos en próximas entradas o divagaciones. Hasta otra.