viernes, 16 de septiembre de 2011

Super 8: recordando los ochenta


Volvemos a la carga con una peli que está pegando muy fuerte desde este verano y que, para variar, me ha dado por ver cuando todo el mundo ya la tendrá más que requetevista: Super 8. El nombre le viene de la camarita esa del año catapún, con la que el joven Spielberg grababa sus primeras frikosidades allá por finales de los años setenta. Paralelamente, en Japón, nacía la franquicia de MS Gundam. Sé que este dato no tenía nada que ver, pero como soy así, lo digo por la puta cara.

Tratando de autoplagiarse (en el peor de los sentidos) o recreando/inspirándose en las películas de los años ochenta en donde los niños tomaban las riendas (o más bien a imitación de esa literatura de "tú eres el protagonista, escoge tu final") se muestra a estos chavales, preadolescentes o ya con sus primeros pelillos asomando, nido de hormonas (como los jodidos críos que tuve detrás en el cine, que no se callaron en todo el metraje a viva voz) como los héroes de situaciones que implican aventuras y ciencia ficción. Sinceramente, me hubiera quedado con lo primero, mucho, pero mucho más. Pero en fin, es lo que hay.

Pueblecito yanqui que a finales de los años setenta está la mar de tranquilo y donde un grupo de críos quiere rodar una peli de zombis. A esto que, mientras ruedan y demás, hay un accidente de tren bastante sospechoso en el que se ve implicado su profesor de biología. En el accidente, queda suelto algo, aparte de una especie de cubitos. A partir de entonces, en el pueblo se suceden extraños sucesos más o menos paranormales (robo de motores, cortes de luz, huida de mascotas...) y desapariciones de personas. A esto que, mientras, el ejército del aire interviene en el pueblo por alguna razón relacionada con el accidente ferroviario. Así, mientras, los niños desarrollan sus relaciones mientras continúan rodando la peli. Y después, cosas pasan: evacuaciones, explosiones y un marciano más feo que el carajo (y el cual, para variar, es inmune a todo tipo de bombardeo).

Se nota la mano de Spielberg para mal y la de J. J. Abrams para peor. Me explico: la peli empieza y sigue muy bien: se nota que ahí recupera ese espíritu de filmes como Encuentros en la tercera fase, ET el extraterrestre y Los Goonies (esta última, sin duda, la mejor de las tres para mí y, como poco, la más carismática). Así vemos cómo tratan de hacer un popurrí con elementos de todas éstas, pero con un resultado que al final queda o muy forzado, o muy abierto, o muy equivocado. Vamos a ver, es entretenida hasta cierto punto en que las cosas ya se empiezan a hacer un poco obvias y la carencia de un epiloguillo (carente, por otro lado, en las anteriores mencionadas a las que pretende homenajear) le restan credibilidad a ese final tan de despachado a la ligera. Esfuércense un poco más en la próxima, por favor.

Vayamos ahora a lo interpretativo. Debido a que este año hice esa asignatura de la cual disfruté tanto (Historia de los Estados Unidos), veo este tipo de películas con otros ojos. Eso sí, vamos a hacer de tripas corazón y acabar un tanto como Capitán Obvio. Lo primero que debo remarcar es la falta de cierto romanticismo social que, por ejemplo, nos infundía Los Goonies. O sea, chavales que buscaban un tesoro pirata para salvar del desahucio a sus familias. Incluso del cariño por los que son diferentes que expresaba ET. Aquí se pierde eso un poco, es directamente un marciano cabrón que quiere irse y por eso se dedica a matar a todo el que pilla hostilmente, menos al prota que le dice que se vaya. En realidad, por tal y como mostraron el desenlace, es una película que, sensu stricto, podría haberse evitado de principio a fin. No sé si me explico, pero bueno, que ya se sabe cómo funciona la magia del cine, de que tiene que pasar siempre algo excepcional. Luego está el factor de que el profesor de biología, un negro (¿un científico negro en un experimento de tan alto secreto a mediados de los sesenta? Lolqué), es quien establece contacto con el ser alienígena. O sea, excluido con foráneo se juntan y se comprenden, tienen cierto compromiso (y más si vemos que Spielberg es judío y que, como Sacha Baron Cohen, ese curioso sujeto que interpretó a caricaturas como Ali G, Borat o Bruno, expresaba en su tesis doctoral, la influencia de los judíos en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos era más que patente). En fin, hay batallas que nunca terminan. Otro aspecto a destacar es el del papel del ejército. Aquí son evidentemente los malos. Son crueles, disciplinados y muy estrictos. Vemos que putean al pueblo para conseguir sus objetivos, como la vida misma. Y luego claro, la culpa de los sucesos raros son los comunistas (pero esto es otro cantar, muy de ambientación en la época). Aun así, mostrándonos un ejército plenipotenciario y cuyo secretismo operativo es su mayor máxima, luego nos muestran la cruz de los mismos con esa terrible incapacidad de que, con todo su potencial y arsenal, no logren acabar con el monstruoso invasor. Muy de Abrams esto también, como ya nos manifestó en Monstruoso (Cloverfield es su título original) (la cual tenia bastante fresca antes de ver esta película), donde se muestra la impotencia y el miedo del "¿y si un bombardeo de un B12 no le hace nada al bicho?". Sinceramente, me hicieron más gracia los marcianos de Tim Burton fumándose cabezas nucelares pero con cabezas explosivas al son de Frank Sinatra o algún ñoño de éstos). En fin, esto es lo que podemos sacar así de primeras. Seguro que si no hubiera tenido una panda de prepúberes chillones detrás, podría haber sacado alguna tontería de este cuño más.

En fin, hasta aquí la entrada de hoy. A ver si hago las maletas, que ya me toca ir empaquetando cosas para cambiar de aires y marcharme de una vez a la capital en pos del nuevo curso académico. Que se dé bien la cosa y todo eso, nos leemos.

lunes, 5 de septiembre de 2011

El fansubeo: meras observaciones y consideraciones personales.

A raíz de una reciente entrada de koda en la página del fansub yanki gg (mirar al lado, creo que está en la sección de fansubs guiris), me he animado a manifestar una serie de consideraciones que venía macerando respecto a ese mundillo en el que me animé a entrar hace ya más de tres años, el mundo del fansub. En esos tres años da tiempo más que de sobra a aprender bastante, tratar de romper tendencias imperantes y a reflexionar sobre lo que has hecho, cómo lo has hecho y qué es lo que se demanda tanto de parte del propio proceso fansubeador como de las "hordas" de aficionados que transitan los antros en donde les traducen sus dibujos chinos favoritos o de temporada.

Verlo desde dentro es sin duda una experiencia muy distinta a "disfrutarlo" desde fuera. O al menos eso es lo que he venido observando desde mis felices días en que empecé a usar el torrent y descargar estos tan queridos dibujitos por mi parte. Desde entonces, la cantidad de frustraciones, discusiones y debates que no llegaban a ninguna parte por el acérrimo relativismo que se tiene del tema ("es mi fansub y me lo follo como quiero" es una máxima casi sagrada, algo imperturbable y muy maleable que a más de uno hace rasgarse las vestiduras por su trabajo amateur). En un principio pensaba hacer una reseña (bajo mi punto de vista, claro está si no) de diversos fansubs en español catalogados como "de exelente calidad" (sí, los metidos en materia entenderán el porqué de esa expreción). Fuera coñas, serían éstos los que la gente prefiere o considera de mayor calidad (cada uno por sus razones, pero claro, de nuevo se nos presenta ante el leecher medio esa máxima imperturbable del fansubeo). Esto es casi como la política, haces un poco de demagogia y te encandilas a una comunidad de gente a la que le das lo que busca a cambio de unas "gracias de antebrazo".

Valorando un poco más mi experiencia vital (atención: esto es un caso particular, no hay por qué generalizar, pero bueno, ya que me apetece mojarme por fin con esto...), reconozco que fansubear es una decisión terriblemente errónea en mi vida. Vamos a ver, también ha tenido sus cosas que ya nadie me va a quitar, pero por esa misma regla de tres nadie me quita las frustraciones de esos proyectos olvidados o los que se olvidan con el tiempo una vez empezados, el ver cómo los controles de calidad superaban las cincuenta líneas de cambios en un script de alrededor de 300 líneas o las adaptaciones malogradas o los fallos directamente de la interpretación o la traducción. Mucha culpa de ello la tiene mi propia incompetencia, desconocimiento o escasa preocupación por el tema, no vamos a negar lo evidente. Pero aparte de todo esto, que no hace más que mermar las ganas de contribuir al mundillo, aunque des todo lo posible y creas haber hecho un buen trabajo, poniéndole más del tiempo que mucha gente le pone y sobre todo mucha buena voluntad (hay que hacerlo para ofrecerle a gente que ni conoces, en su mayoría hasta seguramente que bastante despreciable), siempre habrá muchas pegas. No ya simplemente pegas, no. Muchas. Quizás sea bueno en pos de la supuesta mejora de calidad del producto. Y es que para ser bueno en esto parece ser que te tienes que ceñir a unos cánones no escritos que como trates de cambiar se te echa todo el mundo tachándote poco menos que de carne de psiquiátrico. Quizás me lo tenga merecido por querer innovar o parecer revolucionario en ciertos aspectos, pero vamos, que también hay cosas que me resultan de difícil comprensión. Será que me quedo corto de entendederas.

En teoría, un buen fansubeo se caracteriza por una traducción lo más acertada posible (del idioma en que se habla en el vídeo, en un nivel tanto a nivel de traducción propiamente dicho como de adaptación, adecuada y suficiente dependiendo de personajes y situaciones/contextos), sobre todo evitando el caer en una cierta literalidad de las estructuras del japonés o inglés (o del idioma del que se traduzca) con respecto al español (cosa que, ciertamente, mucha gente se pasa por el forro sin ningún tipo de pudor y que si se lo recriminas poco menos que te quieren echar a lo leones), una ortografía y una gramática decente (no ya perfecta, simplemente decente y que denote cierto nivel de conocimiento o formación que muchas veces parece no corresponderse con la realidad. Esto parece algo muy difícil, un atentado casi al orgullo del que se ha molestado en quitarle un script a un guiri y pegárselo a su magna obra tras engastarle sus conocimientos variables de los idiomas implicados, a todas y cada una de las que hace), que cuadren los tiempos y la letra de los subtítulos sea legible (otro tema son los carteleos y los karaokes que darían para horas y horas de cruce de insultos y acusaciones), y una calidad de imagen del vídeo que no haga que el ojo se fuerce, algo gratamente visible (aunque creo que tampoco es necesario una suma perfección en el empleo de filtros y demás lavados que se le pega a las fuentes de vídeo para que queden lo mejor posible. Hay quien se centra en que si el vídeo no se ve como a ellos les gustaría, es que es una mierda infecta, etc, a pesar de que en muchos casos dejan ciertamente algo más que desear en sus subtítulos. Y no se cortan un pelo en decirlo abiertamente, eh. Se nota que no nos vemos las caras a diario). En fin, con tener estos campos cumplidos casi que se puede optar por decir que un ejercicio de fansubeo está ya bien hecho. Pues la verdad, esto es muy, pero que muy difícil de conseguir. O eso parece, se puede pensar. Pues la verdad, yo creo que no. Para ser algo que se hace entre colegas que ni se han visto la cara ni una vez (en su mayoría), es bastante exigente si se quiere un resultado aceptable para la comunidad. Y claro, eso suele chocar muchas veces con el ego camuflado en buenas intenciones que se gasta el personal que se dedica a esto.

Ahí hay otro punto álgido. Razones por las que uno se mete a fansubear. En este mundo de hoy es difícil creer que haya filántropos que escondan una lucha contra la SGAE (organizaciones similares también valen) y el capitalismo en forma de subtitular ilegalmente dibujos chinos y darle a través de un seudónimo tu toque personal, alterando la propiedad intelectual de alguien que ha invertido más pasta que para costearse una plataforma online y un servidor dedicado a distribusión (en su mayoría, gratuitos o valiéndose de ofertas puntuales). A partir de aquí, se inicia el conflicto: diferencias entre el personal por cómo ha de predominar un ego sobre otro, de quién hace mejor esa serie que hemos empezado a sacar los dos a la vez, de quién tiene más descargas por sacarlo antes o por hacerlo más mejor... Esto parece el congreso cuando nos ponemos en ese plan. Aun así, no niego que, cuando haces algo que realmente te ha llegado, deseas como poco decirle a algún colega "Eh, mira lo que he hecho. A ver si te gusta". Luego viene el drama: o no se lo ve, o se lo ve de otro, o ya lo ha visto en inglés, o nole gusta. Sin duda es una de las grandes derrotas, el que al comentar tu trabajo (o el fondo de tu trabajo, que al fin y al cabo es para lo que has trabajado, ¿no?) las respuestas sea tan decepcionantes. Lo sé porque me pasa muy a menudo con lo que hago, si no con casi todo lo que he acabado haciendo. Resulta bastante frustrante pensar que le has dedicado dos horas de tu vida a quitarle las faltas de ortografía a un papelote digital para que luego la gente se lo descargue simplemente para guardarlo en un disco duro con altas probabilidades de no ser visto en mucho tiempo. Quizás esto sean los riesgos de dedicarse a esto.

En fin, me he lucido sacando a relucir tantas obviedades. Seguramente, mñas de uno se sienta identificado en algunos de los puntos que he dicho, ya que al fin y al cabo, esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lástima que, desde mi experiencia y opinión, crea que esta segunda cuestión sea la predominante. Aun así no he terminado de desanimarme. Sí que veo el panorama desalentador por otra razón: la falta de personal o el bailoteo constante al que es sometida la regularidad de realización de este tipo de cosas. Cuando te falla uno, la cosa se trastoca mucho. De ahí también la necesidad de cierto compromiso. Pero vamos, que a las circunstancias de cada uno no te vas a poner ahí a decir que si plim o plam, vamos, que si hay cosas que no se pueden prever o que pasan sin aviso, pues qué le vamos a hacer. Yo ahora mismo ando demorando un script precisamente porque se me ha muerto la abuela que tenía en el hospital esta mañana y por eso va a estar la cosa apretadilla en los próximos dos días, que además la cosa viene con movidas de serie que a saber lo que pasa gracias a la bendita burocracia. No sé si me habré deshagoado con esto, pero en fin, propongo una conclusión simplista parafraseando a koda, "fansubing is just retarded". Nos leemos en próximas entradas.

Y no, no soy amigo de los malos rollos. Aun así y por lo que pueda parecer, en este mundillo también se topa uno con gente muy maja. Que seguramente no piense lo que yo, o tenga otra forma de decirlo, pero que vamos, que se agradece estar echando el rato con ellos o bien disfrutar de un trabajo en este aspecto que seguramente harán mejor que yo.

lunes, 29 de agosto de 2011

Meme chorras: tus cinco bandas japonesas

Hay gente que me ha pedido actualizar el blog con algo más de frecuencia de la habitual. Mis disculpas ante todo, ya sabéis que me gusta desaparecer el verano, al menos, hacerme el desaparecido. Bien es cierto que este verano me ha salido completito, sobre todo en cosas malas. Me ha tocado enterrar a un abuelo y buscar piso en Madrid durante las JMJ, justo llego hoy a Granada y me encuentro con otra abuela ingresada en el hospital. Realmente, he desconectado poco, menos de lo que hubiese querido. Así que vengo con las pilas a medio cargar, a afrontar un curso bastante novedoso lleno de incertidumbres y con una acumulación de cosas pendientes que me da cosa empezar a enumerar. Así que voy a distender un poquito y voy a ofrecer un meme de ésos chorras que se montan por la red para que los colegas se recomienden cosas. Esta vez tiraré al apartado musical, que no hablo mucho de estas cosas y me gustan más de lo que parece. Mi plan consiste en decir cómo los descubrí, qué características tiene (a muy grandes rasgos, dejé de entender de música hace mucho) y qué temas destacaría así en un principio, incluso discos en general.

ASIAN KUNG-FU GENERATION: creo que este grupo apenas necesita presentación. Son de lo mejor que nos han dado musicalmente hablando (al menos, en tiempos recientes) desde el país del sol naciente. Un grupo de rock con atisbos de indie (o eso dice la gente) que queda muy, pero que muy resultón. Quién no recuerda sus grandes temas de populares series de animación como Haruka Kanata (el 2º OP de Naruto, de cuando la serie todavía gustaba) o Rewrite (4º OP de la primera serie de Full Metal Alchemist). Más recientemente también participaron en un OP de Bleach o en el de la magnífica Yojouhan Shinwa Taikei (a la cual espero que demos carpetazo en breve, todo sea dicho de paso). En cualquier caso, es una banda muy versátil y que combina muy bien las lemodías con sus ritmos, variables dentro de los propios discos en las distintas pistas, pero de una fuerza y una notoriedad muy evidentes. Son un grupazo y merece la pena escuchar su discografía de arriba a abajo, porque son realmente buenos.

Sambomaster: curioso grupo que también apareción en uno de los temas de entrada de Naruto (el 5 OP, para ser más concretos) y que ya he visto posteriormente en una película de Bleach y en el ED de Kuragehime (serie que, dicho sea de pasó, me defraudó enormemente). De un ritmo trepidánte y que suena como si sus integrantes se lo pasasen realmente bien tocando su música, combinan aceleradas canciones con desbordante arrogancia musical, pero el resultado me resulta bastante agradable.

Bump of Chiken: recuerdo haberme topado con un bonito tema, Laugh Maker, en un vídeo de Youtube de animación un tanto pencota, que me dejó muy buen sabor de boca. Así, indagué un poco más en este grupo de amigos que hacen una música muy experimental, tanto como variado es su registro, muy agradable y propio. Cuentan con una amplia discografía, con aportes a escenas de apertura de animes, como Tales of the Abyss (Karma), o de cierre de películas, como al cuarta de One Piece (Sailing Day). Entre otros temas quizás destaque K (por cierto, con este vídeo gana mucho), pero debo decir que también merece la pena escucharse discos suyos, como el curioso Orbital period. No creo que deje indiferente.

Baseball Bear: quién me iba a decir que un grupo suavón como éste me acabaría encandilando con algunos de sus temas más marchosos. Y es que son otros que tienen un registro variable que te deja un buen sabor de boca. Habiendo visto Ookiku Furikabutte, con su primer OP, Dramatic, quedé bastante convencido de la calidad del mismo. Y con el ED de Toshokan Sensou, CHANGES, quedé conevncido. Después llegó a mis manos un disco que me resultó bastante completo y ya les di el visto bueno definitivo.

UNISON SQUARE GARDEN: éstos son lso que más recientemente he descubierto, con grata sorpresa, pues me ha gustado mucho ese tono desenfadado y veloz que le dan a sus canciones, tales como son los OPs de Tiger & Bunny (esta serie está pegando muy fuerte en Japón, tocará echarle un vistazo sí o sí) o de las recientes OVAs de Yozakura Quartet (tengo que pillarme el manga de ésta a ver qué me ofrece). Después de catar un par de discos, llegué a paladear el más reciente, Populus Populus, que está rematadamente bien.

(Éste va de regalo) JAM Project: cómo iba a olvidarme como aficionado al género mecha (y eso que apenas veo series que pueda catalogar como tales... necesito recuperar la vena gundamera pronto). Mira que hasta he llegado a ver a Hironobu Kageyama en acción (en un concurrido concierto con... ¿unas 20 personas de público?), pero es que como mejor salen es dándolo todo los cinco a la vez, con esa canción que se entonaba al inicio de una de las primeras series fansubeadas que vi, La princesa abandonada (y que nos gustó a toda la panda. ¡Joder, qué lejos queda eso ya!). Después llegaron algunas series de mechas como Shin Getter Robo o SRW, de lo cual salté a las recopilaciones periódicas que ofrecían la colección de los reyes del anisong. Y qué demonios, con toda la fuerza que ofrecen y esas explosion es de adrenalina, ¡quién se resiste!

Joder, me dejo a The Pillows (cómo olvidarme de esa pedazo de banda sonora que se gastaba FLCL, de los EDs de Moonlight Mile o de sus temazos repartidos en su extensa discografía), Stereopony (trío de muchachas más o menos rockerillas con algunos temas bastante chulos), Nana Mizuki (sobran presentaciones, su currículum habla por ella... aunque no de su grupo), entre otros. Y ahora a nombrar a gente que a ver si me sigue el juego en sus blogs:

-Záresh (faltaría más, que nos tiramos las noches hablando de este tipo de cosas y otras muchas).
-Los chicos de Koi-nya (cualquiera de ellos... ¡o todos ellos, demonios! Ya nos conocemos de hace tiempo, qué menos que una pequeña contribución para que tengan algo más de opinión que de información).
-Djevel (para que luego te quejes de que no actualizo, a ver si me sigues la corriente).
-Darklink17 (¿tienes de eso? Ni puta idea, pero te menciono por si acaso te da la neura).

Si alguien quiere darse por aludido, que lo haga también. Total, los blogs que he nombrado en general (salvo Koi-nya) tienen una frecuencia de actualización similar a la de este antro. En fin, debería ponerme a revisar ya las más de 120 poáginas de torrents de Tokyo Toshokan antes de que sigan subiendo su número. Pero me apetecía dejar esta tontería, recomendaciones de mi (mal) gusto musical del país nipón. En fin, espero que esto sirva a alguien para animarse a escuchar algo (o algo más) de esto y que también me sugiera algo interesante, o a ver si ya lo conocía de antes y podemos intercambiar impresiones. Ains, qué bien viene desconectar de vez en cuando...

sábado, 2 de julio de 2011

Kick Ass: ¡patead traseros en nombre del bien!


Más bien "que el culo del bien sea pateado", pero me apetecía parafrasear a uno de esos héroes de infancia del Baldur's Gate. Contextualizando, hace unos días quedé con unos compañeros de clase para ver una peli y echar el día en un momento de ésos que tienes un respiro entre exámenes y decidimos ver la película basada en el cómic de Mark Millar (al que se le recuerda por otras obras como Wanted!) y John Romita Jr. (éste colaboró, al guion de Michael Straczyncki, con una relectura totémica de Spiderman a principios de la década del 2000. Por cierto, debería seguir ese hilo argumental de The Amazing Spiderman, estaba bastante simpático) del mismo nombre.

La película, con sus más y sus menos, era bastante divertida, con momentos bastante estrafalarios pero también con otros de flipadura de envergadura muy holgada. Este tipo de películas dejan buena impresión siempre y cuando no hubieras leído el cómic, como en mi caso. Ahora bien, me decidí a leer esta semana el cómic (sí, debería haber estado estudiando, pero eso a quién le importa ahora) y madre mía. La película casi que es un bucólico cuento de hadas en comparación con la mala uva demostrada por algunos cambios más o menos puntuales que diferencian tanto el cómic como la película. Y es que la película se ha visto muy edulcorada con respecto al cómic, con mucha, pero que mucha más mala leche, sobre todo enfilándose en el final.

Entremos en materia: ¿nunca os ha dado por pensar por qué la gente quiere ser famosete de tele o futbolista, personas que no aportan a la sociedad pero cuyo poder adquisitivo es elevado y tienen un estatus de consideración mayor aún si cabe; en vez de un bienhechor enmascarado? Fácil, pues esos personajes con superpoderes que salvan a viejecitas o derrotan a pérfidos supervillanos defendiendo la justicia son pura ficción. Es más factible llegar a ser Belén Esteban si juegas bien tus cartas que una especie de Batman o un Superman. Triste pero real. Ese mismo pensamiento le vino a la cabeza al joven protagonista de esta aventura, que se topa con la horma de su zapato cuando decide convertirse en un justiciero anónimo enmascarado y lo único que hace es recibir palos. Y que palos (como que le mandan al hospital y acaba con varias placas en la cabeza y algunos nervios machacados). Curiosamente, tratando de ayudar a la gente se mete en líos con la mafia neoyorkina y le salva el trasero una niña con espadas y también enmascarada que es ayudado por otro individuo con un antifaz sobre su rostro. De esta forma, la mafia trata de desembarazarse de ellos y empiezan a pasar cosas mientras el joven vestido de buzo verde decide si seguir con sus jueguecitos de superhéroe o tratar de encauzar su vida, típica de chaval de clase baja en medio de una gran ciudad estadounidense (posiblemente, uno de los puntos fuertes de estas series, especialmente las de Marvel, es poder apreciar muchas situaciones que se ven en los barrios bajos del centro de estas macrourbes).

Entrando ahora en los matices y en algunas apreciaciones personales apreciadas entre cómic y película que pasan por el filtro de esa extraña moral yanqui que suelen tener las adaptaciones a la gran pantalla, me permito unas cuantas observaciones que no dejan de ser curiosas. Lapelícula, por así decirlo es... políticamente más correcta. No me refiero a palabrotas ni a aspectos soeces, pues hay algunos que están calcados al cómic (en especial, en la primera parte, que son prácticamente desarrollos paralelos). Aun así, se puede ver que mientras que en el cómic los barriobajeros que le pegan su primera paliza a este nuevo héroe de las calles son una panda de chavales negros con pinta de raperos gamberros, apreciamos en la película un cierto mestizaje. Desde luego, queda más ligado a la realidad el aspecto del cómic, pero bueno (son matizaciones menores, tanto de realidad social como de la propia percepción de la imagen de la sociedad americana, no sé si esa idea aburguesada que se debe de tener de esos barrios marginales). Luego también, a raíz del hecho del que se hizo famoso, una pandilla de puertorriqueños en mitad de ese barrio que le atizaban a alguien que huía de ellos quedaba como "explicitada" o al menos sin dar lugar a la mención de ello en la película. Son cosas así, la cuestión racial en EE. UU. es "serious bussiness" o, como lo llamo yo, un trauma nacional no superado aún a día de hoy.

Ahora entremos en spoilers (avisados estáis) por la diferencia entre lo edulcorado y pasado por esa épica barata yanqui de la película y lo delirante y tremebundo del cómic. Para que el protagonista termine de darte la sensación de estar completamente jodido al final del segundo, más que nada, al cual no le queda ni vida como persona normal ni como superhéroe, dándote a entender que eso de practicar la justicia por tu cuenta y riesgo es una putada mayúscula. De ahí que nos vendan a Big Daddy, el papá de la chica que se mete unos mecos exagerados, como otro friki aburrido que se montó un pasado ficticio (que hacen realidad en la película... con Nicholas Cage además haciendo de este individuo) como madero puteado por la mafia, que mataron a su mujer y se lleva a su hija para establecer una venganza. La verdad es que cuando te das cuenta de todo eso te quedas como un poco impactado (sobre todo viendo todo el berenjenal que tiene montado, pero más que nada por la niña). Y ese desenlace de confesiones que lo único que hace es tirar más aún por la borda las aspiraciones y esperanzas de un protagonista ya de por sí machacado por la vida... pero en lo que coinciden tanto película como cómic es en ese final tan abierto y con tan, tan mala leche de Bruma Roja aún acechando.

En definitiva, tanto la película como el cómic están bastante bien. El cómic es de lectura rápida y la película muy amena, así que para una tarde de diversión puede hacerse el combo pack entre ambas. Hasta aquí el pescado vendido por ahora, a ver si me animo y escribo otro ratillo más, aunque ea durnate el fin de semana. Hasta otra entrada.

miércoles, 22 de junio de 2011

Cuarto aniversario del blog

Cuatro añitos. Cuatro añitos desde que me dio el caprichito de hacerme un cutreblog que no sé por qué sigo manteniendo medianamente. El caso es que podría aprovechar este momento de recreación para soltar un "Muchas gracias por vuestro apoyo todos estos años", pero es que esto ya no lo apoyo ni yo.

Echando la vista atrás, la escasez de entradas en los últimos seis meses (escasez en toda regla) me hace plantearme objetivos de cara al verano ahora que ya tengo el curso a punto de caramelo. Y más ahora que el año que viene a saber dónde puedo acabar, que ya tengo plaza en el máster de la Universidad Complutense de Madrid (a partir de ahora, UCM) a seguir dándole vueltas a mis mexicanitos. A todo esto, ¿para qué usar una egoentrada como ésta? Pues una solución sencilla será la que mencionaba antes, marcarme objetivos: más reseñas de libros, series y puede que hasta videojuegos y partidas de rol, alguna movida de tipo académico, excursiones, noticias de actualidad, ataques de emosidad... A saber. Por lo pronto, podría marcarme esto:

-La entrada pendiente (a sólo dos episodios de acabarla desde hace tres meses) de Star Driver. Puede que si me da, también la de Hourou Musuko. Para un par de series de animación japonesa recientes que merecen la pena...
-Valoración de la carrera: ahora que se me acaba el chollo, cuando tenga el título habré de hacer alguna imbecilidad de este estilo para no recomendar a nadie seguir mis pasos.
-Leerme algunos libros (El crash del 29 de mi amado J.K. Galbraith, El queso y los gusanos de Ginzburg, posiblemente El señor de los anillos o alguna otra novela a la que tenga ganas).
-Valoración de los mangas que ando leyendo por ahora: por qué me anda defraudando Hajime no Ippo, el mono al que me tiene sometido One Piece, la nueva ondanada de shônens que me va a dar por leer, La espada del inmortal, Ashita no Joe, mis impresiones sobre la obra de Inazuma (Shôji Sato) y toda esa morralla.

Vamos, que tengo un veranito para aburrirme y eso que todavía no hay nada dicho académicamente hablando. Tocará seguir esperando como poco un mes más. Por ahora, ahí os dejo. Que os divirtáis.

miércoles, 15 de junio de 2011

Seudoensayo de tendencias historiográficas

Me toca hacer el trabajito más jodido de la carrera (en realidad, el único en que te obligan a usar el coco para algo más que copiar y pegar) y ando con un pequeño cruce de cables que no me permite concentrarme. Será el influjo estelar del eclipse de luna del que podemos gozar hasta dentro de un rato. La cosa es que como no sé por dónde hincarle el diente a una comparativa de análisis discursivos, uno quejándose de la literatura histórica europea del siglo XIX, otro quejándose de la historiografía india del siglo XIX. Cuánto daño han hecho los estructuralistas en general y los postestructuralistas en particular.

En el primero nos topamos con un señor parece ser que falsamente acusado de formarse en las artes del análisis literario (por lo que se lee en Wikipedia, el tipo tiene bagaje formativo en historia) pero que aplica dicho análisis a las obras clásicas de la historiografía y pensamiento y filosofía de la historia en el siglo XIX: Croce, Marx, Ranke, Michelet y Burckhardt entre otros. Lo primero que llama la atención es que el tipo se dedica a aplicar tropología a la forma de contar y pensar la historia de una generación un tanto ya superada (como superadas están sus tesis, según afirma un profesor de la Universidad de la Laguna). Así pues, le niega el estatus científico a una gente que escribía historia... hace 150 años. Uno se puede hacer a la idea de que ya ha llovido desde entonces. Sobre todo con toda esa morralla debatística. Aunque claro, uno se pone a pensar sobre qué se entiende por ciencia y esas movidas y casi que le da por darle la razón a este tipo: se hace a veces un discurso que casi que llega a literario y con bastante poco rigor. Pero claro, en ese caso estamos hablando de un revisionismo árdidamente practicado por tendenciosas tendencias de corte patriota, liberalote y altamente conservaduroide (y de luteranos anchos de huesos). Bueno, el resto también inventamos (si es que a intuir se le puede llamar así). Aunque claro, de eso a decir que nos inventamos las cosas... Más bien yo lo llamaría hacer un guion adaptado de los acontecimientos y procesos históricos. Luego ya cada uno es libre de decir lo que quiera siempre y cuando tenga un cierto rigor para con la confianza que se otorga desde el gremio (más que desde la Academia, vayamos luego a que nos salgan esos diccionarios biográficos tan sugerentes elaborados por los partidarios de la beatificación de Doña Isabel la Católica).

El segundo casi casi que es repetirse un poco: quince años después de la publicación de lo que nos ofrece el sujeto anterior, aparece otro haciendo una revisión postcolonial con una categoría de análisis parecida pero que se centra en deconstruir un poquito más la historia colonial de la India. Sinceramente, le guardo un poco de aprecio ya que me sugirió algunas iniciativas que espero llevar a cabo próximamente en mis pesquisas investigativas (y posiblemente cuando me digne a visitar un archivo, tal y como me recomendó un poco por las malas una catedrática de la Complutense hace unos meses). Aquí entra un poco en la casificación de los textos tanto por su cercanía a los hechos relatados como por el partido que toma quien escribe, lo que le da un valor más interesante de enfoque, especialmente de todas esas nuevas historiografías que nacieron a la estela de la descolonización. Un texto interesante.

Como podréis apreciar, he omitido nombres y demás para evitarme posibles berenjenales. Aunque creo que los aludidos pueden darse como tales. En fin, esto no me ha abierto muchas puertas, así que tendré que ponerme manos a la obra antes de que den las doce y tenga que ponerme a responder felicitaciones a porrillo. Buenas noches y demás.

lunes, 23 de mayo de 2011

Elecciones municipales 2011

No quería hacerlo, pero lo han conseguido: he vuelto a indignarme. Qué puta vergüenza debería darnos todo esto. Nos las damos de antisistemas y ahí estamos, legitimando el bipartidismo con nuestras acciones. Es que no hubo suficiente con cuatro Barça-Real Madrid en un mes, no.

A ver, atemperémonos. Debería estar hablando sobre comportamientos de campesinos indígenas a principios del XIX novohispano y estoy aquí con un poco de agitación postelectoral. Y no es para menos, pues nuestro amigo Pepe Torres repite legislatura (esta vez no contrasto fuentes, a joderse)... por tercera vez consecutiva y con mayoría. El hombre que nos ha dotado de parkings por toda la ciudad, que nos reconvirtió la Gran Vía de Colón y la Avenida de la Constitución sólo para poner un banderón gigante enfrente del Triunfo y que no da un puto duro a la Rober para que mejore su flota vuelve a salir con el fantabuloso proyecto de petar de ascensores los accesos a la Alhambra. ¿Quién es el puto genio que ha permitido que esto ocurra? Voy a ser un poco cabrón por mi actual desencanto: algunos antisistema. Está muy bien sentirse fuera del juego democrático y demás, pero si se está haciendo una revuelta para cambiar las cosas de manera pacífica y siguiendo las reglas del juego... pues mal, muy mal se ha tenido que montar algo. O eso o seguimos siendo los mismos gilipollas que hace cuatro años por mucho que nos escudemos en los trending topics de la #spanishrevolution. Spanish revolution mis cojones. Más "revolution" es lo que estoy estudiando y ya han pasado doscientos años de eso. Es más, la victoria arrasadora de la derecha liberal española, una especie de mezcla extraña entre neoliberalismo a ultranza (representada por la que, al menos a mi juicio, más miedo da de todo este tinglado estrafalario), de tintes conservadores junto a una derecha de corte tradicional más digna de la mofa que otra cosa (aún sustentándose en un exministro franquista... ¡Su Dios nos pille confesados!) son los que llevan el discurso militante. Y los imitadores del Tea Party son los que se están haciendo con el poder de dicha fuerza. Y encima Europa metiéndonos sus medidas liberalizadoras para facilitar la explotación y la maximización de los beneficios de quien tiene más. Y la seudoizquierda en el poder cediendo terreno hasta convertirse en una derechilla capitalista. ¿Es que nadie aquí se ha leído con algo de cariño (y sentido común) al señor Galbraith?

En fin, yo era escéptico ante el movimiento social tan "rupturista" que ya veo que lo único que ha roto han sido sus papeletas para que pase lo de siempre: alta abstención y votan siempre los cuatro gatos que votan siempre a los mismos. Y como cuando uno lo hace mal, el otro lo hace bien... En fin, menos mal que al ahora le empezará a ir bien al PP. Me quedará el consuelo de que seguramente, en los próximos 4 años, el Madrid gane alguna Champiosn. Qué gilipollez he dicho, pero fíjate tú las que ganó cuando gobernaba el PP y mira tú a por las que lleva el Barça en los últimos años. ¡Si hasta ganamos un mundial! Qué retorcido me estoy volviendo, se nota que tengo buenos maestros.

En fin, más de un mes después escribiendo para indignarme... Si no me he querido indignar antes es porque me lo temía. Temía que me indignaría con la indignación. Así que ya se sabe, señores "indignados": si tanto quieren reventar el sistema desde dentro, háganlo bien, siguiendo sus reglas de juego y ofreciendo una alternativa más posible, o al menos que fomente no sólo salir a la calle, okupar una plaza y plantar en los jardines de las fuentes lechugas. Id a votar, joder. Hacedlo por vuestros padres, que han perdido su trabajo, por vuestr/asos abuelas/os que cobran una miseria de pensión tras toda una vida trabajando, o por vuestras/os (posibles) hijas/os y su futuro, que no tengan que vivir en este mundo donde los tiburones blancos devoran todo lo que pillan en vez de proteger de otros depredadores a los pececillos. Y si quieren cambiar las cosas, pues ahí tienen un par de teas. Sólo tienen que encenderlas y lanzarse al ayuntamiento a por la cabeza de esa gente que mantiene este estabilishment tan decadente y que se siguen aprovechando de nuestro borreguismo aplicado. En la acción está el pragmaticismo. Y si tanto quieren una ideología muerta, que la maten ellos mismos.

Estoy viendo que mañana me arrepentiré de la mitad de lo que he dicho, pero bueno. ¡Y viva la Virgen de Guadalupe!

miércoles, 6 de abril de 2011

VIII Coloquio internacional Visiones y revisiones de las independencias americanas (23 de marzo - 25 de marzo de 2011, USAL)

Oh, una entrada. Sí, sé que iba ya para tres meses, pero en fin, más vale tarde que nunca. Si vengo a escribir algo aquí es precisamente porque he tenido una de las experiencias más alentadores y por qué no, más satisfactorias desde que empecé a estudiar esta dichosa carrera de Historia. Sí amigos: fui invitado a dar una pequeña charla (que apenas duró un cuarto de hora para regocijo del público) relacionada grosso modo con lo que ando trabajando para un proyectillo de investigación (el cual ya me cansé de mencionar en otros momentos y lados).

Para empezar, contextualización: en la Universidad de Salamanca, cada dos o tres años organizan, desde 1998, un coloquio internacional dirigido por los profesores Izaskun Álvarez Cuartero y Julio Gómez Sánchez sobre temas de independencias americanas. Como da la puta casualidad de que mi trabajillo de investigación de una beca propia de la universidad iba de eso y de que este año se celebraba el coloquio, pues me comentó una becaria del departamento que buscaban ponentes. Ingenuo de mí, accedí a ofrecerme. Me dieron sitio y hale, a la aventura salmantina.

Eso mismo digo yo, una aventura de investigación. O al menos, de suedoinvestigación. Decidí tirar por algo cercano a lo que estaba trabajando (de lo cual ya llevaba leído lo suyo) y me enfrenté a la Real Audiencia de Ciudad de México en esos años convulsos. Mi presentación iba sobre represión y uso de la violencia por parte de este organismo novohispano en el cual, oh sorpresas de la vida, estaba un granadino dando caña por ahí. Y tanta caña que dio, pues casi que fue el que firmó la sentencia de muerte de José María Morelos. Así que me tocó meterle caña al asunto y, después de los exámenes, ponerme manos a la obra. La verdad es que el trabajo ha sido bastante fatigoso y complicado porque me ha pillado muy de nuevas y ha resultado bastante mediocre, con lo que tendré que matizar algunas cosillas y reelaborar otras ideas.

La expedición, tras terminar casi a úlima hora todos los preparativos (matrícula en las jornadas, presentación power point y demás) empezóel martes 22 de marzo. Salí dirección a Madrid y luego de allí, escala en casa de mis tías y a darse el rondo castellanoleonés. Hospedado en un hostal cercano al centro (muy cómodo y el cual me enganchó cosa mala al canal Boing!... ¡hacía años que no veía Totally Spies! o Dragon Ball Z!), establecido como campamento base, me dediqué a deambular el primer día para hacerme al cuerpo del terreno. Al día siguiente, llegué a la facultad sin saber dónde había nada, hasta que me encontré con los organizadores (todos ellos una gente cojonuda, todo sea dicho de paso) y ya amablemente me atendieron con esto y lo otro. Así, pasaron las horas, con interesantes conferencias... hasta más o menos las siete y pico. Oh problema.

La cosa es que preparé una exposición de unos veinte minutejos, pero cuando me dijeron que tenía diez minutos se me vino el mundo un poco encima. Además, fallaron dos de los ponentes que estaba en la mesa de comunicaciones conmigo (bueno, a uno le dieron una poresentación completa... y fue magnífica) así que me puse a temblar en el último momento. Además, la intervención anterior de doña Ascensión Martínez Riaza, catedrática y directora del departamento de Historia de América I de la UCM me terminó de acojonar vivo. Así pues, respiré hondo, agradecí... y al lío. Tartamudeé en bastantes puntos y los lapsus no hacían más que aflorar. La verdad es que es todo un cambiazo el pasar de ver desde arriba a abajo a los ponentes de la mesa a ser tú el que ve las caras de atención de los cuatro gatos de primera fila y toda la gente a otra cosa arriba en las bancas de los alumnos. No sé si causaría buena impresión, pero yo no me siento especialmente satisfecho con mi trabajo ni mi exposición. Era mejorable en muchos aspectos y me faltaba ritmo y confianza en mí mismo. En fin, pequé de pardillo en esto y al final... me cayó una buena reprimenda de la antes mencionada catedrática (pero por asuntos meramente profesionales, los cuales luego justificó dándome consejos y mencionando a autores que había mencionado previamente durante mi charlilla).

En definitiva, la experiencia fue muy enriquecedora. Conocí a mucha gente, tanto organizadores como ponentes invitados, incluso a alumnos o amigos de la organización, que me dieron ánimos a seguir en esto y muchos consejos y anécdotas que recordar con cariño. Lo dicho, que me quiten lo bailao. El resto del coloquio se pasó volando, porque tenía intervenciones realmente interesantes y que te daban muchas ideas y nuevas p'erspectivas para abordar todo tipo de temas relacionados con las independencias, el liberalismo hispánico de la primera mitad del siglo XIX y otros aspectos variados de una época que me ha caído más de rebote que de otra forma para investigar (reconozco que nunca me gustó demasiado La Pepa, pero las circunstancias mandan).

En fin, esto me ha servido para establecer un primer contacto con el mundo profesional de la Historia, con gente de las más variadas procedencias y qué demonios, para engrosar un poquito mi incipiente currículum extraacadémico. Pero bueno, como bien está lo que bien acaba, decir también que después de todo esto me fui una semana de crucero por el oriente mediterráneo... así que no me puedo quejar. Salvo por la acumulación e trabajo que se me ha hecho en estas dos semanas, pero bueno, es lo de menos ahora mismo. Ya me tocará hacer un breve repaso de toda esa movida que resulto en ese rascacielos sobre las aguas que era la nave Zenith. Así que por lo pronto, nos leemos en próximas entradas, que espero que no tarde casi tres meses como ésta.

Ah, y se me olvidaba, el tríptico del coloquio por si a alguien le interesa.