domingo, 11 de julio de 2010

Naciones ricas, naciones pobres

Siguiendo mi línea obsesiva de lecturas veraniegas, y fijándome que me caducó unos días después de ese límite la reserva de la biblioteca, hube de leer contrarreloj esta pequeña pero intensa obrita de uno de mis economistas favoritos: John Kenneth Galbraith. Bajo la recomendación de mi buen amigo Djevel, y tras ojear las estanterías de la sección de economía contemporánea de la zona de Historia en la biblioteca de la facultad un ratito, la encontré, y... para casa.

En esta pequeña obra, recorrido de una serie de conferencias de este exembajador de la India en este mismo país, encontramos una serie de referencias al funcionamiento de un ya decadente sistema de bloques, movido más por el comercio de armas y el aprovechamiento de grandes potencias y países de fuerte capacidad económica a base de otros más débiles en este respecto. Y todo desde la curiosa perspectiva de este grande de la economía del siglo XX, tan crítico con un modelo como con otro, siguiendo siempre su línea de Pepito Grillo del mundo globalizado basado en el modelo occidental. Responde varias cuestiones que plantea y propone curiosas soluciones que he ido viendo en muchos economistas que han pasado por esa gloria de asignatura que he cursado este año de cooperación al desarrollo, así que ya tenía algo sabidos esos aspectos, pero me resulta curioso ver que nacen desde las iniciativas de esta personalidad del siglo pasado. Y la verdad es que resultan altamente convincentes dentro del modelo actual, y para nada quedan desfasados. Es curioso ver cómo enfrenta los modelos económicos y los vincula al aparato militar siempre y a su desarrollo, también dentro del sistema de libre mercado creado desde la óptica global occidentalista.

Su estilo sigue siendo el que le caracteriza, pero esta vez más directo que en la obra anterior suya que leí el año pasado, donde al ser entreevistado se le veía más suelto y avispado que en una, digamos, narración más oficial. Aún tengo pendiente leer sus dos grandes obras de mediados del siglo XX, El capitalismo americano y La sociedad de la opulencia, que a ver si logro que caigan de aquí a un tiempo. Sus lecturas siempre son muy, pero que muy recomendables, con sabios consejos y amenos análisis de las situaciones que expone. Y sin duda, trasladable a la época actual y a todos esos eventos que aun a día de hoy se siguen produciendo, para disfrute de pocos y disgusto de muchos.

Ficha Técnica
GALBRAITH, J.K. Naciones ricas, naciones pobres: ensayos sobre la persuasión política y económica. Barcelona, Ariel, 1986.

viernes, 2 de julio de 2010

Bakemonogatari: best SHAFT ever?


Y cómo no, faltaría menos hablar de la joya de la corona del año pasado (y que por razones varias, ha traspolado el límite temporal hasta este año), la que posiblemente sea la opus magna de SHAFT, o al menos, algo similar a lo que Evangelion supuso para Gainax: la adaptación de las novelas ligeras de Nishio Ishin, Bakemonogatari (juego de palabras para formar, traducido al castellano, "historias de fantasmas").

Unos días después de la introducción, por fin y tras infinitas vicisitudes retomo esto para acabarlo. Hablemos ahora de esta extrovertida serie: el joven Araragi, incipiente vampiro, tiene que lidiar tras su conversión en cainita con una serie de espíritus que poseen a unas cuantas chicas tanto de su entorno como ajeno a él. Esto desemboca en una especie de harem, pero es un harem extraño en el que, a pesar de los tópicos comportamientos de las muchachas, gana incentivos por muchísimas razones. Yo me quedo con la que, a mi parecer, resalta por encima de todo, y es el factor SHAFT. Su estilo es único sin duda, y sinceramente a mí me parece un estudio que eleva al tan de moda "moe moe" que lo convierte en algo superior a lo que estamos acostumbrados a toparnos en la mayoría de las series de animación que se emiten por estos tiempos. Y lo lleva todo de una manera tan, pero tan fluida (a su estilo, lento y estático la mayoría de las veces, mientras que otras resulta vigoroso y frenético) que da un resultado excepcional a otras historias similares del montón.

Cabe resaltar también la asombrosa cantidad de diálogos tendentes al absurdo, tanto por deleite de los fans a la hora de escuchar a sus seiyuus favoritos (los típicos y militantes de SHAFT, para variar, en su mayoría) y por la tendencia a los diálogos de besugos que el propio NisiOisin tiene a la hora de interrelacionar a sus personajes. Además, las recurrentes referencias, cortesía de la casa, a la animación más clásica (pasando de Osamu Tezuka a Fujio F. Fujiko o Shigeru Mizuki) en muchas de sus imágenes o cortes estáticos le da una fuerza especial y el siempre personal toque referencial de SHAFT, detalle que me encanta. Y cómo no, siempre hay quien le encuentra una cantidad de similitudes a la famosa saga de Crepúsculo, pero en eso no entraré por desconocimiento de causa (y espero que los dioses me mantengan libre de ello).

Aun así, encontramos gracias a la tendencia a la divagación de los personajes una serie de características singulares que sin duda hacen absolutamente distinta a esta serie, tanto dentro del propio estudio como de la tendencia del moe. Quizás sean éstos los factores que consigan hacer que esta serie marque época y rompa tendencias, estableciendo un punto de inflexión, que no una manera de llevar a cabo las series (aunque claro, teniendo ahí presente ene emisión Katanagatari, del mismo autor... bueno, se nota que son del mismo escritor, dejémoslo ahí). Cabe destacar la manera en que se combinan tanto SHAFT como el propio NisiOisin, cómo ambos compaginan de una manera casi mimética, estableciendo una fusión perfecta. El estilo alocado y colorista de SHAFT ha contribuido a hacer de ésta una innovación realmente curiosa, como poco, y sin duda resultona dentro del género, bastante heterogénea en ese sentido. No deja de ser una historia de amor y un harem (en palabras del mismo autor, además), pero tiene un toque particular que le da vitalidad y una evidente diferenciación del común del género, tanto dentro de esta década como de la historia de la animación. Es un harem con carisma, y a pesar de la evidente QUALITY que muchas veces se han gastado (la falta de presupuesto vuelve a pasar factura a este estudio tal como les ocurrió ya con Hidamari Sketch, a pesar de haber arrasado con las ventas de BDs y DVDs de esta serie, aunque a posteriori de los fatídicos capítulos que abusaron del "rojo" y el "negro"), mantiene el nivel de estilo estiloso de SHAFT. Sí, es una serie que tiene estilo (aunque, personalmente, creo que no tanto como pudiera tener Natsu no Arashi!, en especial en su segunda temporada).

En definitiva, nos encontramos con una serie bonita y rompedora, aunque siempre en la línea de SHAFT, ese estudio que tanto amor y odio ha provocado a lo largo de los aficionados, pero que desde luego, sabe vender su producto, en especial al público hacia el que lo dirige. Son ya zorros viejos. Y eso sí, qué difícil es seguir el ritmo de los capítulos (en especial los primeros) con tanto cartelillo tanto estático como en movimiento y la cantidad de cosas que sueltan al hablar, con el aliciente de comprender la grandísima cantidad de banalidades que dicen. Personalmente, me parece uno de los grandes aciertos de la animación contemporánea, gracias a la cual disfrutaremos durante años de cientos y cientos de gorespammers y gente sin nada mejor que hacer en su tiempo libre que postear por 4chan. Tal y como aquella estrafalaria serie de Hideki Anno que marcó un antes y un después en la consideración de las series de animación a mediados de los noventa. O al menos, ésa es mi impresión tras haber disfrutado de la posiblemente mejor serie del año pasado. Y hablando de ella tras un año del comienzo de su emisión, que se prolongó ad aeternum por vaya usted a saber qué movidas dentro del propio estudio y que finalizó hace unas escasas semanas.

Y eso debería ser todo por mi parte. Me dejo cosas en el tintero que ya se me irán pasando por la mente conforme pase la noche, los días o los meses (me salto semanas porque ya he perdido la noción del día dentro de la misma. Puñeteras vacaciones). A lo mejor incluso se pueden contrastar opiniones al respecto en comentarios y demás, pero por lo pronto... ahí lo dejo todo.

Summer Wars


Y en esta ocasión, entramos con una película muy premiada y reciente, traída de la mano de los mismos creadores de la magnífica Toki wo Kakeru Shojo (estudio Madhouse, director Mamoru Hosoda y diseñador de personajes Yoshiyuki Sadamoto). Adaptando una obra previa, aquí vemos cómo se entremezlca la película anteriormente mencionada con una especie de Facebook de Digimon (ojito: Hosoda dirigió previamente algunas películas de Digimon, las primeras... y se nota), por lo que una traslocación más moderna de éstas podría ser una perfecta definición de la misma.

Kenji, un chavalito de instituto del montón es invitado por su senpai buenorra a la casa de verano de su abuela, una pedazo de mansionaza heredada de un linaje familiar de tradición acojonante o algo por el estilo. Y van a celebrar el cumpleaños de la viejecita en cuestión, con toda la familia implicada en ello y presente en la mansión. El caso es que el maromo tiene que hacerse pasar por el novio de la muchacha porque ésta le hizo una promesa a su abuela. También resulta que el zagal es un cocazo y le da a las matemáticas que da envidia (otros aún tenemos complicaciones serias para calcular el dos kalendas y hasta nos equivocamos en su resultado) y además le dieron cuenta de cuidador del mantenimiento de esta red social masiva de la que depende casi todo (guau, atentos al guiño del Gran Hermano). En definitiva, una noche le llega un mensaje cifrado que le da por resolver con un numeraco del copón y acaba liándola parda en el mundo virtual. Así, a partir de ese momento se esforzará por salvar su imagen y reparar el daño que ha ocasionado. Así, pasan cosas y... ¡koi koi!

La película está muy hypeada. Apenas ofrece la mitad de lo que promete de antemano en sus dos horazas de duración. Me quedé bastante defraudado a pesar de tener un magnífico apartado técnico, tanto en animación 3D como por el resultado que ha quedado. Sí, me sentí muy decepcionado al verla, me esperaba una agradable sorpresa como cuando vi Tokikake, pero se quedó más en una esperanza que en un hecho. En fin, tocará esperar a la próxima conjunción astral para que este equipo vuelva a sorprendernos con algo similar. O al menos, no que se quede tan corto.

Por otro lado, la defensa de valores tradicionales y estereotípicos japoneses (la consanguinidad y la unidad familiar, la importancia del "qué dirán" y el estatus dentro del grupo, la épica a su manera y su concepción del honor, los juegos de mesa, la disciplina y las artes marciales, entre otros) combinado con la percepción de las nuevas tecnologías y los efectos que éstas tienen en nuestra vida diaria además de la trasposición de personalidades bajo avatares virtuales daría lugar, como poco, a una correlación de estudios socioculturales como poco interesantes en un principio. Es, sin duda, una película muy japonesa en ese aspecto, combinando la imagen clásica que se pueda tener del Japón profundo vinculado con la faceta más moderna y vanguardista del país nipón. Podría hacer una breve introducción o explayarme sobre eso, pero creo que lo dejaré ahí planteado para el debate y que las nuevas generaciones tengan algo de lo que hablar cuando vean la película de marras. Así que ya sabéis, quien quiera aprovecharse de la idea, que al menos se lo curre un poquito más que yo.

Ef - A tale of Melodies


"¡Reseñas gratis!" debería de estar gritando la multitud si me leyese el pensamiento esta noche. Pues sí, me ha dado, una vez acabada la maratoniana sesión anual de exámenes de julio (cada año la tolero peor, aunque al menos este año he acabado relativamente temprano de ellos) pues toca hablar sobre cosas que he visto a lo largo de los últimos meses y que por falta de tiempo pero sobre todo de ganas no he podido escribir en esta pésima bitácora.

Empezaré con la secuela de aquella bonita y dramática historia de relaciones complicadas basadas en esa VN desarrollada por racistas que no quieren exportar su "magnífico" producto al extranjero y le montan pleitos a la gente que se dedica a acercarlo al gran público (o sea, traduciendio al inglés de manera extraoficial). Continúa la línea que en su predecesora dejó, centrándose esta vez en los secundarios adultos que aparecían en la serie, entremezclando sus historias y viviendo nuevos episodios dramáticos y recordando terribles recuerdos de juventud. De nuevo SHAFT hace gala de una estética característica de gran belleza y colorido, mezclada con intercalados experimentales tan característicos, acompañado de textos de pantalla completa, a ratos también en alemán.

Personalmente no me pareció tan absorbente y chocante como pudiera resultarme en su momento la primera parte, pero no deja de ser un deleite visual en todos los sentidos. Aunque claro, ya se peca de un poco de "completismo", de conocer más sobre el universo de Euforic Field. Como casi todo lo de SHAFT, muy recomendable para tener un poco de idea, sobre todo, de cómo funciona este estudio dedicándose por entero a desarrollar una puesta en escena hermosa y ciertamente resultona de imágenes, colores y sensaciones; que seguramente a pocos deje indiferente, al menos provocando a priori un impacto por su estética que, repito, es completamente característica de este estudio de animación.

martes, 22 de junio de 2010

Tercer aniversario del blog

En realidad no hay nada que celebrar, sólo que este antro cumple ya tres años y lo raro es que todavía no lo he mandado a la mierda, ni lo he mudado a Wordpress ni nada. Y así seguirá supongo que muchos años, hasta que me dé un patatús y vaya a continuar con esto... quien lo pille, paso de dejar herederos o algo que se le parezca (total, nadie va a tener tanto estilo como yo para aburrir al personal con mis opiniones sediciosas, posmodernas y tan poco constructivas).

En fin, la cosa seguirá siendo un ataque total a la integridad de la persona de Popper. Así que a modo de compensación y para evitar escribir más y ponerme a estudair cuanto antes, os dejo un vídeo de un tío que nos vuelve a reventar la infancia pasándose el Mario Land de la Game Boy en doce minutos y pico, aprovechándose de todos los bugs y pasándoselo como se tienen que pasar los primeros juegos de Mario: sin pensar, a lo cafre y sin calcular nada. Lo peor de todo es que resulta sorprendentemente efectivo.

Tengo unas ganas de acabar con los putos exámenes ya...

lunes, 21 de junio de 2010

B Gata H Kei: la primavera la sangre altera


Estamos a finales de temporada y empiezan a acabar series, a acusarse más el calorcito y a estar ya hasta las narices de exámenes. Y más si las fiestas del barrio son esta semana y te pillan justo enfrente de casa. Así que men os vueltas y pasemos a la seudorreseña de esta marranada de serie que, dado el nivel de esta temporada, se puede decir que ha sido de lo mejor.

Dado que la primavera la sangre altera, aquí vamos con una comedieta romántica para adolescentes al estilo yanqui. Basado en un yonkoma (ya sabéis, las histoietillas esas de cuatro viñetas en disposición vertical típicas de las revistas japonesas), nos relata las vivencias de instituto de Yamada, una chica cuyo planteamiento de base para el nuevo curso es follarse a cien muchachos. Empezamos bien, sí. La cosa es que su primera víctima, un chaval del montón del club de fotografía, Kosuda, acaba siendo objetivo de su epopeya a la vez que empieza a tsunderearse porque le acaba molando. Cosas pasan de carácter erótico festivo, las amigas aconsejan, las rivales aparecen, Miyano (compañera pettanko y más salida que el pitorro de un botijo) trollea un rato y muchas risas. Al menos yo me las he echado.

En fin, quizás me apeteciera ver una comedia romántica picantona pero sugetrente en definitiva, y la verdad es que es la serie que con más ansias he esperado semana tras semana, mientras he ido dejando atrás otras cuantas por diversos (y evidentes) motivos. Pero eso sí, Heroman la sigo al día (omitiré comentarios al respecto). Y al final esta temporada de primavera ha resultado ser otra de las que salvar muy poco (o como siempre, veo muchas y luego me dejo las series salvables estancadas de por vida). En fin, lo que comentaba, una comedieta romántica simple y simpática para echar el rato...

Los exámenes me están quemando la cabeza ya, por eso estoy a estas horas escribiendo impresiones sobre una seriecilla del montón. Al hilo del mono de comedias románticas a la americana, aprovecho también para anunciar una adaptación cinematográfica de un cómic canadiense de esa temática, con bastante buena pinta y muy de cultura pop (visto en La cárcel de papel). Es Scott Pilgrim vs the World, y aquí os dejo el tráiler para que lo disfrutéis (o no), pero a mí me ha resultado bastante molón. Como apunte diré que el director es Edward Wright (que si googleáis un poco veréis de qué pie cojea... y su filmografía). En fin, ya veremos lo que sale, pero sigo pensando que pinta muy bien. Y habrá que ojear también el cómic y el prometedor juego de Ubisoft que anunció la semana pasada en el E3.

martes, 8 de junio de 2010

Reformas y tal: moderación de comentarios

Bueno, pues eso. Debido al spam masivo que se ha dedicado a hacer un bot en una entrada, me he visto en la obligación de meterle "censura" a esto. Algo que debería ir en contra de mis principios, pero bueno, es lo que toca si no quieres tener ahí una maravillosa columna de anuncios sobre Viagra y demás donde la gente debería estar insultándote. Así que hace unos días decidí meterle captcha (creo) a los comentarios y además puse moderación de comentarios a las entradas con más de diez días de antigüedad. No sé si servirá de algo o si funcionará o habré metido la pata y tendré que mover más hilos o qué cojones, pero eso.

De mi vida se sabe poco, ando vegetando con los exámenes. A ver si hay suerte o algo y me los corrigen bien, que los estoy haciendo de regular tirando a "pero macho, qué coño has escrito". Pues nada, mucha suerte a los que estéis en mi misma situación y ya escribiré alguna reflexión, opinión o qué sé yo qué pollas escribiré. Aunque debido a la posible opción de hacer a lo largo del curso que viene hasta tres artículos publicables, a saber si me darán las ganas de pasarme por aquí a plasmar sensaciones/opiniones/exabruptos...

Pues hale, lo dicho. Mucha mierda y a ver si funciona lo de los comentarios.

domingo, 2 de mayo de 2010

Anime: Spring 2010


Ya estaba tardando en hacerla, sí. Y no debería hacerla. Es más, todo el tiempo que me he tirado ojeando series de esta temporada debería haberlo aprovechado en hacer algo "productivo" (en mi terminología se refiere a cosas que me ayudarían a sacar buena nota, pero este año me he dado cuenta por fin de que es más bien un esfuerzo muy inútil). Así que nada, mejor aprovechar para hacer una revisión de varias de las series que están saliendo esta temporada, que ya hacía tiempo que no dedicaba una entrada a esto (que ni lo merece, todo sea dicho de paso, pero bueno):

Gundam Unicorn: debo reconocer que viendo esto me emocioné. Y mucho. Sunrise se ha lucido para bien. Dejando a un lado de lo que va (que es bien spoileroso hablar de esa época de UC), hay que reconocer la espectacular labor de animación, una banda sonora cojonuda y la pura esencia Gundam ochentera que irradia esta primera OVA. Obligatorai de ver tras las tres primeras series y CCA como poco para todo buen aficionado no ya sólo a Gundam, sino a los mechas en general.

Heroman: la nueva de Bones con sorpresita... ¡adaptando un manga (sí, manga) de Stan Lee! Y el resultado es... ¡otra serie de la línea Bones! Efectivamente, una animación muy chula pero con un argumento... bueno, veamos lo que pasa. Se nota demasiado la zarpa del guionista de la Marvel, todo muy en su línea y con un argumento rumiado y simplón que bueno, hace las delicias de lo que se le exige tanto al estudio como al propio Lee. A ver cómo nos acabamos rasgando las vestiduras con ella. Eso sí, OP y ED moloncios.

Arakawa Under the Bridge: SHAFT pura esencia. Serie raruna con kilos y kilos de diálogos y personajes estrafalarios. Y un plantel de Seiyuus cojonudo: Hiroshi Kamiya (Araragi de Bakemonogatari, Itoshiki-sensei de SZS, Natsume de Natsume Yuujinchou, Takemoto de H&C...), Maaya Sakamoto (Hitomi en Escaflowne, Shiki en KnK), Keiji Fujiwara (Kimura en HnI, Hughes en FMA), Sugita Tomokazu (Kyon en SHnY, Gintoki en Gintama), Chiwa Saito (Senjougahara en Bakemonogatari), Takehiko Koyasu (Harry Ord en Turn A Gundam, Mwu la Fraga en Gundam SEED)... Pero el factor SHAFT, al menos por lo que a mí respecta, se repite. Y mucho ahora mismo. Así que es una serie más, simpática y curiosa, con un plantel de seiyuus cojonudo y sólo por ello merece la pena echarle un ojo y darle una oportunidad.

Senkou no Night Raid: la sección de Anime no Chikara (la sección de historias de anime originales de Aniplex) con el estudio A-1 Pictures por detrás (de las que destacar Kannagi, Ouufri, Sora no Oto y Tetsuwan Birdy Decode). Dando un salto cualitativo impresionante (ya mostrado más o menos en la anterior Sora o Woto), tenemos aquí una serie que va sobre unos espías japoneses infiltrados en Hong Kong, que hacen cosas para el ejército imperial de la nación nipona. Por lo pronto cosas pasan y... tienen poderes. A ver cómo sigue.

Hetalia World Series: en la línea de su predecesor. A mí me resulta bastante divertida, con su humor positivista y demás. Carne de yaoieras como suele verse, pero en fin. A mí también muchas supuestas "obras maestras" me parece como poco mediocres, así que cada loco con su tema.

RAINBOW: la serie de ambiente oscuro de Madhouse de esta temporada. En época de posguerra, son enviados un grupo de chavales a un reformatorio en el que los guardias son cabrones, los médicos les meten el puño por el ojal y su compañero de celda les pega una paliza. Pero todos muy amigos y hagamos la estancia amena. Pendientes de ver los siguientes capítulos al primero. Sinceramente, me recuerda en cierto sentido a Sleepers, pero a saber si estará a la altura.

Angel Beats!: un chaval se despierta un día tirado en mitad de un patio de escuela al lado de una chavala con un rifle de francotirador. Resulta que está muerto, ha ido a parar a una especie de RPG viviente y luchan contra un ángel que los tiene puteados. El problema es que es recíproco, y el pobre chaval tiene que irse con la resistencia para patearle el trasero al ángel. Serie a cargo de PA Works (que nos ha dejado series de la talla de True Tears o como Canaan), con idea original de Key (los de las visual novels de Air, Kanon y CLANNAD). Por ahora está entretenida, pero es algo típica a pesar del atractivo inicial de su argumento y los personajes se cargan la mitad de la serie. A ver cómo sige.

B Gata H Kei: la grata sorpresa de la temporada. Comedia romántica inocentona en la que una chavalilla, Yamada, que está más quemada que el cenicero de un bingo, y pretende tirarse en el instituto a cien tíos. Así, empieza a acosar a un chaval random (a.k.a. del montón) y se da cuenta de lo sumamente vergonzosa que es (bueno, no se da cuenta, pero lo es). Al final es una comedia de situación en la que pasan cosas, calentona pero sin llegar a ser demasiado picante, pero sobre todo, muy simpática. Desde aquí, altamente recomendable.

Working!!: SAM WAN, WAN WAN; SAM WAN, WAN WAN... y poco más. Un restaurante familiar llevado por muchachas peculiares. Intento de harem con un prota (doblado por Jun Fukuyama) que tiene debilidad por las cosas pequeñas, chicas con cada una sus cositas y pasan cosas. El OP, glorioso (como siempre, el punto fuerte de A-1 para mi gusto). Tras tres capítulos ya me he cansado un poco, así que adiós.

Saraiya Goyou (La casa de los Cinco Hojas): de lo mejor de esta temporada. Manglobe resarciéndose del truñazo descomunal de Seiken no Blacksmith, adaptando un manga homónimo de Natsume Ono basado en un samurái tímido que pulula en busca de trabajo y que se topa con un grupo de secuestradores que le quieren en sus filas. Todo esto ambientado en el periodo Edo, me parece. Un diseño de personajes curioso y un desarrollo tranquilo la hacen también bastante atractiva, con una buena banda sonora acorde a su ritmo y demás detallitos técnicos. En definitiva, está muy bien y es altamente recomendable echarle un ojo.

K-ON!!: sí, tenía que caer también... Y qué remedio, me la tragaré de principio a fin. Lo mismo de la anterior, pero pasando menos cosas si cabe, que era difícil pero lo logran. Fuck you, KyoAni (pero sólo hasta que vea La Desaparición, que conste).

Ookiku Furikabutte ~Natsu no Takai Hen~: la segunda temporada de Ooufri. Siguen con el mismo plantel y con el torneo de verano. Y sí, de base corre con el mismo prejuicio de Hetalia, pero bueno... Hay que reconocer que los partidos se me hicieron entretenidos en la primera. A ver qué tal va con ésta. Siguiéndola de AU, pero ahora con IS también.

Kaichou wa Maid-sama: shojazo random en el que una presidenta de Consejo Estudiantil estrictísima por estar en un instituto de mayoría masculina se dedica a civilizar a los chavales. Sus problemas radican en que, como su familia es pobre (por la deuda que les dejó su escaqueado padre a su hermana y a su madre) pues le toca trabajar, y lo hace en un maid café. Así, la muchacha lucha porque nadie se entere de su trabajo a media jornada mientras se sobreexplota para llevar a buen término la disciplina de su intituto. Pero da la casualidad de que un rompecorazones de su instituto, más chulo que un ocho, descubre su "secreto", pero como es muy pasota, pues se lo guarda y pasan cosas. En fin, vemos cómo empieza y sabemos cómo va a acabar. A ver cómo se desarrolla... o cuánto aguanto.

En fin, eso es todo por mi parte. Pendiente tengo que ver la serie mágica de la temporada que surge cada dos años, cuando se alinean los astros y Masaaki Yuasa vuelve a colaborar con Madhouse para dejarnos maravillas de la talla de Kemonozume o Kaiba. Lástima que esta serie haya sido despreciada por el panorama fansubeador guiri (más que nada, por el stream de Funimation) y no me haya parado a buscar algún ripeo. Por lo demás, no ha habido mucha cosa que me haya llamado la atención, así que dudo comentar algo más a no ser que ofrezcan materiales especiales en sus DVDs/BDs o resulten una sorpresa destacada. Pero por lo pronto con este añadido voy que chuto, teniendo para rato... y lo que se avecina.