jueves, 25 de febrero de 2010

Estoy vivo versión... beh

Pues eso, para el que no me vea por la calle de la red, que sigo en activo. Si no he escrito nada se debe a una fuerza de causa mayor que me absorbe si no al completo a un prolongado 90%: exámenes. Acabé este lunes, han sido muy dolorosos, unos infructuosos y otros bastante bien. Pero siempre puede ir mejor, aunque eso es ya pedirle peras al olmo.

Siguiendo un poco en la línea de mis últimas entradas, me debería poner a reprochar todo lo que llevaba acumulando, pero únicamente he estado enterado de lo que ocurría en el mundo mirando la página de 20minutos, con sus noticias chorras (benditos marcadores del Firefox) y poco más, así que tengo poco que contar. Los postexámenes son muy malos y he tenido una recaída al Pokémon a raíz de este vídeo (al menos no he caído solo). Pero vamos, hay cosas más interesantes que eso, como por ejemplo Mormon Jesus (gracias Chacho), el OP 2 de Card Captor Sakura (me acompañó en mis solitarias deliveraciones arqueológicas, putas regresiones) o el tráiler de Gundam Unicorn (madre de Enlil... qué ganitas de verla, y yo con la cafetera jodida sin poder reproducir vídeos...).

En fin, que la entradita de marras me ha servido para hacer una cutre selección de vídeos chorras simbólicos de este mes de febrero. Necesito desintoxicarme de curro. En fin, este cuatrimestre a priori se presenta duro y con un aliciente escaso al tiempo libre. De nuevo tocará sacar tiempo de debajo de las piedras, precipitar aconttecimientos y obrar milagros. Pero bueno.

2 comentarios:

Djevel dijo...

Durante los períodos de exámenes, todos hacemos o hemos hecho cosas que preferiríamos olvidar. Hubo un examen de Hacienda Pública que incluso llegué a escuchar los Back Street Boys, y ni te imaginas lo que llegué a escuchar cuando me tocó estudiar a Heidegger, Wittgenstein y sus amigos...

Espero que te hayan ido bien y me alegro de que continues vivo (con la caída de Reboot, yo ya he quedado tocado por el resto del año).

Pronák dijo...

Estar de exámenes es como estar borracho: Hasta la cosa más insignificante te llama la atención.