lunes, 17 de diciembre de 2007

Lo que hay que leer I

Hola a todo el mundo. Hoy me ha dado por coger el periódico (para ser concretos, El País) y echarle un ojo, aver si decían algo interesante o echaban algo molón por la tele esta noche (evidentemente no). Y me han llamado la atención un par de artículos que paso a comentar.

El primero de ellos habla sobre una nueva forma de literatura en internet, las wikinovelas. ¿De qué tratan estas novelitas ecritas en blogs? De todo un poco, son historias narradas por seudónimos anónimos que están vendiendo mucho últimamene, como por ejemplo, los Wu Ming (en chino, como Nanaki en japonés, "sin nombre"). Son un grupo italiano que hace poco han publicado una de sus novelas en España. Aparte de eso, son bastante cotizadas por el factor "esotérico y misterioso" que rodea a los destacados autores anónimos. Puede ser interesante, lo mismo un día lo pruebo, a ver si tengo suerte y alguna editorial me viene pidiendo explicaciones. No caerá la breva, pero bueno, sería gracioso.

Y lo segundo que me ha llamdo la atención es la simpática noticia de que nuestro papa Fachinger Z (religiosamente conocido como Benedicto XVI) se le ha ocurrido incurrir en asuntos dignos de Pio IX: criticar la falta de religiosidad echándole la culpa a las ideas ilustradas en la encíclica Spe salvi. Recordad que Dios nunca quiso a esos exaltados que decapitaban a la gente por estar en contra de sus ideas (bueno, ni Dios, ni creo que Ra, Buda y Osamu Tezuka). Pero que vamos, que no dejaban de tener unas ideas de base, que, en cierta medida, molaban. Y si no, que se lo pregunten a Voltaire, Montesquieu, Diderot, D'Alembert, Rousseau y toda esa peña de gabachos progressitas de la Ilustración. Peligrosas ideas para el siglo XVIII... Y según el àpa, también para el siglo XXI, a pesar de estar asentadas, e incluso, mejoradas. Pero no se respeta a aDios. Oh, claro. Toleremos respeto a esa entidad que tanto bien ha hecho por la humanidad. Eso me recuerda a una profesora muy beata que tenía de ciencias en el colegio que decía que la primera célula la puso Dios. si Oparin no lo hubiese demostrado, lo mismo me lo creería. Es más fácil creer en un milagro que en una fórmula científica (sobre todo porque no tiene tantos números). Aunque yo me quedo con lo complicado, que para algo soy un intento de historiador en potencia. Bueno, lo que venía a decir era eso: parece ser que la ley natural no es respetada, y así va el mundo como va. Ya sabéis: creed en Dios que el ya creerá en vosotros (espera... Creo que eso lo dijo otro...). Así se solucionarán los problemas del mundo, y se volverá a un Antiguo Régimen de estabilidad y desigualdad por la voluntad de un ente cuya existencia puede ser cuestionada. Menos mal que judíos y musulmanes les apoyan, y eso hace una gran mayoría. Bendita democracia, que tiene razón la mayoría, por eso deroguémosla... Espera, se basasn en la razón de muchos para fundamentarse... ¿Cómo se le llama a eso? Bueno, es indiferene, el caso es que los ateos no tenemos razón. Yo ya lo dije: si me hago de alguna religión, que sea el haruhismo, por lo menos puedo adorar a algo con lo que puedo masturbarme (o entretenerme cuasi permanentemente).

En fin, que tengo que leer menos el periódico, ue me da ideas malas, me exalta, y lo peor de todo, me reprocha que la programación de la tele es una basura.

1 comentario:

Lord Byron dijo...

En el fondo la ciencia viene a ser un cambio de sotana a bata y lo sabes